Amanecer de nuevo

Amanecer de nuevo

Después de una semana volviendo poco a poco a las rutinas, quedaba una pendiente, regresar a los amaneceres en el mar y no se me ocurría mejor manera de terminar la semana que regresando a ello.

En ocasiones, por tarde y cansados que nos acostemos, cuando al día siguiente tenemos algo que nos apetece bastante, no nos hace falta ni despertador, esta mañana antes de saltar la alarma ya estaba en pie, preparando mi café y con una sonrisa puesta.

No ha sido de los mejores amaneceres que he visto, pero era ya tan necesario, que me ha parecido precioso. Sólo alguna cosilla le ha quitado encanto, en estas fechas la playa todavía es «atracción turística», no me refiero a la cantidad de gente que hay (que también, dispuestos a ver ese amanecer en el mar) principalmente es porque aún están todas esas plataformas hinchables dentro del mar, patinetes acuáticos de mil formas y colores, y toda la playa «aparcelada»…

Al margen de eso ha sido bonito regresar, no con la tranquilidad que esperaba pero sí a ese lugar de paz, a sentir las olas mojando mis pies, a un baño con el agua calmada, a ver, a escuchar, a sentir…

Regresar a mi rincón favorito, a la soledad, a perder la mirada en el horizonte, a reconocer que este es mi sitio donde siempre necesito regresar…

B.D.E.B.

María Rodes – Fui a buscar el sol
Valores…

Valores…

¿Qué haces de una forma totalmente distinta a como te criaron?

Naci en una familia humilde pero desde pequeña me inculcaron unos valores que a día de hoy sigo manteniendo, no se me ocurre nada que haga de forma distinta a como me criaron y quizás por ello también he criado a mis hijos con esos mismos valores.

Me enseñaron a respetar, fundamental si también queremos que nos respeten. Me enseñaron a pedir permiso, también perdón cuando me equivocaba, me enseñaron a estar, a ayudar cuando alguien lo necesitaba. También me enseñaron que la familia se extiende más allá de compartir la sangre, ellos creían en la amistad y me crié con amigos que eran familia.

Me enseñaron a querer, a besar y abrazar ya fuese en la cercanía o en la distancia.

El respeto, la educación y el cariño fueron valores que crecieron conmigo y los sigo manteniendo, los sigo inculcando y creo que son imprescindibles en este loco mundo que nos ha tocado vivir.

Creo que me criaron en un buen ambiente, con buenos valores y de una manera bonita y quizás por ello sigo haciendo las cosas como me enseñaron, diría que no me fue mal.

B.D.E.B.

Kany García – A la niña que fui
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En ocasiones nos toca retroceder al pasado para entender lo que nos ocurre, lo que nos afecta o lo que asusta, incluso lo que provoca un cúmulo de emociones internas que no sabemos como gestionar y al final acaban ahogándonos y haciéndonos vivir una sensación de angustia.

Retrocedemos y recordamos situaciones, que pasaron incluso cuando éramos muy pequeños que están grabadas en algún lugar de nuestra mente y puede ser que despierten ante situaciones parecidas, porque a veces ante algo similar revivimos aquello que ocurrió un día.

Lo malo de retroceder al pasado es que recordamos más cosas de las que nos gustaría haber recordado y nos damos cuenta de que algunas cosas han estado ahí siempre, algunas personas han provocado esas situaciones siempre, y quizás hasta que no se revisa lo de atrás no pensábamos que eso hubiera sido así, y descubrirlo se nos hace un poquito cuesta arriba.

Hoy ha sido un día de esos, de retroceder, de intentar entender algunas emociones que se desatan sin poder evitarlo y que me angustia bastante. Y en ese retroceso de nuevo he encontrado ese «denominador común» que ha estado presente en gran parte de esas situaciones y del que hace un tiempo comencé a alejarme y sacarlos de mi vida.

Aún así, de vez en cuando siguen provocando ese malestar, ese en el que trabajo cada día para alejarlo también de mi lado, para conseguir esa paz y tranquilidad que, a día de hoy, creo que es la meta que me he propuesto, conseguirla y intentar que nada ni nadie la perturbe más de la cuenta.

