Él…

Él…

Sugerencia de escritura del día
Describe a un hombre que haya tenido un impacto positivo en tu vida.

Han habido dos hombres (dos profesores) que han tenido ese impacto positivo, que me han enseñado a valorarme, a creer en mí y a luchar por mis sueños. Pero si hay un hombre a quien tengo que agradecer lo que soy, y casi que como soy, ese es él, mi padre.

He hablado de él en alguna ocasión, ha sido un hombre recto, no nos ha puesto nunca la mano encima, ni a mí ni a mis hermanas, no solía chillar, eso sí, con una mirada te lo decía todo, sólo con mirarte sabías que no estabas haciendo lo correcto y enseguida rectificabas. Pero igual que era (sigue siendo) así de recto, tiene también su lado más tierno y ambos lados con la edad se van intensificando, ahora se emociona más fácilmente, pero también da la impresión a veces que está cabreado todo el día, no es cabreo, es que la enfermedad de mi madre le agota física y mentalmente.

Pero volvamos a su impacto en mi vida. Desde bien pequeña me inculcó el respeto a los demás, no sólo a mayores, también a mis iguales. Él siempre ha sido una persona respetuosa y eso nos lo ha inculcado a nosotras también. Me enseñó a ser dura y fuerte cuando hay que serlo y sensible cuando es el momento, aunque tengo que decir que siempre me protegió de todo lo malo, si podía evitar que me enterase de cosas que me pudieran perjudicar emocionalmente lo hacía, evitaba siempre que me pusiera nerviosa (ya conté el otro día mis ataques de ansiedad). Siempre encontraba después el momento de enseñarme la fortaleza, pero evitando los disgustos, sabía hacerlo muy bien.

Me enseñó a ser trabajadora, creo que en su vida laboral nunca estuvo de baja. De hecho siempre nos ha recriminado si no hemos ido a trabajar por una gripe o cualquier cosa así, para él nunca ha sido motivo de faltar al trabajo. Lo pasó mal una temporada y no dudó irse a Francia a la vendimia para sacar a sus tres hijas adelante, creo que fue de las cosas más duras, para él y para nosotras, estar tanto tiempo separados.

Y cómo no, me enseñó a querer como sólo lo hacen los padres, con sus juegos, sus abrazos, sus besos de buenas noches, algo que recordaré toda la vida, ese momento en que me acercaba a él antes de irme a la cama y me abrazaba y daba ese beso de buenas noches, algo que después ha ocurrido también con mis hijos (ahora ya no, se hacen mayores…).

Y no olvidarme de ese orgullo que siente hacia nosotras, de ver en lo que nos hemos convertido, tres mujeres trabajadores, capaces de llevar trabajo, casa, familia… todo adelante como él y mi madre. A nosotras no nos lo dice directamente pero si nos lo hace ver, y familiares y amigos son los que nos lo cuentan (a ellos si les dice).

Él ha sido de quién aprendí los valores primordiales y lo que más sentido tiene en la vida, lo demás va llegando de una u otra manera, a él le debo mucho y espero como hija haber estado a la altura.

B.D.E.B.

Día 17: Embelesamiento

Día 17: Embelesamiento

Hoy estamos a una semana del final de este calendario y también de la primera noche especial de estas fiestas. Vamos a por el embelesamiento.

¿Quién no se ha quedado embelesado alguna vez?

Creo que todos, en algún momento de nuestra vida, o quizás frecuentemente, con personas, instantes, una canción, un poema, una obra de arte…

Os cuento algunas cosas que me provocan embelesamiento

El plácido sueño de un bebé. Podría pasarme horas observándolo, lo hacía cuando los chicos eran así, observarlos mientras duermen, ajenos a todo lo que pasa en el mundo, mostrando una ligera sonrisa que te hace preguntar en qué estarán soñando, acercarles el dedo a su diminuta mano y acariciarlo.

Algo que ya conocéis, un amanecer en el mar. Desde que a malas penas asoma el sol en el horizonte, hasta que comienza a calentar nuestra piel, ese momento mágico en el que empieza un nuevo día y nosotros decidimos si queremos erguirnos y tomar las riendas para disfrutarlo.

Me quedo embelesada cuando algún pequeño te cuenta una historia, de esas en que una parte es verdad y la otra una ficción quizás que forma parte de un deseo, de un sueño, pero te lo cuentan como si realmente estuviera pasando.

Y otra cosa que me deja embelesada es escuchar recitar poesía, hay gente que lo hace de maravilla y no me canso de escuchar. Hay dos amigos que de vez en cuando se animan en ponerle voz a sus propias letras y me encanta escucharlos. Uno es Javi, el culpable de que iniciara mi andadura en este lugar y el otro nuestro querido Manu.

Y algunas cosas más que las guardo para otro momento, si os apetece podéis compartir las vuestras.

