El porqué

El porqué

Estos días ha habido bastante oleaje, hoy de hecho aún estaba algo movido el mar, y eso ha hecho que mi paseo (aparte de ver el amanecer) ha estado acompañado de multitud de conchas de todo tipo.

Unas minúsculas que se crecen cuando ven una cámara, otras disfrutando del día en pareja, otras «rotas» porque alguna ola le golpeó fuerte. Las más atrevidas estaban panza arriba tomando el sol, y otras solitarias apartadas del mundo.

Yo continuaba mi paseo y de repente una llamó mi atención, no tenía nada en especial a primera vista (o sí, aunque no lo pareciera), llamó mi atención y me agache a cogerla, tendí mi mano y quise que me acompañara en el paseo. Más tarde fue otra y después otra.

No fueron muchas las elegidas para realizar el paseo pero si cada una tenía su algo especial.

Unas más grandes, otras más pequeñas, unas «enroscadas» en si mismas, otras erosionadas por el paso del tiempo, alguna diferente, un poco rota pero con un brillo especial y difícil de igualar.

Todas ellas me acompañaron en el paseo, llegaron conmigo a mi rincón, ocuparon lugar a mi lado y yo les tendí mi mano.

Así mismo pasa con las personas, hay muchas en el mundo, pero vamos eligiendo, de un lugar y de otro, aquellas  a las que vemos algo especial y queremos que nos acompañen en nuestro paseo.

Así que si te preguntas el porqué, a ti y a ti, incluso a ti que podrías ser esa concha diferente, rota pero con un brillo tan especial que me hizo elegirla. Estáis porque  algunos incluso en la sombra, habéis sabido llegar a donde otros ni siquiera se acercaron.

Gracias por hacerlo, por acompañar en cada paseo.

B.D.E.B.

Niñez en el mar

Niñez en el mar

¿Playa o montaña? ¿Qué prefieres? ¿Por qué?

Desde niña disfrutaba saltando en las olas, jugando con ellas, me encantaba sentir la arena en mis pies descalzos, buscar conchas como quien busca un tesoro y observar ese mar, mi mar.

Recuerdo aquellos domingos de playa, en Guardamar, Santa Pola, La Marina, pero curiosamente rara vez en el mismo Alicante. Mi madre rara vez se bañaba y mi hermana pequeña y yo jugábamos en la arena bajo su atenta mirada, mi padre era el que nos acompañaba al agua.

Fui creciendo y esa pasión crecía conmigo, me encantaba ir allí cuando menos transitado estaba y tumbarme escuchando ese sonido mágico.

De hace un tiempo hasta ahora lo disfruto de otra manera, dando largos paseos, observando la salida del sol por el horizonte, sentándome en las rocas para conectar con el mar.

Pero algo quedó de aquella niñez, me sigue gustando juguetear con las olas, escabullirme de ellas, sentir la arena en mis pies mientras camino por ella y sobre todo, escuchar ese sonido mágico de las olas.

Supongo que sí, que soy de mar aunque también me guste la montaña, pero creo que las raíces, los recuerdos de la niñez, tiran demasiado y nos hacen crear un vínculo muy especial.

B.D.E.B.

Sentimientos

Sentimientos

Hasta una imagen puede traer un sentimiento de vuelta.

Hay días en los que los sentimientos se mezclan, pasamos de la tristeza de una pérdida, a los nervios del trabajo, a la incertidumbre de las circunstancias y terminamos con la emoción de preparar algo y la ilusión de verlos disfrutar y de nuevo los nervios del día de antes.

Y después de todo ese cúmulo de sentimientos y emociones que han hecho que el día sea «entretenido» que el cuerpo y el alma, no han tenido un momentito de descanso, llega la calma, el dejarte caer en el sofá, leer un poco, escribir otro poco y también seguir sintiendo pero de otra manera.

Toca pensar en mañana, de nuevo un día de nervios y emociones, pero antes descansar y dejar a la mente que también lo haga, pero ¿podemos dejar de sentir?….

Se puede descansar, dejar la mente en blanco, pero dejar de sentir lo veo difícil, entre otras razones porque creo que el sentir significa que estamos vivos,  ya sea miedo, dolor, alegría, felicidad… sentir siempre, aunque los sentimientos se agolpen, se mezclen entre ellos, creo que todos tienen cabida y para cada uno hay un momento.

B.D.E.B.

Y si hay cantantes expertos en hacer que afloren mis sentimientos dos son ellos
Lo que perdimos

Lo que perdimos

No quiero quedarme con un mensaje sin enviar, con una llamada sin hacer, con una conversación sin mantener.

No quiero que se quede pendiente un café por tomar, una cena que compartir, una fiesta que celebrar.

No quiero quedarme sin que volvamos a reír juntos, sin abrazarte de nuevo, sin sonreirte, sin mirarte a los ojos.

No sé si algún día te di las gracias por todo, por tanto… no sé siquiera si lo sentiste, si fue suficiente.

Pero sé que algo se perdió, algo perdimos, algo he perdido…

No quiero volver a perder oportunidades, quiero aprovecharlas, quiero compartir cada momento que se pueda, quiero escribir aquello que sienta, mandar ese mensaje, realizar esa llamada, mantener esa conversación.

Quiero reír con mis amistades, quiero abrazarles, sentirlos… que me sientan, quiero tomar ese café, quiero sentarme en la misma mesa, celebrar esa fiesta.

Quiero mirarles a los ojos…

No lo dejemos para mañana, mañana es demasiado tarde.

B.D.E.B.

Y hoy repito canción, porque hay personas que no les gusta lo triste, mejor recordarles con música algo más alegre.
El destino

El destino

Hay historias que nacen poco a poco, sin esperarlas, en ocasiones con quien menos lo esperas, pero surge. Una mirada, una sonrisa, un acercamiento, al principio parece un tonteo, luego algo pasajero y al final… al final surge ese sentimiento que en ocasiones es difícil, no sentirlo, sino que sea correspondido.

Hoy venía en el coche y se puso esta canción «La fuerza del destino» yo conocía la versión original de Mecano, anda que no la he cantado veces (soy de las que escucha la música cantando), pero hoy he escuchado esta versión de Love of lesbian y Iván Ferreiro por primera vez y la verdad que me ha gustado mucho.

Y justo al escucharla pues la cabeza se pone a pensar en lo caprichoso que es el destino, un encuentro, una invitación sin invitar, una tarde, otra, otra más… ese primer beso, ese no estar seguro, el pensar que no llegaría a más.

Pero sí, a veces el destino cruza caminos, en parejas, en amistades, nosotros quizá buscamos una cosa y nos pone otra y al final… al final es él el que gana la partida.

Lo único que importa es que si la gana él que sea por nuestra felicidad.

Os dejo con esa versión que tanto me ha gustado.

B.D.E.B.