
Por algún extraño motivo hoy es de esos días que te encuentras un poco a la defensiva, que parece estar todo en contra tuya, no rinden las horas y todo se amontona y cuando te sientes así, te pones a la defensiva, como si los demás quisieran darte más trabajo o tareas de las que ya tienes y quizás lo único que pretenden es saber que te pasa o que necesitas.
Aunque la vuelta de vacaciones no ha sido tan dura como esperaba (de momento) es parecido a esperar que lo sea, porque sabes que hay cosas que tienen que llegar y puede ser que eso sea el motivo de estar así, porque aunque intente no adelantar acontecimientos y no sufrir el problema antes de que llegue, aún estoy trabajando en ello, me cuesta mucho no hacerlo.
Hoy estábamos aquí en la zona en alerta naranja por posibles tormentas, aunque aquí en Alicante capital no han caído más de tres gotas, así que salvo lo necesario de esta mañana, luego ha tocado quedarse en casita por si acaso (ya he comentado en alguna ocasión que las alertas de temporal me las tomo bastante en serio), y al final el día se ha ido arreglando, así como el temporal ha pasado un poco de largo, yo también me he relajado un poco preparando esa escapada ya tradicional para mi cumpleaños (aunque falten aún dos meses) y después confirmándome también una fecha para algo que tenía en mente hace un tiempo.
Creo que una cosa y otra han hecho que el escudo cayera y que me relajara e incluso me pusiera hasta a bromear con el chico mayor.
En ocasiones nos ponemos a la defensiva quizás porque emocionalmente no nos encontremos bien, pero es bonito cuando otros hacen porque eso cambie y dejemos de «pinchar» para abrazar a quienes se nos acerquen.
B.D.E.B.




