
Hay días que sentimos que no todo va lo bien que debería, que nos esforzamos en sentirnos bien, en ver lo bonito que tenemos, pero de repente nos damos cuenta de que es un pequeño espejismo y que interiormente el problema sigue y no estás bien, no te sientes bien.
Y en mi caso tengo una alarma que hace que me de cuenta de ello, y es que me pongo irritable, cualquier cosa por pequeña que sea me pone de mal humor, cosas que de normal hago encantada, me cuesta un montón hacerlas, casi que me obligo a hacerlas porque no tengo ganas. Y lo peor es cuando me molesta algo de otros, ahí si que saltan todas mis alarmas y me doy cuenta que algo no está bien, que hay que tranquilizarse y que nadie ha dicho nada para molestar.
Es curioso porque en ese momento me siento culpable, porque yo no soy así, justo todo lo contrario, y no entiendo como puedo cambiar de la noche al día. Afortunadamente tengo control (la mayoría de veces) y pienso las cosas y es cuando me doy cuenta que el resto no ha hecho nada malo, que no quieren molestar ni incomodar, ni mucho menos hacerte daño, pero tú no estás en el mejor momento, y el resto no lo saben porque tú no lo has contado.
Y porque te muestras alegre y cuando te preguntan ¿cómo estás?, contestas «bien». Ayer alguien decía que había que prohibir esa palabra, esa respuesta, y quizás no prohibirla, pero si no usarla cuando realmente no es cierto.
Aunque también voy a decir algo, cuando yo sé que no estoy bien, cuando me doy cuenta de ello y me preguntan ¿cómo estás? Mi respuesta (si es alguien conocido) es «vamos tirando que ya es», porque no sé decir mal, salvo en contadas ocasiones, porque no quiero cargar a nadie con mis problemas o simplemente porque no quiero preocupar.
Esta mañana me di cuenta de que estaba irritable, me estaban pidiendo algo y me estaba empezando a poner nerviosa, de repente me mandaron una foto (me pedían imprimirla para colocarla en una tarjeta con unas palabras preciosas) y fue recibir la foto y las lágrimas asomaron. Me dije a mí misma de todo y rápidamente me puse a la tarea, llamé a la chica para que pasara a casa y entre las dos hacer ese precioso detalle para alguien que le tengo un cariño especial, que la conozco desde que nació y es una persona magnífica, ella y toda la familia.
Pedi disculpas sin pedirlas y reflexioné sobre ello y quería compartirlo con vosotros, porque tengo muchos defectos y uno de ellos es ese, que cuando no estoy bien me irrito fácilmente, casi siempre pienso antes de actuar o hablar pero otras veces no llego a tiempo. Si alguna vez me pasa, os pido disculpas, seguramente no fue mi intención.
Ya en su día hablé de esa frase y comparto de nuevo con vosotros (la frase y la canción) «quiéreme cuando menos lo merezca, será cuando más lo necesite».
B.D.E.B.




