Lo mejor de cada mes

Lo mejor de cada mes

¿Cuál es tu mes favorito del año? ¿Por qué?

Enero tiene un día en el que volvemos a ser niños, en el que dejamos que la ilusión nos invada en esa noche mágica. Mil recuerdos regresan a nuestras mentes, al corazón, esperamos ese pequeño obsequio como si de magia se tratara, no importa la edad para emocionarse con esa noche, para abrir con ilusión un paquetito, no por lo que contiene, simplemente por saber que alguien de nuevo se acordó de ti, siempre hay alguien mágico y si no, uno mismo lo prepara y lo abre con la misma ilusión de aquella noche cuando éramos niños.

A febrero le llaman el mes del amor, aunque yo creo que tenemos todo el año para demostrarlo y no solo un día, una semana, un mes… Pero es bonito ver como todo se llena de corazones, de historias bonitas, felices, es bonito que te sorprendan con una rosa, con un poema, con un detalle y que el amor triunfe una vez más.

Marzo, un mes que desde hace unos años empecé a disfrutar más de él. Las fiestas hermanas me hicieron valorar un poco más lo que es compartir, lo que es celebrar con una misma pasión, convivir y afianzar amistades. Empecé a maravillarme con algo que antes veía desde lejos y lo hice al lado de unas personas que hoy se han vuelto un pilar fuerte en mi vida. Y todo creció en un mes de marzo.

Y con abril llega la primavera, tardes más largas, el sol nos acaricia un poquito más y los amaneceres son mágicos.

Mayo dicen que es el mes de las flores, quizás por eso en muchas ciudades aprovechan para adornar sus calles con ellas, es bonito verlas florecer y como sus alegres colores pintan hasta el día más gris, pasear por jardines donde su aroma te impregna y es como si renaciéramos una vez más.

¿Y de junio que voy a decir? Para mí junio es fuego, es pólvora, es música y sentimiento. Desde niña me enseñaron a amar este mes y mis fiestas y es algo que llevo dentro, una pasión transmitida y que yo he transmitido, una pasión que me ha traído amistades de las de verdad, de las que siempre están ahí unidos por una misma pasión pero también por sentimientos que han ido creciendo y que sabemos que seguirán.

En julio llegó a mi vida una de las personas más importantes. Llegó a completarme, a enseñarme una nueva forma de vivir en la que ellos siempre están por encima de todo.

Agosto huele a vacaciones, a sol, a barbacoas, a amistad, a respirar al aire libre, a noches de estrellas y luna.

Septiembre es la vuelta a la rutina pero tiene su toque especial, los reencuentros con aquello que por unas semanas quedaron aparcados, también el regreso a cafés compartidos, a actividades en conjunto. No siempre es pesado volver a las rutinas.

Un mes de celebraciones es octubre, amigos y familia semana tras semana y casi siempre una escapada buscando el frío que aquí aún no llega.

Noviembre…un noviembre llegué a este mundo y sí, es uno de mis meses preferidos quizás porque no soy solo yo, gente muy importante para mí también celebran ese mes, mi mejor regalo compartir con ellos.

Y llega diciembre con emociones a flor de piel. Comenzando por ese diciembre del 2010 que me trajo el segundo regalo más preciado de mi vida y después esos días, siempre termino emocionada, recordando a aquellos que ya no están, los recuerdos me embriagan y la nostalgia aún más. Hay quienes aprovechan estos días para juntarse después de largo tiempo, yo los aprovecho para «volvernos a juntar» son días especiales pero todo el año lo son, creo que lo que varía con el resto son eso, los recuerdos, la ilusión de los más pequeños y, no nos engañemos, también la nuestra y sobre todo las comidas copiosas 😂 ya llegará el nuevo año para plantearse objetivos.

En definitiva, todos los meses del año pueden ser buenos, solo necesitamos poder disfrutarlos y buena compañía.

B.D.E.B.

En la sombra

En la sombra

Andamos alborotados, de aquí para allá, fijándonos en lo que a primera vista quizás parezca que es lo importante. En ocasiones nos dejamos llevar por el ruido antes que por el silencio, por una rosa antes que por un cactus, por un día soleado antes que un día gris…

Nos fijamos siempre aquello que a simple vista «resalta o destaca» entre lo cotidiano, lo común, lo corriente y pocas veces intentamos ver en esto algo especial. Fijarnos en esa planta que vemos todos los días y de repente le ha salido una pequeña flor, o el jardín que tenemos cerca de casa acaban de cortar el césped y desprende ese olor tan característico y que tanto te agrada.

Vamos al mar y nos fijamos en el cielo de encima del mismo, sin darnos cuenta de que al otro lado las nubes encima de los edificios también crean un bonito paisaje.

En un grupo de personas siempre vemos primero a aquellos que más se hacen de ver, que intentan llamar la atención, queriendo o sin querer, por sus conversaciones, sus risas, porque son los más extrovertidos… y en un rinconcito, ahí está, esa persona que a veces no tiene claro si tenía o no que haber ido a la reunión, le apetece pero prefiere quedarse a un lado, observar sin querer destacar, no es que no quiera interactuar con los demás, si quiere, pero a su manera, sin forzar pero desde la sinceridad, sin hacer ruido pero llegando a donde no se imagina que llega.

Esa persona que no le hace falta estar en el centro, quienes están interesados se fijarán, le encontrarán, no serán muchos pero esa persona solo necesita que sean los que de verdad importen.

