Diría que sí

Diría que sí

¿La espiritualidad ocupa un lugar importante en tu vida?

Ahora que está tan de moda la IA, si buscas sobre la espiritualidad, este es el resultado:

«La espiritualidad se refiere a la búsqueda de significado y propósito en la vida, más allá de lo material. Implica una conexión con algo más grande que uno mismo, ya sea a través de la religión, la naturaleza, el arte, o la reflexión personal. La espiritualidad puede ser una fuente de paz, propósito y conexión con los demás, y se manifiesta de diversas maneras, incluyendo la práctica de la meditación, la contemplación, la oración, o simplemente la búsqueda de la belleza y la verdad.»

Y basándome en ello creo que mi fuente de paz, mi conexión conmigo misma y muchas veces el encontrar sentido para seguir caminando sin caerme, son esos amaneceres en el mar, esos paseos y sentarme con la mirada perdida en el horizonte mientras escucho el sonido de las olas.

Imagino que sí, que la espiritualidad ocupa un lugar importante en mi vida, porque sobre todo cuando la mente y cuerpo necesitan un descanso, es allí donde lo busco, y también es allí donde lo encuentro.

Hoy justo terminan las fiestas, todo el día tengo una sensación extraña en el cuerpo y lo primero que he pensado es que necesito ese paseo por el mar,necesito esa conexión con él y esa paz que sólo consigo allí.

Porque hay capítulos que están tardando más en cerrarse de lo que me hubiera gustado, porque hay que retomar esos últimos matices para hacerlo en pasar estos días, y hoy que ya terminan tengo un nudo en la garganta que se deshará esta noche en «la cremá» de los monumentos y otro en el estómago que espero no tarde más de esta semana en hacerlo.

Tengo necesidad de sentarme en mi rincón y dejar que todo lo que llevo dentro durante este tiempo, salga fuera para no volver, tengo necesidad de conectar conmigo misma y con el mar, y recibir esa paz que sólo la siento allí.

B.D.E.B.

Acercándome

Acercándome

¿Cómo te cuidas?

Hace un año contestaba a esta pregunta con una palabra, «alejándome», más tarde, en otra entrada, también hablé de algo parecido, y un amigo me dijo que más que alejarme lo que debía de hacer era acercarme a lo contrario de aquello, así que hoy la respuesta es justo la contraria, acercándome.

Desde hace unos meses me he ido acercando a todo aquello que me hace bien, a las cosas que me gustan, a volver a escuchar música a diario, a mis paseos por el mar (aunque últimamente los tengo un poco olvidados), a asistir a conciertos…

Pero a lo que más me voy acercando es a mi gente, a quienes me están brindando su apoyo en esta complicada situación, quienes han tirado de mí, me han sostenido y no me han dejado caer. Me he acercado a todo aquel que incluso con un par de palabras ha conseguido sacarme una sonrisa cuando sólo habían ganas de llorar, a quienes me abrazaron incluso en la distancia (porque muchos abrazos se sienten sin necesidad de estar piel contra piel), a quienes piensan en mí cuando yo ya ni lo hago, a los que una vez más me demuestran que están.

Pero también me he acercado a personas que he descubierto en los malos momentos, que todavía hay gente buena que descubrir, que estaban en un rincón y salieron para estar cerca de mí cuando ha hecho falta.

Y sí, tenías razón, es mucho más bonito acercarse y que lo malo se aleje solo.

B.D.E.B.

Pensar(te)

Pensar(te)

¿A qué dedicas la mayor parte del día?

Aún con la mente distraída llegas a ella, te cuelas por la puerta que dejo entreabierta, tienes que estar presente, y quizás yo necesito que lo estés.

Entraste una vez, no conseguí sacarte, lo intenté cuando creí que ya no debías de estar, pero ni en ese momento te pude dejar de pensar.

Pensar en lo que fue, pensar en lo que será, pensar en lo que es…

Cuando estás a mi lado, y cuando no lo estás, cuando caminamos juntos o cuando los caminos se separan, cuando reímos, cuando lloramos.

Un día comencé a pensar(te)

Hoy, lo sigo haciendo…

B.D.E.B.

Amar en silencio

Amar en silencio

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Escribe sobre tu primer amor.

Esos amores de instituto, de adolescente,  esos que nos ilusionan y que cuando no son correspondidos duelen y creemos que nunca lo vamos a superar.

Guapo, bromista, simpático, cariñoso, lo tenía todo, incluida una sonrisa de esas que hacen que el resto sonría también. Desde que lo conoció quedó prendada de él, eran compañeros, amigos y ella estaba segura que no llegaría a nada más, era tímida, no se consideraba guapa ni atractiva, como amiga todos la adoraban pero pocos iban más allá, cuanto menos él, pero permanecer a su lado como amiga era más que suficiente, se conformaba con estar cerca de él.

Nunca le dijo nada, nunca le preguntó ni se insinuó, quizás si se hubiera atrevido… el sufrió un grave accidente y ella lloró y rezó cada día porque se recuperara, y lo hizo y más tarde el destino los llevó por caminos separados.

Y en cada uno de esos caminos, él consiguió a una persona, ella también consiguió el amor, uno correspondido, uno que la llenaba y la hacía feliz, tanto que decidió firmar un pacto, un para siempre, un «hasta que la muerte nos separe».

El destino es «puñetero» y unos días antes de ese día tan importante, había una reunión, con quien dirigiría la ceremonia, la reunión no eran ellos dos solos, incluía a otra pareja que se casaban ese mismo día justo después. Ella llegó primero con su pareja, tomaron asiento y unos minutos después apareció la otra pareja, allí estaba él, no tan flamante como ella lo recordaba pero sí con esa sonrisa tan suya. Se casaron el mismo día, cada uno con su pareja.

B.D.E.B.

Sinceridad

Sinceridad

¿Qué es lo que más te gusta de ti mismo?

Si de algo me siento orgullosa es de ser una persona sincera, para bien o para mal, la sinceridad me ha acompañado a lo largo de la vida y creo que así seguirá siendo.

En estos días en los que el engaño, la hipocresía, las ironías y un largo etcétera, parece que se hayan «puesto de moda», creo que aún valoro más la sinceridad y a las personas sinceras, aunque a veces no me guste lo que escucho, porque si quieres sinceridad en ocasiones te vas a encontrar con ello, hay quien te dice que quiere que seas sincero/a y cuando le dices las cosas se enfada…

En estos días he visto quienes me han puesto una sonrisa y hasta han hecho pensar que se preocupaban por mí (o han querido hacerlo, porque con los años una va aprendiendo), y después intentaron romperme en mil pedazos, no importa, hace ya tiempo que sé quienes están de mi lado. El problema está cuando lo hacen con los tuyos, cuando les muestran la mejor de las sonrisas mientras les abrazan, para apuñalarlos por la espalda, a ellos les duele y mí me duele el doble ese dolor que padecen.

Las máscaras no se pueden llevar de por vida, en algún momento se caen, y cuando esto pasa al final la gente huye .

Prefiero que si alguien tiene que huir, que lo haga desde el principio, porque no le gusta lo que siento, porque no le guste lo que digo o lo que opino, pero me muestro como soy, sin engañar a nadie, sincera si te digo que te quiero y sincera cuando te digo que algo estás haciendo mal, prefiero callar a no decir lo que siento realmente, el problema es que mis ojos tampoco saben mentir…

B.D.E.B.