Quizás esta imagen tiene algo que es muy «yo» el mar…
¿Cómo te describirías?
Creo que es una tarea complicada esa de describirse una misma. Entre otras razones porque si dices cosas buenas de ti misma, parece que tengas el ego muy subido, por el contrario, si dices de ti cosas malas puedes terminar auyentando a la gente, lo hagas de una forma u otra no se si yo misma me definiría bien.
Otra forma sería decir lo que se que no soy, no soy mala, soy incapaz de hacer daño a alguien sabiendo que lo voy a hacer, no soy mentirosa, es más, odio la mentira, no soy violenta, aunque tengo genio cuando me enfado y supongo que muchas cosas más.
Si por ejemplo tuviera que describir a las personas con las que me gusta rodearme, diría que me gusta la gente sincera, la que sabe escuchar y hasta leer entre líneas, la gente bonita, no de aspecto, sino de corazón. Me gusta la gente que está, incluso cuando no les llamas, pero un pequeño detalle les ha hecho falta para saber que les necesitas. También me gusta que me digan las cosas cuando me equivoco, porque igual que te dicen lo que haces bien, también es necesario que te digan lo que haces mal y si aprecias a esa persona no te ofenderá al decírtelo, se lo tienes que agradecer porque eso es confianza.
Son tantas las cosas que podría estar un buen rato escribiendo, pero no quiero aburrir.
Hace ya unos pocos (o muchos) años, cuando comencé a moverme en estos sitios virtuales, como en alguna ocasión he hablado comencé a chatear, siempre es la misma sala del irc hispano y prácticamente con la misma gente.
La primera vez que entré tuve que ponerme un «nick» y casualmente un amigo mío que era venezolano (sigue siéndolo porque vive, aunque lo de amigo quedó en conocido…), para meterse conmigo me llamaba sifrina, porque decía que era un poco «pija», que ni lo he sido ni lo soy, pero era su forma de meterse conmigo, el caso es que al tener que ponerme un nombre utilicé ese aunque lo acorté a «sifrin» y con ese nombre entré y me conoció la gente y aún cuando nos juntamos en ocasiones pues siguen saliendo nuestros «nicks» a relucir.
Cuando cree este blog, justo siguiendo por aquí a uno de aquellos amigos, en un principio pensé en ponerme ese alias, pero final decidí crearlo con mis iniciales, quizás porque sean más reales, porque son más «yo» y aquel nombre aunque me trae muy buenos recuerdos, de excelentes personas y me atrevería a decir que una de las mejores épocas vividas, quizás no quería que esto fuera una continuación de aquello, aunque el inicio sea bastante parecido, así como las razones.
Aquí soy B.D.E.B. o Blanca si lo prefieres, no hay alias, ni «nick» soy yo y muchas veces sabéis más de mí que gente que tengo a mi alrededor.
La verdad que la pregunta de hoy da para mucho, realmente hay tantas cosas que cambiaría que la entrada se haría larga y pesada seguro. Así que voy a decir sólo dos cosas, aunque me centraré en una sola.
Lo primero que cambiaría sería a quiénes tienen el poder de cambiar algunas cosas y no lo hacen, quizás con ese cambio podríamos arreglar un poquito el caos, o quizás quiénes subieran al poder harían como la mayoría, pensar sólo en su propio bienestar…
Y como de estos temas no me gusta hablar y prefiero no hacerlo, iré a otra cosa que cambiaría, los estereotipos de belleza y corporales.
Casualmente, mientras iba en el coche, estaba escuchando a un cantante que no conocía «Andrés Suárez» y ayer a través de la entrada de nuestro amigo «el Onironauta» descubrí (os dejo la música abajo, es una colaboración), y justo habla de la belleza natural, así que me he decidido a escribir sobre ello.
Desde pequeñitos, casi sin darnos cuenta, empezamos incluso nosotros mismos a condicionarles, «come más que estás muy flaco», «no comas tanto dulce que te vas a poner gordo»…y luego están los mismos niños en el cole, que aunque intentamos inculcar que deben de respetarse y no meterse con uno u otro por su aspecto físico, no siempre lo hacen y el estar gordo, o flaco, llevar gafas, ser más bajito y un montón de cosas más, suele ser un motivo de mofa entre ellos, a veces inocentemente, otras no…pero de una forma u otra, a la persona le hacen daño, en ocasiones demasiado.
Y todo esto puede llegar a derivar en problemas más graves, incluso cuando se les inculca desde casa que hay que estar delgado, cuidarse, a veces para los adolescentes sobretodo, termina siendo una obsesión y no siempre acaba bien la cosa.
De más mayores igual, ¡que ojo! está claro que hay que cuidarse por la salud, pero hay mucha gente adulta que aún gastando una talla adecuada se obsesionan en que tienen que adelgazar y creo que las obsesiones nunca son buenas.