B.D.E.B.

En contra

En contra

Ese puntito diminuto a la derecha de la imagen, es la luna.

Hay días que parece que todo se quiere poner en contra de ti, como si quisieran impedir que ese día que estabas esperando, ese momento de reunión que tanto te gusta y te llena, se tuviera que enturbiar y no ser tan especial como tú esperabas.

Pero también es cierto que en ocasiones, cuando comienza a surgir esos impedimentos y esas cosas en contra, por algún motivo tú no permites que se estropee el día, simplemente que no sea tan maravilloso como te hubiese gustado, y ves que afortunadamente las cosas no han ido tan mal porque podía haber sido mucho peor.

Me he sorprendido de ver que a pesar de las circunstancias he sabido ver el lado bueno y aunque con un poquito de preocupación, he disfrutado del día, he podido ver a mi padre ilusionado y feliz de tenernos a casi todos a su lado, aunque a la vez un poco preocupado por ella, pero eso también dice mucho, después de tantos años se preocupa, la cuida y sabe que ella depende demasiado de él y por eso está pendiente de todo.

Este fin de semana dejé fuera todo aquello que no tenía que estar presente, por un par de días he vuelto a ser yo, a disfrutar de todos y con todos, a sonreír, a emocionarme, a ver el lado bueno de las cosas aunque se intenten poner en tu contra, diría que he vuelto a vivir como hacía meses que no lo conseguía, creo que ese ha sido el mejor regalo, bueno han habido más, mensajes, llamadas, abrazos, besos y tiempo, tiempo compartido.

Solo pedí un deseo, pero no lo diré para ver si realmente se cumple, pero de momento me quedo con lo vivido estos días y con la esperanza de que aunque las cosas se pongan en contra, tener la fuerza suficiente para ver el lado bueno de ellas.

B.D.E.B.

Compañías

Compañías

Hoy me di cuenta que no eché de menos a los mensajes que no llegaron, las palabras que no se dijeron, a los afectos por compromiso, a aquellos que no estuvieron incluso estando.

Esos mensajes que no llegaron se multiplicaron por otros que quisieron hacerlos llegar y no solo llegaron, calaron y se sintieron, ocuparon el vacío y calaron hondo.

Las palabras que no se dijeron se transformaron en conversaciones que revelaron más, no eran palabras huecas, estaban llenas de cariño, acariciaban el alma y daban calidez al frío interior.

Los afectos por compromiso han sido remplazados por abrazos que se sienten, por miradas que hablan solas, por sonrisas que iluminan el rostro, de quien las dibuja, de quien las recibe.

Y aquellos que estuvieron sin estar, que no se sentían porque su lugar no era a tu lado, aquellos no se han echado de menos, porque en su lugar están los que siempre están, los que quieren hacerlo, los que lo hacen de corazón y tú los quieres ahí, a tu lado y tú al suyo.

Ellos son los que mandaron esos mensajes, los que realizaron esas llamadas, los que conversan contigo sin mirar el reloj, los que te abrazan cerca y en la distancia, los que miran más allá de los ojos, los que sonríen cuando te ven, los que están y se sienten.

Los que son tu compañía, tu todo…

B.D.E.B.

Para mí esta canción es la que dice todo
Noventa otoños

Noventa otoños

Noventa otoños, porque es en esa estación en la que naciste, esa que tan poco me gusta, aunque estoy empezando a buscarle el lado bueno, uno de ellos es que en ella cumples años y eso ya es suficiente motivo.

Un largo camino el que llevas recorrido, siempre con tu entereza, con esa firmeza de hombre serio y duro pero con un gran corazón, dispuesto a ayudar antes siquiera que te lo pidan, prudente en muchas ocasiones, sin meterte en los asuntos si no te piden opinión, cabezota, mucho pero al final conseguimos convencerte (a veces).

Noventa otoño y noventa celebraciones, y lo que te gusta hacerlo, con tu familia hijas, yernos, nietos, tu hermano, ahora hasta bisnietas. Te gusta celebrarlo y recibir regalos, aunque para ti el mayor regalo sea reunirnos a todos, pero se te ilumina la cara con cada paquetito. Recuerdo uno en especial, no era un paquete, era un sobre con una tarjetita hecha a mano por él, tu nieto más pequeño, eran unos dibujos y unas letras, aún mal escritas debido a su edad, lo guardaste como oro en paño, creo que el resto ya sobraron ese día.

Noventa años y cincuenta y tres acompañándote en este día, porque nunca me lo quise perder y quizás por eso nací ahí, como regalo y para que cada año podamos estar juntos en esa celebración, lo celebramos doblemente y creo que eso ha hecho crear un vínculo especial, no imagino un cumpleaños sin ti y cuando llegue sé que será duro, pero en eso no quiero pensar.

Quiero pensar en esa llamada de esta tarde, en ese «felicidades» y ese «igualmente» que llevamos años dedicándonos, quiero pensar en ese abrazo del domingo, en esa celebración «casi» todos juntos, nos faltará el tercero del grupo, pero seguro que habrá manera de que esté con nosotros. Quiero pensar en esa cara de felicidad, en ese brillo en los ojos y esa sensación que me invade al soplar las velas junto a ti.

Felicidades papá, te deseo lo mejor en este día y siempre.

B.D.E.B.