Flor marchita

Flor marchita

Hoy hablé del pasado, de recuerdos, de aquello que guardé como un gran tesoro, pero también hay otros que más que recordar deberían de ser olvidados.

Aquellos en los que la vida se empeñaba en no permitir la felicidad, que ponía uno y mil obstáculos para complicarlo todo, y personas que parecían ese payaso que aparece en nuestras pesadillas a reírse de nuestras lágrimas.

Hoy, sin llegar a abrir cuadernos, ni diarios, sólo hablando de ellos, llegaron esos recuerdos que están en algún rincón donde siempre evito buscar, donde nunca quiero entrar, pero que forman parte de mi vida, quizás lo único bueno es lo que se aprende de ellos.

Un día tú vida es la flor más hermosa del jardín, al otro es una flor marchita, y aquellos que considerabas familia, en lugar de regarla para intentar que recupere su belleza, o de arrancarla de cuajo, para que no siga sufriendo, la dejan marchitar día a día, haciendo más dura la agonía.

No todo fue bonito, no siempre se es feliz, la vida nos pone a prueba (a veces se pasa y no siempre lo superamos) y cada prueba que pasamos, nos hace un poco más fuertes (que no más duros), nos deja una cicatriz en el corazón, en el alma. A diferencia de las externas estas no se ven, sólo si tú las quieres mostrar, y también son más dolorosas y más tardías en curar.

Hoy, volví a ese pasado oculto, ¿duele? Algún pinchazo da, pero también ayuda a aprender a seguir viviendo y disfrutando de lo que ahora me hace feliz, de lo que hoy tengo y mañana no lo sé si estará.

Sólo pido una cosa, cuando una flor esté marchita, ofrécele un poquito de agua, quizás así puedas salvarle la vida.

B.D.E.B.

Esa estrella…

Esa estrella…

Hubo una noche que me tumbé, mirando al cielo, a esas estrellas y luna que siempre me acompañan, las que alumbran mis noches más oscuras y alejan los miedos.

Esa noche soñaba, lo hacía despierta, soñaba con un mañana mejor,  con el regreso de aquello que recordaba feliz, y en aquel momento llegó esa estrella fugaz, la que llevaba horas esperando, alguna vez había visto otras pero esta era distinta al resto, fue clara, brillante, grande, quizás para guardar esa imagen grabada en la retina, y desapareció.

Pedí mi deseo.

-¿Sabes cuál fue?

-El regreso de aquel pasado.

Sueños y deseos, nunca cumplidos.

Pasaron días, semanas, meses…

Todo empeoró y luego mejoró, ¿lo suficiente?

Creo que no, el pasado no vuelve.

Dicen…digo, hay que vivir el presente, el día a día y disfrutarlo.

No siempre lo conseguimos, no siempre lo consigo.

Este año, como todos, hubo una lluvia de estrellas, podía haberme tumbado de nuevo, haber mirado el cielo, esperar a que apareciese,  haber pedido un deseo.

No lo hice.

Me acosté en la cama y de nuevo soñé despierta.

B.D.E.B.

Ellos

Ellos

¿Qué te hace llorar de felicidad?

Después de un mes estupendo, de unas vacaciones que se han quedado muy muy cortas a pesar de haber estado más de un mes allí.

Creo que cuando lo estás disfrutando el tiempo pasa muy rápido, cuando te das cuenta es hora de recoger y de volver. Este año hasta la recogida ha sido divertida y amena, al compás del resto y compartiendo comidas, cenas y baños en la piscina para refrescarse y descansar un poco.

Con pena de que se haya terminado todo y sólo una cosa, bueno dos, ha hecho que el regreso me haya hecho llorar de felicidad, estar de nuevo con mi hijo mayor (aunque sólo sea a las horas de la comida y cena) y verlos a ellos con toda la libertad todo el día, sin ajustar su espacio.

Antes me tumbaba en el sofá y tenía a uno encima, ahora los tengo a los dos, encima, saltando, tumbándose a mi lado y disfruto, me alegran esta amarga vuelta, tanto que he pasado más de mediodía desde el regreso con migraña, ayer desde la hora de comer hasta esta mañana, y ahora aquí, con ellos tranquilos a mi vera (si me muevo los dos detrás) tengo que reconocer que tampoco se está tan mal.

Mañana cuando vuelva al trabajo ya se hará cuesta arriba pero hoy vamos a disfrutar de estos momentos.

Feliz domingo a todos, y si hay que llorar, que vuestras lágrimas sean de felicidad.

B.D.E.B.

Fin

Fin

Se acaban las noches al aire libre

De bailar con las estrellas

De escuchar a los grillos

De observar a la luna

Los atardeceres del Puig campana

Y estar rodeada de naturaleza

Vuelta a la rutina

Al asfalto

Al aire contaminado

Al estrés diario…

B.D.E.B.

Sentimientos encontrados

Sentimientos encontrados

¿Cómo te sientes ahora mismo?

Terminando un fantástico día, de comida de despedida del verano. Nos hemos juntado unos cuantos de los que ya nos vamos este fin de semana del camping, y lo más probable es que hasta el verano próximo no nos volvamos a ver.

Un día intenso, de risas, payasadas, compartiendo mayores y pequeños, una parrillada de «mar y montaña» la faena repartida entre unos y otros, creo que es de lo mejor de la vida campista. Año tras año te vas conociendo, por los niños, porque un día necesitas algo que alguien te presta, o al contrario, o ayudas o te ayudan a montar, a desmontar …

Te vas conociendo, te vas juntando y antes de irse pues toca una comida de despedida, en la que los sentimientos están encontrados, por una parte feliz de estar todos juntos y por otra la pena de saber que esto ya se termina por este año.

En estos últimos días se ha ido marchando ya bastante gente y este fin de semana rematamos ya los últimos que quedamos (de los habituales) a excepción eso sí de los extranjeros, ellos son perennes aquí, ahora que nos vamos se quedan en su salsa y más tranquilos 😅.

Llegamos con muchas ganas, con abrazos alegres y empiezas a desmontar sin ganas, te despides con tristeza, con abrazos más sentidos y menos alegres.

Es lo que toca, todo tiene un principio y un final y el año que viene más y mejor.

El camping se termina y el verano también y después llega el otoño, esa temporada que ufff, no es la que mejor me sienta así que no se si será una cosa o la otra pero estos días a la pregunta de hoy ¿cómo te sientes?

Pues eso…sentimientos encontrados.

B.D.E.B.