«Plomo»

«Plomo»

Cuenta alguna anécdota del viaje más lejano que hayas hecho.

Al lugar que más lejano he viajado ha sido a Venezuela. Lo hice en tres ocasiones, la primera hace veintiséis años, la última hace dieciocho y después ya las cosas se pusieron peor y no volví más, quién sabe si algún día…

De esa primera vez, aparte de mil recuerdo maravillosos, hay también algunas anécdotas.

Una de ellas fue ir a un barrio de Caracas, digamos un tanto «conflictivo» a por unas pinturas que nos encargó mi suegro para la empresa que tenía allí y ante un sonido parecido al de petardos, preguntar al familiar con el que íbamos:

-¿Tato, están en fiestas que se escuchan petardos?

-¿Petardos? ¡Eso es plomo! Subir a la camioneta que nos vamos ya.

Como anécdota fue de las más significativas, aunque hubieron muchas cosas que me llamaron la atención, unas para bien y otras no tanto, pero me volví con un maravilloso sabor de boca de sus gentes y de la belleza de muchos lugares.

Los dos viajes siguientes también fueron especiales y desgraciadamente la situación se complicó y ya no volví nunca más. Quién sabe si algún día…

B.D.E.B.

A ellos los descubrí allí y en una fiesta de despedida, unos mariachis nos cantaron esta canción.
Sensibilidad y debilidad

Sensibilidad y debilidad

Hoy me preguntaron si me veía débil  y yo contesté que quizás sí porque me afectaban mucho las cosas, «eso es ser sensible y no tienes que confundir la sensibilidad con la debilidad, son dos cosas diferentes y no creo que tú seas débil, eres una persona sensible».

A pesar de las adversidades has seguido adelante.

Has tirado de ti y los tuyos cuando las fuerzas se perdían.

Te enfrentaste a muchas batallas, sin más armas que lo que el corazón dictaba.

Te caíste mil veces, limpiaste tus rasguños y seguiste adelante.

Serviste de apoyo a quienes no podían caminar solos, aguantaste tu peso y el de la otra persona.

Seguiste peleando incluso cuando la batalla parecía perdida, nunca te rendiste.

Incluso ahora, cuando pensabas que no podrías más con otra lucha, has pedido ayuda y te haces más fuerte.

Tendrás momentos de debilidad, pero no eres débil.

Los demás quizás lo crean pero lo importante es que tú no lo hagas.

Llegaste hasta aquí gracias a esa fortaleza, mira atrás y observa todo lo conseguido.

Y sobre todo sigue siendo igual de fuerte, porque aún queda mucho por conseguir.

Ser sensible no es ser débil, fortaleza y sensibilidad no están reñidas.

B.D.E.B.

Al aire libre

Al aire libre

¿Cómo sería tu casa ideal?

Hace un tiempo la pregunta fue ¿cómo sería la casa de tus sueños? Y la respuesta hoy podría ser parecida, más que la casa de mis sueños o la casa ideal, yo busco el hogar, creo que es lo más importante.

Si hay un hogar donde hay abrazos, sonrisas, sinceridad, complicidad, cariño y un largo etcétera, la casa aunque pequeña, quizás sin lujos sólo lo estrictamente necesario, podría ser igualmente ideal.

Pero si tengo que poner una mejora algo que realmente me gustaría para ser mi casa ideal, sería poder sentarme al aire libre, con una taza de café entre las manos y poder observar el amanecer, el atardecer, la luna, las estrellas…

Y para terminar de hacerla ideal, siempre en buena compañía.

B.D.E.B.

Conóceme

Conóceme

Muchas veces me pregunto porqué algunas personas que han tenido la oportunidad de conocerte, incluso que han creído hacerlo, cuando alguien les cuenta algo, no se molestan en preguntarte ni en conocer tu versión, simplemente te juzgan sin saber y creyendo a pies juntillas lo que alguien les ha dicho.

Cuando esto pasa con alguien de la calle, lo tomas con los chismorreos que le gusta a la gente, en saber y meterse en la vida de los demás, muchas veces sin darse cuenta de que la suya no es mucho mejor. Pero cuando se trata de alguien que se supone que es familia (porque te ha tocado así, la familia no se elige, ni siquiera la «política» viene en el pack), pues ahí la cosa es diferente.

Ese «familiar» se supone que te conoce de muuucho tiempo, que debería de saber como eres y ante alguna cosa que alguien le diga, hablar contigo y escuchar la otra versión antes de juzgarte y ponerte la soga al cuello. Pero no, es más sencillo creer que averiguar, juzgar sin posibilidad de defensa, desconocer que intentar conocer, porque ahí se ve que nunca te conocieron.

Creo que en más de una ocasión lo he comentado, para algunas personas somos transparentes y para otras en cambio somos completamente opacos, pero así como dicen que la vida es distinta según el cristal con que se mire, creo que las personas también lo somos y a veces hay que saber mirar para ver y acercarse para conocer y ante las dudas están las preguntas y en nada que sepan algo de ti, sabrán si estás dispuesto a contestar.

Hay cosas que ya no duelen pero si «fastidian» porque de nuevo juzgan a los míos sin preguntas, sin conocer, sin querer saber más allá de lo que escuchan y aunque a mí no me sorprenda ya nada, de nuevo me siento mal por sus sentimientos, porque le duele y porque creo que realmente no lo merece, aunque quizás sean ellos quienes no le merezcan…

Quien bien nos quiere nos conoce, o al menos intenta hacerlo.

B.D.E.B.

Tú, ellos…

Tú, ellos…

Sugerencia de escritura del día
¿Qué te hace llorar de felicidad?

Cuando tu rostro me muestra la mejor de tus sonrisas,

cuando tus ojos me miran atravesando hasta el alma.

Un abrazo por la espalda,

una caricia delicada.

Un te quiero sin pronunciar,

tus labios secando mis lágrimas.

Un mensaje inesperado,

una voz que mi pena calma.

Unas palabras que acogen,

unas manos que sostienen,

una amistad entregada.

Un amanecer, un atardecer,

el mar, la luna,

una estrella fugaz…

un deseo concedido.

Lloro de felicidad tantas veces,

porque cuando algo duele

siempre llega alguien a curarlo.

B.D.E.B.