
Si tú supieras cuanto te necesito, quizás sea egoísmo, porque siempre me acuerdo de ti en estos momentos, pero era justo ahí cuando siempre estabas.
Estabas siempre que habían problemas, para escucharme, dejar que me desahogara, soltar cualquier tontería que sabías me sacaría una sonrisa.
No la veías, pero yo te lo contaba.
Si tú supieras lo que anhelo esas noches, esas conversaciones hasta altas horas de la madrugada, esas noches estaba sola pero tú siempre me acompañabas, con tus palabras, compartiendo música, compartiendo letras, ¿que más necesitaba?
Me conocías sin conocerme, con dos palabras cruzadas ya sabías como me encontraba y ahí estabas, al rescate, no me abandonabas hasta que me encontrara mejor, hasta sacarme una sonrisa, hasta que dijera que tenía que irme ya… siempre me despedía yo primero, nunca me dejaste sola… más sola.
Y un día me despedí y tú lo entendiste y yo no me lo perdono…
Porque nunca más te encontré, te busqué y ya no estabas.
Si tú supieras, las veces que te volví a necesitar, lo que te necesito, nadie más me ha entendido como tú, sin juzgar, sólo escuchar, sólo estar al otro lado, cada tarde, cada día, cada noche amarga.
Si me concedieran un deseo, ¿sabes cual sería?
Que de nuevo te cruzaras en mi vida.
B.D.E.B.