B.D.E.B.

Sin ti…

Sin ti…

Sugerencia de escritura del día
¿Tu vida es como la imaginabas hace un año?

Esta mañana, me dejé preparada la ropa, incluido calcetines (estos encima de las zapatillas) y los dos pequeños revoltosos que tengo aquí, decidieron tomarlos por un juguete. Los encontré encima del sofá y en lugar de regañarlos, se los quité y les di con ellos en el morrete para jugar. La negrita (que es la más lista) no se fio mucho y se escondió debajo de la mesa, pero Ares se puso a jugar, de repente correteó por todo el salón a gran velocidad y subiendo y bajando del sofá.

No pude evitarlo, mis lágrimas comenzaron a resbalar por las mejillas, ese juego, esas carreras, ese subir y bajar corriendo mientras yo te intentaba atrapar…

¿Es mi vida como la imaginaba hace un año?

No, hace un año tú estabas, e imaginaba que tu enfermedad se curaría, y que este año estarías pendiente de como montaba el arbolito de navidad, de curiosear todo aquello que ponía. Te imaginaba junto a nosotros porque te fuiste demasiado pronto.

Me he prometido a mi misma, estar feliz, pasar estos días con alegría, disfrutando de lo mucho que tengo y dejando a un lado lo que no, pero esta mañana te eche mucho en falta mi gran amigo…

B.D.E.B.

No perder los nervios

No perder los nervios

What skills or lessons have you learned recently?

Voy trabajando en ello, intentando poco a poco que algunas cosas no me afecten tanto, en no intentar solucionar cosas que yo no tengo la solución, es cosa de otros.

Como escribía el viernes, habían situaciones que me iban calentando, que poco a poco hacían que me pusiera nerviosa y terminaban con mi paciencia y perdía los nervios. Algo que sólo servía para llevarme un berrinche enorme y no conseguir nada, bueno si, una disculpa (que no salía del corazón) para «contentarme» y después, en un tiempo volver a la misma historia.

Pero desde hace unos meses, dejé de alterarme por algunas cosas, comencé a poner mi salud y mis sentimientos por encima de todo, y no dejar que los nervios me ganasen la batalla, al menos en algunas situaciones.

Este fin de semana (me hubiese gustado no hacerlo) he podido comprobar que lo estoy consiguiendo, he controlado mis nervios, he controlado mis emociones, me he valido yo sola para todo, sin necesidad de nadie, he visto que puedo estar bien, aunque se rompa el corazón, pero que se puede luchar para seguir adelante, y que si me quieren tendrá que ser a mi manera, como me gusta, como lo necesito, del todo, nunca a medias…

B.D.E.B.

*Si alguien me puede explicar porqué desde la aplicación sale la pregunta en inglés, lo agradecería mucho 😂

Día 16: Aversión

Día 16: Aversión

Hoy le toca el turno a la «aversión». Y si tengo que hablar sobre a qué le tengo aversión, habrían unas cuantas cosas, o quizás más de las que me vengan ahora mismo a la cabeza, pero voy a centrarme en las primeras que llegan a la cabeza al oír esta palabra.

Si empiezo por bichos, hay uno (más bien una) que es a la que más, las arañas. No puedo siquiera verlas en fotografías, en la televisión y mucho menos en directo (hasta hablar de ellas hace que se me erice la piel), desde bien pequeña y ahora mismo, aunque lo tolero un poco más y soy capaz de matar alguna (perdonarme porque no soy nada violenta, pero con estos bichillos no puedo) siempre lo hago a distancia, vaya a ser que pegue un saltito y se me ponga encima, entonces el grito se oye en todo el vecindario.

Recuerdo una nochebuena en casa de mis abuelos maternos, una casa de campo de la que he hablado en alguna ocasión, yo tendría unos 10 años, estábamos cenando en una especie de almacen que había, ya que nos juntábamos más de veinte personas. De repente mientras me comía un cangrejo ayudada por mi cuñado, en la pared blanca, justo enfrente mía, una araña de esas negras peludas, del tamaño casi del cangrejo que me estaba comiendo. La odisea para matarla ni os la cuento, pero si que os diré que mi cangrejo se quedó a mitad y nunca más los he vuelto a comer, los vi en aquel momento tan parecidos, salvo por el color, que siempre recuerdo aquel día.

Y si hablamos de actos que me provocan aversión, el principal, el maltrato a los niños, cualquier maltrato en general, pero el maltrato infantil puede conmigo, saca a relucir mi peor parte y es que nunca un niño puede hacer algo tan malo como para lo que les hacen algunos progenitores (no los considero padres) y ya ni qué decir cuando el mal se lo hacen para hacer daño a su (ex)pareja…

Esas son las dos cosas principales, aunque hay pocas o muchas más.

¿Y las vuestras?

B.D.E.B.