¿Eres de día o de noche?

De día, para pasear contigo.
De noche, para dormir a tu lado…
B.D.E.B.
¿Eres de día o de noche?

De día, para pasear contigo.
De noche, para dormir a tu lado…
B.D.E.B.

Hoy he decidido escoger la «simpatía» porque creo que es la palabra que mejor puede definirlo a él, mi hijo menor. Y hoy justo cumple 14 años, así que, como homenaje a él, aunque dudo mucho que vaya a leer esta entrada.
Es un chaval que derrocha simpatía allá donde vaya, y por ello quizás sea tan querido en todos los círculos de gente con la que se rodea, ya sean niños, jóvenes o gente más mayor, a todos termina «metiéndoselos en el bolsillo».
Y es que la gente que es así, debería de abundar porque a veces nos encontramos justo con todo lo contrario, gente que se creen que ellos son el centro del mundo y les da igual que su comportamiento pueda «fastidiar»a los demás. Pero esta gente que derrocha simpatía, cuando te cruzas con ellos, a veces hasta se te olvida lo que te tenía triste o de mal humor y consiguen arrancarte una sonrisa, por aquí también tenemos a un compañero así, Javi, su blog «diario de un veterinario escritor» , siempre tiene esa frase que hace que me plantee de nuevo las cosas si el día no está yendo del todo bien, «porque la vida puede ser maravillosa».
Tengo que decir que yo tampoco es que sea de esas personas que derrochan simpatía, más bien suelo ser un poco sería cuando no conozco (posiblemente la timidez), pero cuando cojo confianza creo que algo de simpatía si que tengo (eso dicen).
Lo dicho amigos, es importante rodearnos de esa gente que nos transmiten simpatía y son capaces de alumbrar nuestros días más oscuros.
Feliz día para todos y en especial a mi pequeño.
B.D.E.B.

He pensado comenzar con esta, la diversión. En un mes en el que vamos a ir de comida a cena y vuelta a comenzar, no podemos dejarla de lado.
Tendremos desde las típicas comidas de empresa a comidas y cenas con amigos y por supuesto las familiares.
Y aunque puedan parecer de compromiso muchas veces, creo que debemos de aprovechar el momento y dar paso a la diversión, que durante el año ya pasamos por momentos complicados y en estas comidas o cenas los tenemos que aparcar, dejar a un lado y divertirnos, disfrutar del momento y de la compañía al máximo, cantar, bailar y dejar salir ese lado divertido que todos tenemos dentro, hasta los más «sosos y tímidos » (lo sé porque yo soy una de ellas).
En este primer día del mes, vamos a intentar divertirnos cada uno a su manera preferida, con los amigos, con la familia, disfrutando de una buena película, música, jugando, riendo, bailando… intentemos dejar lo malo a un lado y demos paso a la diversión.
Feliz día.
B.D.E.B.

En estos días en los que por todos lados están los calendarios de adviento, antes eran con chocolates o golosinas para los niños, ahora hay de todo tipo. Desde calendarios para los perros o gatos, a calendarios con muñecos, perfumes, cremas y un largo etcétera.
Dándole vueltas al tema, y teniendo en cuenta que este mes es de esos en que (para bien o para mal) las emociones siempre están a flor de piel, he pensado en crear algo así como un calendario de emociones y escribir cada día sobre una de ellas, desde el día 1 al 24, cada día una entrada sobre una emoción y abierta a todo el que se quiera apuntar, no tiene porqué ser en comentarios, puede crear una entrada sobre ella en su blog.
A unos minutos de empezar el mes, ahí dejo la idea, si os apetece ya sabéis.
Saludos y feliz mes de diciembre.
B.D.E.B.

¿Cuales son tus dos prendas favoritas?
Siempre iba con ropa ancha, suelta, sin que nada marcara sus curvas, demasiado tímida para recibir piropos. Pero esa noche era especial, de nuevo una cena de profesores y alumnos, pero esa vez asistía él, aquel chico que cuando pasaba no dejaba a ninguna diferente.
Mientras ella se maquillaba, su abuelo se acostó a dormir dejando, como siempre hacía, el sombrero sobre la silla del cuarto. Ella entró a hurtadillas y lo cogió, salió en silencio y cerró la puerta.
En su habitación terminó de ponerse las dos prendas que le faltaban a su atuendo, ese top negro ajustado con escote palabra de honor y el sombrero negro, bien colocado sobre su larga melena morena.
Una vez más se miró al espejo, sonrió, parecía una chica distinta, nada que ver a cómo se veía a diario, le gustaba.
Se dirigió al lugar y cuando llegó allí, los más puntuales, que ya estaban esperando, se volvieron hacia ella, «¿Elena?» Preguntó uno de ellos, enseguida todos le dijeron lo guapa que estaba y ese sombrero le quedaba perfecto.
Un poco más tarde llegó él, saludó a todos en general y minutos después se acercó a ella a decirle al oído que estaba preciosa esa noche. Se sentó a su lado y no se separó de ella en toda la noche.
Regresó a casa y de nuevo entró a hurtadillas a dejar el sombrero, le había traído suerte, quizás se lo pediría «prestado» al abuelo en más ocasiones.
Se desvistió y se puso un pijama, ancho, como toda su ropa, se desmaquilló y se acostó a «soñar»
Lunes por la mañana, sudadera ancha, pantalones vaqueros y de nuevo a clase, nuevamente pasó desapercibida a los ojos de quienes sólo veían el exterior, incluido él.
B.D.E.B.