Mi cena ideal

Mi cena ideal

Si pudieras organizar una cena y estuviera garantizada la asistencia de todos los invitados, ¿a quién invitarías?

Creo que la pregunta de hoy es bastante sencilla, invitaría a toda mi gente (espero no tener que cocinar yo😅) familia y amigos.

Es tan sencillo por varios motivos, no me gusta que nadie se sienta obligado a hacer algo que no le apetece, y sé que ellos cuando les invito (porque ya lo hago aunque por separado) vienen por gusto y no por obligación, otro motivo es que tampoco me gusta invitar por compromiso, me gusta compartir mesa y momentos con la gente que aprecio aunque no me cierro a nueva gente, de hecho a veces llegan «bonitas casualidades» y eso es lo que me hace no cerrarme. Otro motivo es que no necesito gente «famosa o importante» a mi alrededor, soy más de «andar por casa» sencilla y me gusta la gente así como yo.

Así que sólo queda que organizar esa cena, por supuesto será cerquita del mar, y comenzar la lista de invitados, estás invitado, ¿te apuntas?

Feliz sábado.

B.D.E.B.

Momentos

Momentos

Sugerencia de escritura del día
¿A qué hora te acuestas y te levantas?

Las horas simplemente son un número más, creo que eso no es lo que importa, hay mucho más detrás de ese número, de esas manecillas del reloj que giran, aunque ahora la mayoría de ellos sean digitales, detrás de todo eso está el tiempo y las horas o minutos, o segundos sólo se utilizan para poder medirlo, pero en ocasiones es mejor medirlo de otra forma, en momentos…

Me acuesto en el momento que necesito tumbarme a tu lado, que necesito apoyar mi cabeza en tu pecho, sentir tu respiración. O bien sentir tu brazo alrededor de mi cuerpo, protegiendo mis sueños, velando por ellos.

Y de madrugada despertar al escuchar unas palabras, un «te quiero» susurrado entre sueños, ese abrazo aún más fuerte. No saber si simplemente estoy soñando o realmente lo estoy viviendo, si has sido consciente de tus palabras o si las sientes tan adentro que hasta en los sueños se te escapan.

y me despierto cuando un beso tuyo me da los buenos días, cuando siento que me miras aún sin poder abrir los ojos, cuando pido cinco minutos más, no de sueño… de estar a tu lado.

No llega la hora de acostarse, llega el momento de dormir a tu lado.

No llega la hora de levantarse, llega el momento de compartir mi día contigo.

B.D.E.B.

Vosotros

Vosotros

Photo by Adrianna CA on Pexels.com

Al pensar en el futuro, ¿qué es lo que más te entusiasma?

Cada día vivo más en el presente, sin pensar mucho en ese futuro incierto en el cual a veces he tenido unas expectativas que finalmente se quedaron en sueños y voy aprendiendo poco a poco en pensar cada día menos en él y vivir más del presente.

Pero aunque no quiera, siempre hay algún pensamiento que se va a ese futuro, quizás sean las ganas de que acaben algunas situaciones, quizás también las ganas de ver a ciertas personas, las ganas de abrazar, de tomar un café, de conversar y de mirar a los ojos y saber si están bien.

Hoy miro a ese futuro con ellos, principalmente con dos de ellos que me da que no lo están pasando bien, y que me gustaría tenerlos cerca para poder escucharles, para poder sentir con ellos y para decirles que estoy, a dos pasos o a kilómetros, pero siempre cerca.

Me entusiasmaría ese café con compañía, largo de tiempo ¿verdad?, con conversaciones pendientes y con abrazos que se sientan. Acompañar, compartir, estar… algo que desde lejos se puede pero no tanto como me gustaría.

En mi futuro incierto las cosas no dependen de mí, son otros los que van a decidir como será (al menos una parte de él) sin que yo pueda impedirlo, pero si tengo que pensar en lo que me entusiasmaría y que sí está en mis manos, es en coger un tren y sentarme a tomar ese café que será algo más, siempre lo es.

B.D.E.B.

El pasado y algo del presente…

El pasado y algo del presente…

¿Qué dejarías ir para estar en armonía contigo mismo?

