Suerte de tenerlos

Suerte de tenerlos

Hace nada te tenía así y hoy preparándome un café…

Esta mañana, cuando estaba preparando a los perretes para salir a la calle, me dice el chico «mami, dime como se hace y te preparo el café mientras sacas a los perros».

Es la primera mañana que pasábamos solos y me ha llamado la atención, porque hace tan solo unos meses no lo hacía, pero ahora es como si se estuviera haciendo mayor así de golpe y quiera asumir que por unos días es «el hombre de la casa» y tiene que colaborar para que no recaiga todo en mí.

Me ha venido a la cabeza la conversación con una amiga unos días atrás, ella no tiene hijos (es bastante más joven que yo) pero su pareja tiene dos chicas, una de 14 años (como el mío) y otra de 10, y principalmente la mayor está pasando por una temporada de rebeldía bastante fuerte (y bastante larga, lleva casi dos años y  va a peor), ella me decía que tenía mucha suerte con los chicos, a lo que yo decía que bueno, tienen sus edades y sus temporadas, a veces nos sacan de nuestras casillas pero que todo pasa. Pero ella no le ve un final feliz a la situación y en muchas ocasiones que se lleva o trae a mi hijo por asuntos de las fiestas, tiene devoción por él.

Es curioso porque muchas veces crías a dos hijos por igual y cada uno tiene su carácter diferente y su propia personalidad, por tanto actúan de diferente manera. Pero aún con esas, siempre les he educado desde el respeto (como decía en mi entrada anterior) y les he inculcado que eso va por delante siempre, pero luego cosas como la de esta mañana ya nacen de ellos, por más que se les enseñe que tienen que colaborar, con otras cosas lo hacen (aunque a veces se hagan los remolones o despistados) pero el ofrecerse a prepararte el café, sin pedirlo y teniendo en cuenta que se levanta con la hora justa para ir a clase, pues eso me ha alegrado la mañana.

Así que hoy tengo que darle la razón a mi amiga, de que sí, soy una persona con suerte, la suerte de tenerlos a ellos sobretodo.

B.D.E.B.

Esta canción se la dedicó Conchita a su hija y es preciosa, espero que os guste.
Leyes y normas

Leyes y normas

Sugerencia de escritura del día
Si pudieras cambiar una ley, cuál sería y por qué.

Creo que hay tantas para cambiar, que no podría quedarme con una sola. Los que pueden hacerlo las cambian muchas veces bajos sus propios intereses, otras sirven como arma arrojadiza contra la oposición y al final terminamos sufriendo esos cambios (o no cambios), los de siempre.

Pero sí hay un sitio, donde podemos poner nuestras propias leyes llamadas normas, en consenso con el resto de personas implicadas, es en nuestro hogar. Ahí si nos toca a nosotros y podemos hacerlo a nuestra manera sin que nadie de fuera intervenga (no permitirlo).

Esas normas son sencillas, respeto, igualdad de opiniones y de derechos, ser equitativos, y otras que no son normas pero también se podrían implantar y ser obligatorias, en el caso de que no lo sean ya, sonreír, abrazarse, quererse, alegrarse por la felicidad del otro, echarse de menos, preocuparse, cuidarse y compartir cada momento, los buenos para celebrarlos y los malos para que se sepa que no se está solo, que el resto le comprenden y le apoyan y no le van a soltar de la mano.

Son normas sencillas pero importantes para que la convivencia en familia siga adelante.

Feliz miércoles.

B.D.E.B.

Preguntas y respuestas

Preguntas y respuestas

Buscas respuestas y sólo llegan más preguntas, miras a la luna, a las estrellas,  ¿Acaso ellas saben lo que tú quisieras saber?

Ellas tampoco tienen respuestas, busca dentro de ti,dentro del corazón, ahí hallarás la respuesta.

No desesperes, quizás no la encuentres ya, date tiempo, dale tiempo al corazón, a que se deshaga esa madeja.

Durante mucho tiempo se fue liando, hilo tras hilo, herida tras herida, ahora quieres deshacerlo, quieres sanarlo, en solo horas, en solo días, lo que lleva tantos años.

