Estar.

Estar.

Una de esas tantas veces que no me quiso dejar sola…

¿Qué es lo más bonito que alguien ha hecho por ti?

Dicen que cuando llegan los problemas es cuando sabemos realmente los amigos que tenemos, que para «las buenas» tenemos a mucha gente a nuestro alrededor, pero cuando llegan «las malas» se van esfumando como el humo de un cigarrillo, o peor, porque se pueden alejar tanto que ni los «olemos»…

Pero hay algunas personas que llegan para quedarse y en esos momentos son las que están.

Podría poner unos pocos ejemplos de esas personas que están, que quieren y saben estar, pero hay una pareja en concreto, que aunque son más recientes que otros, en unos años han demostrado mucho, y en este último han vivido todo al lado, sin separarse un momento, han sido compañeros de un paseo lleno de piedras y no han dudado en no dejar caer y levantar si la caída no se ha podido evitar.

No han dudado en salir cuando faltaba el aire entre cuatro paredes.

En pasear al lado cuando era necesario para despejar la mente.

En ser el paño de lágrimas.

Han ayudado antes de pedir ayuda.

Acompañado para no estar sola.

Han cambiado la tristeza por una sonrisa.

Han contagiado, ella sus locuras, él su paz.

Han sabido estar, han querido estar, lo siguen haciendo…

Hay muchas más personas, por aquí también, pero hoy era el turno de ellos.

Porque siempre están sin que se les pida, cuanto más si se les pide.

Porque hay amigos que son familia y a los que me faltará vida para dar las gracias.

B.D.E.B.

Maná – Bendita tu luz.