A veces las historias se repiten, lo que te provocaba algunos sentimientos, vuelven ahora al presente, ese pasado que estaba cada día un poco más lejos, ahora se une al presente para recordarte que ahí sigue y seguirá, y sólo tú tienes el poder de darle importancia o que simplemente sea una piedra en el camino, la cual puedes saltar, esquivar o apartarla pero no te tiene que impedir seguir adelante.

Para sentir esa armonía conmigo misma, para evitar que nada ni nadie me cambie, tengo que dejar ir esos sentimientos que ciertas personas me hacen sentir, esa rabia, esa impotencia que me hace estar en un estado de ansiedad y de alteración continua, no debo permitir que el acordarme de las situaciones, el hablar de ellas se apoderen de mí y creo que poco a poco lo voy logrando.

Cuesta mucho, porque cuestan las provocaciones, intentar mantenerse al margen, aguantar el tipo, ver como utilizan a otros y esos otros entran en el juego, aunque a veces quizás no sepan que están jugando…

Pero luego pienso que estar en paz conmigo misma, mantener esa armonía y siempre, siempre, ser yo, vale mucho y quizás por eso siga aguantando esta situación, siga esperando ese final y siga creyendo que pronto volveré a vivir esa vida que creí haber recuperado hasta hace poquito.

Sea del pasado o sea del presente, hay que dejar ir todo aquello(s) que nos hace daño, apartarlo de nuestra vida y acercarse a lo(s) que nos hace felices, a pequeños instantes que terminan siendo grandes momentos, abrazar a quienes siempre están y cuidarlos, porque así conseguiremos estar en armonía, con nosotros y con la vida.

Y si aparte de estar en armonía con nosotros mismos, consiguiéramos estarlo también con los demás, entonces ya sería un lujo, aunque eso sólo lo lograremos con unos pocos elegidos.

Feliz semana.

B.D.E.B.

Entre tormentas

Entre tormentas

Háblanos de las vacaciones que más te han marcado.

Digamos que no son vacaciones, pero es un respiro entre tantas tormentas, porque a veces son vacaciones a la mente, por un día, por unas horas.

Un pequeño descanso, hacer una parada dejar todo de un lado y dedicarse a disfrutar, y no podía ser en otro lado que en el mar, un fin de semana en una pequeña isla de mi tierra, Isla de Tabarca, con amigas, disfrutando del mar, sol y atardeceres, cómo no, con la mejor compañía.

Han habido muchas vacaciones que me han marcado y casualidad que en casi todas hay islas de por medio incluyendo esta escapada de hoy.

Podría empezar por esa primera visita a Venezuela, un mes por aquellas tierras y la amabilidad de sus gentes visita a las playas y a Isla Margarita, un viaje repetido en dos ocasiones más y ojalá en algún momento se pueda repetir.

El primer viaje en avión con mi hijo mayor, Palma de Mallorca, difícil de olvidar porque sus primeros pasos los dió allí.

Dos años después una isla que ya conocía, Tenerife, esta vez siendo tres, una experiencia preciosa, viendo disfrutar a mi pequeño con todo aquello que descubría y otro de los lugares que quizás en breve vuelva por allí…

Y hace dos años, bodas de plata y que mejor que celebrar en otra isla, en esta ocasión Ibiza, ese atardecer mágico que llevo guardado en el corazón, momentos que no se olvidan.

Y llegamos a hoy, escapada para celebrar una despedida de soltera, de nuevo el amor triunfa. En medio de esa tormenta que estoy sufriendo, aunque sea por un día nos olvidamos de todo y sólo toca disfrutar, buena compañía, excelente lugar y recuerdos que llegan a mi mente de ese primer viaje a Tabarca siendo una niña, pero del que aparecen pinceladas y un dulce recuerdo de cuando somos niños y no existen preocupaciones.

Todas las vacaciones nos marcan, todas nos hacen recordar algo, generalmente bonito, pero a veces una pequeña escapada de las tormentas, nos hace vivir como si fueran las mejores vacaciones de nuestra vida.

Buen fin de semana.

B.D.E.B.