Siempre iba con ropa ancha, suelta, sin que nada marcara sus curvas, demasiado tímida para recibir piropos. Pero esa noche era especial, de nuevo una cena de profesores y alumnos, pero esa vez asistía él, aquel chico que cuando pasaba no dejaba a ninguna diferente.
Mientras ella se maquillaba, su abuelo se acostó a dormir dejando, como siempre hacía, el sombrero sobre la silla del cuarto. Ella entró a hurtadillas y lo cogió, salió en silencio y cerró la puerta.
En su habitación terminó de ponerse las dos prendas que le faltaban a su atuendo, ese top negro ajustado con escote palabra de honor y el sombrero negro, bien colocado sobre su larga melena morena.
Una vez más se miró al espejo, sonrió, parecía una chica distinta, nada que ver a cómo se veía a diario, le gustaba.
Se dirigió al lugar y cuando llegó allí, los más puntuales, que ya estaban esperando, se volvieron hacia ella, «¿Elena?» Preguntó uno de ellos, enseguida todos le dijeron lo guapa que estaba y ese sombrero le quedaba perfecto.
Un poco más tarde llegó él, saludó a todos en general y minutos después se acercó a ella a decirle al oído que estaba preciosa esa noche. Se sentó a su lado y no se separó de ella en toda la noche.
Regresó a casa y de nuevo entró a hurtadillas a dejar el sombrero, le había traído suerte, quizás se lo pediría «prestado» al abuelo en más ocasiones.
Se desvistió y se puso un pijama, ancho, como toda su ropa, se desmaquilló y se acostó a «soñar»
Lunes por la mañana, sudadera ancha, pantalones vaqueros y de nuevo a clase, nuevamente pasó desapercibida a los ojos de quienes sólo veían el exterior, incluido él.
Si no necesitaras dormir,¿qué harías con ese tiempo extra?
Hoy no tenía pensado contestar a la pregunta, prefería escribir sobre otra cosa (posiblemente también lo haga) pero, puesto que alguien ha decidido que no debería de dormir siesta, porque hay gente que piensa que yo puedo mandar en el mundo (o al menos en las agencias de transporte), pues aquí estoy, sin siesta y escribiendo.
Así que imagino que si no necesitara dormir, una de las cosas que haría sería escribir, bueno, antes solucionar la vida de alguna gente que creen que están ellos por encima de todo.
En fin…
Ya sabéis una cosa más de mí, me molesta un poquito que me despierten de la siesta si no es algo urgente (urgente de verdad).