Noches…

Noches…

En la oscuridad de la noche,

una luz tintineando en el cielo,

la observo y pienso en ti,

en aquellas noches bajo la luz de la luna,

tumbados en la arena

esperando esa estrella fugaz,

esa que no llegamos a ver,

ese deseo que nunca llegamos a pedir,

ese mismo que no se llegó a cumplir.

Hoy pregunto que fue de ti

Porqué nunca hubo un nosotros,

¿qué salió mal?,

¿qué hicimos mal?,

el amor no fue suficiente,

o quizás no supimos cuidarlo,

quizá faltaron más noches,

sin estrellas,

sin deseos,

sólo uno…

desearnos nosotros.

B.D.E.B.

Significados

Significados

Si tuvieras que cambiar de nombre, ¿cuál elegirías?

Cuando era niña no estaba muy conforme con mi nombre, mis amigas tenían todas un nombre «normal», que por supuesto comenzaba por María, y ahí estaba yo «Blanca Deseada», si me presentaba siempre era como Blanca porque incluso con ese hacían bromas (no era muy común entonces, ahora ya sí), pero ya el segundo… ese solamente cuando no quedaba otra, en el colegio porque a alguien se le escapara y cuando tenía que explicar el porqué mis padres o hermanas me llamaban Desi, y claro está, era motivo de risas

-¿Qué clase de nombre es Deseada?

Es posible que en mi infancia hubiese cambiado mi nombre, aunque nunca lo pensé en firme. Pero vas creciendo y vas comprendiendo y todo va cambiando, y lo que de pequeña te parecía horrible, luego te das cuenta de que es lo más bonito que te pudieron poner, no por el nombre en sí, por su significado especial, para ellos, para ti…

Hoy día no lo cambiaría, pero si tuviera que hacerlo, sería por uno con significado también, Paz, Mar, o uno que siempre pensé en poner en caso de haber tenido una niña Celia.

De momento, y salvo que fuera necesario, me quedo con el mío.

B.D.E.B.

¿Me cuentas un cuento?

¿Me cuentas un cuento?

¿Recuerdas tu libro favorito de la infancia?

-Vamos pequeña, es hora de dormir ya.

-Vale papá, pero déjame pedirte algo antes de dormir, ¿Me cuentas un cuento?

-Haré algo mejor, te contaré la historia de una niña que mientras todas sus amigas deseaban ser princesas, el sueño de ella era convertirse en una valiente amazona.

-Papi eso no es un cuento, es una historia e aventuras.

-Bueno hija, ya sabes que las historias fantásticas y de aventuras son lo mío, pero déjame contarte…

«Hace años, cuando yo era un niño poco más pequeño que tú, en la ciudad donde vivía tenía una pandilla de amigos, entre ellos había varios niños y niñas.

Habían ratos que jugábamos todos juntos al pilla pilla y a otros juegos del estilo, pero otros ratos las niñas jugaban con sus muñecas, a vestirlas de princesas y soñar despiertas en convertirse algún día en una de ellas.

Mientras tanto los chicos jugábamos a ser valientes caballeros y luchar contra todas las injusticias, una rama de árbol servía de espada y un trozo de cartón de escudo, nos enfrascábamos en batallas contra los malos a los que siempre vencíamos, pero entre todos nosotros había alguien especial, alguien que siempre llevaba una cola de caballo para que el cabello no le impidiera pelear, era ella, una amazona entre tanto caballero.

Sus amigas consideraban que era un poco «rara», no le gustaba llevar vestidos ni lazos en el cabello, no le gustaban las muñecas, prefería los soldaditos de plomo, y mientras todas sus amigas soñaban con un príncipe azul que las rescatara y convirtiera en princesas, ella soñaba por pelear cada día contra los malos y conseguir un mundo mejor.

Esas niñas crecieron y se convirtieron en preciosas jóvenes, incluida ella. Estudiaron y terminaron sus carreras y consiguieron a su «príncipe azul». Se casaron y formaron su familia, menos ella…

Ella estudió, terminó su carrera, se formó y preparó para ayudar a los más necesitados.

Hoy día sigue viajando de país en país donde se requiere ayuda, no lucha con espadas, pelea con fuerza y poniendo su corazón en todo lo que hace.

Prometió hacer del mundo un rinconcito mejor y día a día está poniendo su granito de arena.»

-Me ha encantado la historia, gracias papi.

-De nada cielo, ahora toca dormir.

Salió de la habitación de la niña hacia el salón, se sentó en el sillón con su teléfono en mano

-¡Hey amiga! ¿Qué es de tu vida, por dónde paras ahora?

*No hay mejor cuento que una historia inventada para hacer las delicias de los pequeños, eso es lo que recordarán el día de mañana.

B.D.E.B.

Buenos deseos

Buenos deseos

Te despiertas un día más en tensión, a ver que nos depara el día, que nueva «sorpresa» llegará hoy, y al poquito ya estás sentada frente al ordenador dispuesta a trabajar.

Suena el teléfono, una notificación de mensaje, un audio de una amiga, simplemente para preguntarte cómo estás, y para enviarte sus buenos deseos en ese día que acaba de comenzar…

Ese es el comienzo de un día en el que de una forma u otra, directa o indirectamente, siguen llegando esos buenos deseos, y es ahí cuando te das cuenta de que son mucho más que buenos deseos lo que estás recibiendo, en cada una de esas palabras, de esos mensajes, de esas llamadas, detrás de todo eso hay una persona que te está diciendo, estoy aquí, me acuerdo de ti, agarra fuerte mi mano, no permitiré que caigas…

Buenos deseos que salen del corazón y llegan al tuyo directamente, que igual no arreglan los problemas pero hace que sea más llevadero el día.

Sólo queda por decir, gracias…

B.D.E.B.