A veces tendríamos que fijarnos en que habemos mucha más gente «del montón» que modelos en el mundo, y que hay que cuidar nuestro aspecto y salud pero sin llegar a obsesionarse con ello.
Quizás sea porque yo sea de las «del montón» más bien rellenita que flaca y necesito ya de gafas 😅, pero creo que hay que fijarse más en la belleza que hay dentro de cada uno, no me sirve de mucho una cara y cuerpo bonito si no te tratan bien, si no te llegan, unos ojos claros pero vacíos, unos brazos fuertes que no abrazan, unos labios carnosos que no besan con pasión…
Soy de cara lavada, de ropa cómoda sobretodo al llegar a casa, de zapatillas en lugar de tacones y ante todo, de gente sencilla como yo.
Mis brazos no son tan fuertes ni firmes como las chicas de las revistas, pero abrazan de corazón, es lo que hay…
Cuando mi cuñado, por entonces novio de mi hermana mayor, comenzó a venir a casa, ya no hubieron más muñecas de regalo en cumpleaños o reyes, empezaron a regalarnos juegos de mesa a mi hermana pequeña y a mí. Así que imaginaros, creo que los tuve todos, monopoly, cluedo, quien es quién, risk…. a cada celebración llegaba uno nuevo, pero si de uno de ellos tengo un grato recuerdo es del risk.
Con un grupo de amigos, mientras nuestros padres se reunían y hablaban de sus cosas, nosotros nos echábamos largas partidas al risk, pasábamos horas y en alguna ocasión la partida se quedaba hasta el día siguiente, que fácil conquistar países sin derramar ni una gota de sangre, sólo para pasar un rato agradable… Ratos que hoy los recuerdo y los añoro porque a esos amigos de la infancia les perdí la pista y la verdad que hacíamos un buen grupo, con ellos sólo recuerdo buenos momentos, muchos.
Más adelante llegaron otros juegos, algunos de cartas, dominó, pero pocas veces porque esa fue la época de salir, de trasnochar y de divertirse de otra manera.
Hasta que te metes en la letra de un piso, y toca volver a quedarte los fines de semana en casa 😂, entonces te vuelves a hacer con alguna baraja de cartas, de nuevo con el risk, el monopoly, etc… y en lugar de salir te quedas en casita (que es más económico) a cenar y jugar una partida con los amigos.
Mas adelante llegan los niños, y vuelven los juegos, al principio no son de mesa (más bien de suelo diría yo) y luego pues de nuevo a jugar, hundir la flota, puzles, tres en raya… hasta con los playmobil si se terciaba, hasta que entra un videojuego en casa y entonces se acaban esos ratitos…
Y ahora, pues nos quedan los juegos de mesa en el camping, en 8 días ya estaré allí y comenzarán esas partidas por la noche, junto a los vecinos, al rummikub y al continental principalmente, puede ser que nos encontremos con alguno nuevo, pero habitualmente son esos.
De nuevo volvemos a lo mismo, la vida es un juego en el que a veces ganamos y otras perdemos, pero lo principal es buscar bien a quien la juegue contigo.
Un abrazo a todos y feliz fin de semana, con juegos o sin ellos.
Una de ellas, lo he comentado muchas veces, es pasear por el mar y sentarme en las rocas. Cuando lo hago procuro hacerlo al amanecer, antes de que caliente el sol y intento no tener nada urgente que hacer después, así no tengo que estar pendiente del reloj, puedo pasear sin prisas, llegar a mi sitio, sentarme y perder la noción del tiempo, ya sea leyendo, escribiendo o simplemente perdiendo la mirada en el horizonte y soñar….
La siguiente sería leer, si empiezo un libro que me engancha no hay manera de dejarlo, puedo pasar las horas y hasta que la vista diga basta, seguir leyendo. Desde pequeña me apasionaba y después siempre que puedo, que tengo un rato, en la mayoría de viajes un libro tiene que venir conmigo, y en breve en el camping también, echarme en la tumbona con un libro y dejar que pase el tiempo.
También aquí pierdo muchas veces la noción del tiempo, leyendo los blogs que sigo, las respuestas a la sugerencia del día, o escribiendo como ahora, hay días que sin darme cuenta llevo un buen rato y tengo que dejarlo aparcado para hacer otras cosas que me gustan menos, pero no queda más remedio…
La pregunta también podría ser otra:
-¿Con quienes pierdes la noción del tiempo?
Y ahí sí, es otra forma de perder la noción del tiempo, con un/a amigo/a, en una de esas charlas interminables, frente a una taza de café o un refresco, charlas de esas en las que liberas el alma, sacas todo y esa persona ahí está, escuchándote sin mirar el reloj, porque sabe que lo necesitas al igual que alguna vez ha sido o será al contrario, pueden pasar horas que habrán parecido minutos y es que sólo se trata de estar con la gente adecuada.
Miles de formas de perder la noción del tiempo, pero mientras perdemos esa noción, ganamos otra cosa, vida…