Mi sitio

Mi sitio

Este es mi rincón favorito, no tiene nada especial  pero la tranquilidad y las vistas es lo que hace que sea especial, bueno eso y que sabe más de mi estado de ánimo que cualquier mortal.

En fotos lo he mostrado unas cuantas veces, en vídeo es la primera, sin voz, sólo con el sonido que percibo yo cuando estoy aquí.

A veces necesitamos esos momentos de soledad y de desconectar de todo y todos, este es un lugar ideal para ello.

Cuando llegas aquí, igual te encuentras algún pescador o pasa alguien paseando a los perretes, pero hay una tranquilidad difícil de encontrar.

Espero que os guste tanto como a mí, hoy quería mostrarlo de otra manera.

B.D.E.B.

Calidez de una fría noche

Calidez de una fría noche

Hoy llevo todo el día acordándome de anoche, justo cuando terminaron las doce campanadas y comenzamos a felicitar el año todos los que estábamos reunidos, niños (adolescentes más bien) y mayores.

El otro día comenté en una entrada, que nos juntábamos seis familias, de las cuales dos de ellas son las que yo considero amigas de verdad, principalmente una de ellas.

Empezamos a felicitar unos a otros y que diferente es cuando llega el turno de ese amigo o amiga, ese momento en el que el abrazo no quieres que termine, no solo te abraza el cuerpo, llega al alma y os miráis con brillo en los ojos y lágrimas casi por salir y sabes que durante este año que entra, que estrenamos hoy, esa persona, esa familia al completo, va a estar a tu lado al igual que vosotros vais a estar al de ellos, en las celebraciones y cuando no haya nada que celebrar, cuando se necesite. Así como lo habéis hecho durante estos últimos nueve años.

Nueve nocheviejas juntos, incluida la de la pandemia que tuvimos que comer las uvas a las 11 de la noche, porque había toque de queda.

¿Sabéis? Cuando nos dejaron juntarnos por primera vez después de todo, el primer abrazo fue a mis padres y hermanas, el segundo a ellos y la emoción pudo con nosotras.

Y hoy lo llevo pensando porque se que ayer a ella y a mi nos sobraba gente allí y nos faltaba alguien, mi hijo mayor que cenó aparte, pero que la primera llamada fue para felicitarnos el año a nosotros y la segunda llamada se la hizo a ella.

Hace ya un tiempo escribí sobre el «abrazo», hoy quiero recordarlo así como llevo recordando esos abrazos de anoche, o del inicio del día.

«El abrazo

El abrazo es un abrigo,
que no solo calienta el cuerpo,
también calienta el alma

El abrazo es aquello
que hace que sobren las palabras

El abrazo reconforta
Estás sentado y llega alguien por tu espalda, te abraza y te besa en la mejilla (amistad pura)
Ese pequeño que se abraza a tus piernas, porque si no te agachas no llega más arriba…aún así, notas su calor, y si te agachas, rodeará tu cuello con sus diminutos brazos.

En un abrazo hay «un te quiero»
(Mirada, ojos brillantes, sonrisa y los dos os acercáis un abrazo suave incluso con alguna caricia)

Un «te he echado de menos»
(Ves llegar a la otra persona, sonreís y os acercáis rápidamente a echarse uno en los brazos del otro)

Y hasta un «lo siento»
(Os miráis a los ojos, arrepentimiento, «anda ven» te acercas rápidamente y abrazas bien fuerte, hasta puede ser que rompas a llorar)

En los brazos adecuados nos sentimos protegidos
Nada ni nadie puede hacernos daño

Muchos tipos de abrazos,
Muchos significados

Cálidos, fuertes, sinceros, dejando fluir todo lo que llevamos dentro.»

B.D.E.B.

Nuevo año, nuevos y viejos retos

Nuevo año, nuevos y viejos retos

What are your biggest challenges?

Con el comienzo del año comenzamos también a proponer retos por cumplir, dejar de fumar (hoy justo hace tres años que lo dejé), adelgazar, ir al gimnasio, caminar más…un sinfín de cosas, muchas de ellas compartidas con miles de personas, que también se las proponen como reto del nuevo año.

De estos más comunes, alguno ya lo conseguí y otros seguimos en proceso. Comencé hace unos tres meses (porque después del verano es otra temporada de ponernos retos) y el que estoy segura de que lo voy a conseguir es el de caminar.

Llevo unos días, aprovechando las vacaciones, que he vuelto a retomar mis paseos por la playa al amanecer  y aunque mi pierna sigue igual después de casi un año, he decidido que esto no va a ser un impedimento para hacer aquello que tanto me gusta y tanta paz me trae.

Pero también hay otro tipo de retos, y estos…aunque parezca más sencillo, diría que son bastantes más complicados de lograrlos.

Es mucho más sencillo conseguir un reto en que sea proponerte y mentalizarse con la mente solo, a un reto en el que también influye el corazón, porque queramos o no amigos, contra esto es más complicado luchar, hacerle entrar en razón, porque el corazón no razona, se deja llevar…

¿Cuáles son estos retos?

