
¿Qué momento de tu vida te hizo sentir realmente vivo/a?
Simplemente el sentir ya nos demuestra que estamos vivos. Cualquier sentimiento que se despierte en nosotros, ya sea bonito o menos bonito, miedo, tristeza, felicidad, alegría, amor… cualquiera sirve para darnos cuenta de que estamos vivos, porque vivir es sentir.
Sentir la brisa del mar mientras caminamos por su orilla, las olas refrescando nuestros pies en una mañana de otoño.
Sentir esos primeros rayos de sol, aún tímidos pero que ya nos calientan.
Sentir las gotas de lluvia, esa que nos pilla de imprevisto pero dejamos que nos cale, como si pudiera purificarnos.
Sentir esa mirada sincera, esos labios que se posan sobre los nuestros en un tierno beso.
Sentir ese cálido abrazo que se siente hasta el alma, esas palabras que acarician el corazón.
Y sentir es vivir.
B.D.E.B.