De momento y mientras llega, hay que buscar ese relax de alguna manera y voy descubriendo como hacerlo, al menos intentarlo…

B.D.E.B.

Sidecars – 180 grados. 
Y comenzó septiembre…

Y comenzó septiembre…

Ayer fue un lunes «muy lunes» y justo terminaba el mes de agosto que, aunque aún nos queda unos días para que llegue el otoño, para mí es sinónimo de que acaba el verano.

Llegó el regreso al trabajo, algo que no me cuesta, pero sí hay otras cosas del final de verano y las vueltas a la rutina que se me hacen cuesta arriba y hoy ha sido de esos días en que parece que todo lo que habías dejado «aparcado» en alguna parte de tu mente, comienza a salir de una forma brusca y desordenada, lo suficiente para que estés irritable y si encima algunas personas llegan a hacer eso que tanta rabia te da, el humor va cambiando rápidamente sin que puedas hacer nada para evitarlo.

Comienza un mes y dentro de poco una estación que es la que menos me gusta, aunque ya lo he dicho en varias ocasiones, voy intentando ver esas cosas bonitas del otoño para hacerlo más llevadero pero este mes de septiembre sigue siendo un mes que no me gusta nada.

El enfrentarme a aquello que dejé a un lado, el intentar por enésima vez cerrar el asunto que me sigue robando la paz y tranquilidad y el tener que ver de nuevo como las personas intentan aprovecharse de los buenos sentimientos de los míos, creo que hace que este mes haya comenzado como el día de ayer, podría decir también que es un septiembre muy «septiembre».

Lo curioso es que todo se reune en el mismo círculo, que a veces uno se aparta pero no te puedes alejar del todo y sigue provocando en mí unas emociones que no me gustan nada, porque no soy así, no quiero ser así, pero tampoco quiero que se aprovechen de la buena fe de los míos y menos que les hagan daño.

Pero como no todo va a ser malo hoy el chico mayor dió un nuevo paso adelante con sus estudios y ha traído a casa un momento de alegría y buenas noticias para paliar un poco esa «nube negra» que ronda por ahí.

Septiembre empieza casi igual que hace un año, con nervios, con ganas de cerrar capítulos, de poder disfrutar de un otoño tranquilo y observar la belleza de sus colores.

B.D.E.B.

Natalia Lafourcade – Voy a florecer.
Estar.

Estar.

Una de esas tantas veces que no me quiso dejar sola…

¿Qué es lo más bonito que alguien ha hecho por ti?

Dicen que cuando llegan los problemas es cuando sabemos realmente los amigos que tenemos, que para «las buenas» tenemos a mucha gente a nuestro alrededor, pero cuando llegan «las malas» se van esfumando como el humo de un cigarrillo, o peor, porque se pueden alejar tanto que ni los «olemos»…

Pero hay algunas personas que llegan para quedarse y en esos momentos son las que están.

Podría poner unos pocos ejemplos de esas personas que están, que quieren y saben estar, pero hay una pareja en concreto, que aunque son más recientes que otros, en unos años han demostrado mucho, y en este último han vivido todo al lado, sin separarse un momento, han sido compañeros de un paseo lleno de piedras y no han dudado en no dejar caer y levantar si la caída no se ha podido evitar.

No han dudado en salir cuando faltaba el aire entre cuatro paredes.

En pasear al lado cuando era necesario para despejar la mente.

En ser el paño de lágrimas.

Han ayudado antes de pedir ayuda.

Acompañado para no estar sola.

Han cambiado la tristeza por una sonrisa.

Han contagiado, ella sus locuras, él su paz.

Han sabido estar, han querido estar, lo siguen haciendo…

Hay muchas más personas, por aquí también, pero hoy era el turno de ellos.

Porque siempre están sin que se les pida, cuanto más si se les pide.

Porque hay amigos que son familia y a los que me faltará vida para dar las gracias.

B.D.E.B.

Maná – Bendita tu luz.