Aprender a decir «no», cuando algo no apetece o no lo ves adecuado o no compartes esa afición, decir «no» sin miedo a que la otra persona se ofenda, o se enfade, tienen que entender tu postura y valorar tu opinión y tus gustos.

Ser «independiente», que seguramente diréis yo lo soy, pero a veces cuando tenemos pareja, en muchos casos si no le apetece, si no tiene ganas, si no le gusta, dejamos de hacer algo que tenemos ganas, nos apetece, nos gusta (justo el lado contrario del punto anterior), está bien hacer cosas juntos y compartir aficiones, pero (pongo mi ejemplo) si uno prefiere caminar y el otro ir en bici, pues cada uno a lo suyo y si acaso nos juntamos después y desayunamos juntos. Este es un ejemplo, pero se puede trasladar al cine, teatro, conciertos, si no apetece a uno, el otro no tiene porqué dejar de ir.

Y sobretodo buscar la paz interior, todo aquello(s), que me la quite(n) bien lejos de mí. En esto creo que voy aprendiendo y cada vez estoy más cerca de conseguirlo, a veces creo que puedo perder mucho para conseguirlo del todo, pero cuando lo pienso bien se que es necesario, porque si no terminaré sin ser yo.

Y una cosa que dejo para el final aunque diría que es bastante importante, es el reto de seguir siendo yo misma, que nada ni nadie (por daño que me hagan), puedan cambiarme, seguir siendo quien era, quien soy, estar al lado de quien necesite de mi compañía y alejarme (por difícil que sea) de quien no la necesita.

Mis retos, mis propósitos, para este 2025 y para mi vida.

¿Y los tuyos?

B.D.E.B.

2024 te dejo atrás

2024 te dejo atrás

Hoy termina el año, un año en el que dejo atrás muchas cosas…

Dejo atrás un 8 de enero, un corazón roto, miles de lágrimas derramadas.

Dejo atrás unas palabras inoportunas, capaces de abrir una herida que creía ya cerrada.

Dejo atrás promesas que no se cumplieron, sentirme decepcionada, un quiero y no puedo ¿o quizás era al contrario?

Dejo atrás el sentirme culpable, de querer(te) demasiado, de preocuparme por quien no quiera que me preocupe.

Dejo atrás todo lo malo ocurrido, no por olvidarlo (el dolor no se olvida, las tragedias tampoco) dejo el que no vuelva a ocurrir y nos encargaremos de recordarlo.

Atrás queda lo malo y conmigo me llevo…

Amistades reforzadas en los momentos más difíciles.

A quienes consolaron mis lágrimas aún sin saberlo.

Momentos de risas, diversión, de compartir pasiones y emociones.

Me llevo abrazos, recibidos, ofrecidos, de los que sientes aún en la distancia, sonrisas robadas, caricias al alma.

Me llevo descubrimientos que valen su peso en oro, casualidades bonitas, letras que llegan, conocer(os) sin conocer(os)…

Me llevo lo bonito al 2025, porque no quiero perderlo, ni dejarlo en el camino, intentaré cuidar de ello y que esté presente durante todo el nuevo año.

A vosotros os deseo que os lleguen cosas bonitas, que lo malo se quede atrás, 365 amaneceres llenos de ilusión, 365 atardeceres llenos de magia, 365 noches de sueños por cumplir y 365 días en que se hagan realidad.

¡Feliz 2025!

B.D.E.B.

Me quedo contigo

Me quedo contigo

What relationships have a positive impact on you?

Quizás este título os suena, lo utilicé tiempo atrás para una entrada, una que hablaba de la amistad, que personas quería conmigo, a mi lado.

Hoy la respuesta a la pregunta del día, el tipo de relaciones que me afectan positivamente, la respuesta sería la amistad, no una amistad cualquiera, esa de verdad, de la que hablaba ese día.

Mañana mismo por poner un ejemplo, la cena de fin de año la vamos a hacer con los «amigos», nos juntamos cinco familias de «amigos» pero sinceramente, mis amigos son dos de las familias, una de ellas siempre sale cuando escribo sobre este tema, ella diría que me conoce casi más que mi propia familia y sabe ver sin necesidad de hablar. Las otras tres familias, os puedo asegurar que vosotros sabéis más de mí que ellas (no hablo de lo material).

Una relación de amistad con cariño, donde no solo se es amigo, también estés cuando esa persona lo necesite, estar cercano a pesar de la distancia, no es necesario hablar todos los días, pero si estar en el momento adecuado, cuando le haga falta un cálido abrazo, un hombro donde llorar, un café para compartir o alguien para escuchar.

Esas relaciones son las que me afectan positivamente, las que hacen justo lo contrario, hace tiempo que me las quité de encima.

Mañana, cuando suenen las 12 campanadas y demos la bienvenida al año nuevo, de ese grupo sé quienes estarán a lo largo de todo el año, tanto si triunfo como si fracaso, si río o por el contrario lloro, con quién conversaré perdiendo la noción del tiempo y quién me abrazará cuando necesite calor.

Aquel post acababa así:

«Me quedo contigo, y contigo, y contigo también… No sois muchos, pero para mí los mejores.«

B.D.E.B.