Necesitas calma, necesitas tiempo, necesitas aprender a quererte, a valorar las prioridades, saber lo que necesitas, lo que te hace bien, lo que te da vida.

Si después de ese tiempo, aún no llegan las respuestas, sigue haciéndote preguntas, no te apresures, ni te adelantes a tu corazón, dale más tiempo y deja que decida.

No olvides una cosa, ponlo en orden con tu cabeza, el corazón nos hace enloquecer, y a veces necesitamos cierta cordura, pero tampoco le lleves la contraria…

Al final, él siempre gana.

B.D.E.B.

Golpes tontos

Golpes tontos

No sé el porqué, pero a veces parece que empieces con una visita al médico y ya vayan todas seguidas y de momento, por si no tenías suficiente, pues llega un golpe tonto (tanto que me reía con mi hijo a la vez que me quejaba del dolor) y que luego resulta no ser tan tonto como creías.

El viernes a mitad de mañana, de la manera más tonta, me golpeé un dedo con la mano contraria. De inmediato se me quedó la primera falange hacia abajo, y entre risas y dolor se lo mostraba a mi hijo mayor, que también lo tomó un poco en broma y pensamos que volvería al sitio.

Por la tarde no mejoraba y creí que lo mejor sería ir a urgencias y que el médico valorase si era o no una tontería. Después de una radiografía y unas risas (yo la primera) me mandaron poner una férula y como hoy tenía cita con un traumatólogo para otra cosa, pues que lo valorase él.

Pues bien, nada más verme el dedo con la férula, ya me ha dicho, «¿qué, se te ha quedado hacia abajo?» Claro, le he dicho que sí, y me ha dicho que se ha partido el tendón que sujeta esa falange, y que en un mes aproximadamente, me retirará la férula y si sigue igual, o lo dejamos así o hay que operar…

Un golpe tonto, pero tonto, además sin apenas dolor y a donde puede llegar. De verdad que a veces creo que soy especialista en que me pasen cosas raras.

Lo bueno del día es que el chico pequeño quería aprovechar estos días que su padre y hermano están fuera, para pegarnos una escapada a Madrid y al final pues lo hemos organizado todo.

No todo van a ser golpes tontos y problemas, hay que buscar algo de diversión y seguir tachando cosas de la lista de pendientes.

Feliz noche para todos.

B.D.E.B.

Así se quedó 😔
Historias repetidas (o casi)

Historias repetidas (o casi)

Recuerdo hace algo más de seis años (un año antes de que en aquel país comenzara la pandemia), preparar maletas, los nervios, el saber que íbamos a estar a miles de kilómetros de distancia, la primera vez separados por tanto tiempo, él en un país completamente desconocido para los dos, idioma, costumbres, régimen político… y yo aquí, en un piso que no era el mío (unas obras en el edificio habían hecho salir de allí por un par de meses), sola con dos niños, uno de 13 años y otro a punto de cumplir los 8, se me venía el mundo abajo, pero era cuestión de trabajo y no quedaba otra.

Fueron unos doce días, que a pesar de que estaba bastante ocupada, las noches se hacían largas, demasiado, el sofá estaba vacío, y la cama aún más, y fría.

Las madrugadas eternas sin ese abrazo y al café de las mañanas le faltaban los «buenos días».

Hoy vuelve ese preparar maletas, esos nervios, esa separación, una nueva visita a ese país… una situación distinta. Este viaje me quedo en casa, con un niño de 14 años y el mayor viaja contigo, para él una gran experiencia, para mí alegría por un lado y tristeza por el otro, de tenerlo lejos (teneros lejos).

Estos días atrás tenía ganas de que llegara el momento, estos días servirán de descanso y de reflexión. De saber si las noches se siguen haciendo largas, si el sofá sigue estando vacío, si la cama se queda fría.

Servirá para saber si las madrugadas se siguen haciendo eternas, sin ese abrazo, sin tu abrazo… si al café de las mañanas le sigue faltando unos «buenos días»

Esta noche mis sentimientos están encontrados, por un lado si, por otro lado no.

Es curioso, porque desde aquel viaje, no habíamos vuelto a estar separados tanto tiempo, hasta este momento.

B.D.E.B.