Comienzos…

Comienzos…

Nada más dirigir la mirada, suspiro y me siento relajada. El paseo aún no ha comenzado pero ese primer momento de pisar la arena y mirar hacia el horizonte  es especial.

Es como el regresar a casa después de un largo viaje. Es comenzar a desconectar y me recuerda a otros comienzos. A un nuevo día, a un nuevo «proyecto», una nueva ilusión, una hoja en blanco y tanto por escribir…

Vas paseando, y mientras el sol cada vez está más alto, vas descubriendo colores, formas, escuchando ese sonido, sintiendo esas emociones, y entonces recuerdas aquel día, en el que comenzó todo, en el que sentiste la necesidad de ver ese amanecer y en el que te llamó a describir lo que sentías en ese momento.

Y ahora se vuelve casi en necesidad, los días que «fallas» notas que te falta algo y te empujan a observar esa galería, a recordar días pasados, a volver a sentir esas emociones, a coger de nuevo una hoja en blanco, a seguir describiendo lo que sientes, ya sea ese bonito recuerdo o aquello que consigue formar un gran nudo en la garganta…

B.D.E.B.

Paul Alone – Cuando no estás a mi lado.

*Para los días bonitos, canciones que también lo son.

La vida ideal…

La vida ideal…

If you had to describe your ideal life, what would it look like?

¿La vida ideal? Parece una pregunta fácil de contestar pero realmente es muy complicado hacerlo.

Creo que siempre nos faltaría algo para esa vida ideal, o quizás sea la que ya tenemos y nos sigue faltando algo. La vida ideal se podría comparar a la vida perfecta y la perfección, para mí, no existe.

Una vida ideal, en mi caso, sería tener salud, el amor,gente que te quiera alrededor, trabajo, poder disfrutar de pequeños placeres y viajar, me gusta viajar.

Si me fijo en cada uno de los puntos podría decir que tengo una vida ideal, pero para que fuera ideal no tendrían que haber problemas y eso amigos es muy, muy complicado.

Así que mi vida ideal sería parecida a la que tengo pero sobrando algo, los problemas… difícil cuestión, sólo hay una solución para ello, aprender a llevarlos sin dejar que nos amarguen la vida ideal ¿no?

B.D.E.B.

Siloé -Quédate esta noche
Atrapasueños…

Atrapasueños…



La leyenda del atrapasueños:


En la lengua Ojibwa, el atrapasueños era llamado asabikeshiinh, que significa araña, por la disposición de sus cuerdas e hilos y por la leyenda que esconde este amuleto.

Los Ojibwa creían en la diosa Asibikaashi, una mujer araña que velaba y cuidaba los sueños de los niños y niñas de la tribu. Se creía que esta mujer araña tejía una fina red de araña sobre la cama y cunas de los durmientes para atrapar todos sus malos sueños y dejarlo descansar toda la noche.

La tribu ojibwa creía que los todos sueños pasaban por la red: los buenos se deslizaban a través de las plumas hasta nosotros y los malos eran atrapados y morían cuando sentían el primer haz de luz del día.

Cuando la tribu de los Ojibwa se dispersó por América del Norte, las abuelas y madres de la tribu necesitaron un objeto, un amuleto que cuidara de los niños como lo hacía la diosa araña. Comenzaron a tejer los atrapasueños que colocaban en las camas y cunas de los más pequeños de la tribu para alejar las pesadillas y los malos pensamientos, y de esta manera filtrar los sueños para que pudieran descansar.

Desde niña sufrí de pesadillas hasta el punto de tener que medicarme para dormir. Así cuando mi hijo menor comenzó a tenerlas, llegó a su habitación el primer atrapasueños, con el fin de protección y ahuyentar esas pesadillas.

Un amuleto que llamó mi atención desde que lo descubrí y aún más cuando conocí su historia y años después, en un viaje me hice con dos más para colgar en los vehículos, supuestamente son para los sueños pero las malas energías están siempre presentes y, también hay que decirlo, me parece un bonito amuleto que también sirve de decoración.

Así, hace unos meses, una idea rondaba por mi cabeza y al final la llevé a cabo, en ella busqué y junté ese amuleto junto con otros símbolos que también tienen su importancia para mí y todo ello quedó grabado para siempre en un rinconcito de mi piel.

No sé si ha terminado de atrapar las pesadillas, si por sus plumas se deslizan las buenas energías, pero en ocasiones el creer consigue ahuyentar muchos miedos.

B.D.E.B.

El Tri – Pobre soñador.
Rincones para descubrir

Rincones para descubrir

Sugerencia de escritura del día
Which is the best thing to do in your city?

A la pregunta de hoy «¿Qué es lo mejor que se puede hacer en tu ciudad?» podría dar una gran cantidad de respuestas. Desde subir al castillo y observar desde allí toda la ciudad, a hacer justo lo contrario, desde abajo observar «la cara del moro».

Perderse por las callejuelas del barrio de Santa Cruz a pasear por la conocida «calle de las setas». Pasear por la explanada y observar las teselas simulando ese mar que baña la ciudad. El puerto, su paseo, las palmeras adornando cada uno de los rincones. Sentarse en un banco en el parque de Canalejas a la sombra de esos enormes ficus centenarios.

Cómo no, disfrutar de sus fiestas, las principales «Las hogueras de San Juan», pero también de su semana Santa o los «Moros y Cristianos».

Mucho por ver, por disfrutar, por recorrer, pero yo me sigo quedando con algo, con su mar y con esa belleza del amanecer.

Así, si algún día te animas hay que venir preparados para madrugar, observar ese comienzo del día por el horizonte y,  como no, prometo compartir mi rincón favorito y por supuesto un café.

B.D.E.B.

Manuel Carrasco le canta a Alicante.
Murallas

Murallas

La definición de muralla es «muro cerrado destinado a la protección y defensa de determinado sitio». Es habitual encontrarlas en fortalezas, castillos y también en algunas zonas de la ciudad.

Pero también hay otro tipo de murallas, las que en ocasiones levantamos nosotros mismos precisamente para eso, para protegernos y evitar que nos ataquen o nos hagan daño.

Normalmente lo hacemos cuando ya nos han herido en demasiadas ocasiones, otras veces en algunas menos, depende de la persona y creo que también, del daño que nos hayan hecho.

Yo misma, hace un tiempo, también las levanté, después de unos cuantos palos, de heridas que perduraron durante mucho tiempo, decidí levantarlas y quedarme con quienes ya estaban dentro de mi espacio, de mi sitio.

Más tarde llega un día en el que dejas una puerta entreabierta y sin darte cuenta se cuela alguien. Una persona que entra despacio, sin hacer ruido y te ayuda a poner las cosas en orden y entonces llega ese cambio que necesitabas, ese volver a confiar y pensar que no siempre van a llegar a «desastrar» a hacer daño, que hay quienes llegan para bien, para ayudarte a curar heridas y para estar a tu lado cuando sea necesario.

Y ahí es cuando comienzas a derrumbar esas murallas que un día levantaste, pero siempre se queda algún trozo de muro, donde resguardarse si la cosa se pone fea.

B.D.E.B.

Siloé – Si me necesitas, llámame.