Miedos

Miedos

¿Cómo manejas el miedo y la inseguridad?

Si hablamos de inseguridad, no es una cosa que me pare. Es cierto que en ocasiones aparece en diferentes situaciones pero creo que más o menos puedo con ella y cada vez más a menudo suelo enfrentarme a ella, si sale bien estupendo y si sale mal no me quedaré con la duda de no haberlo intentado.

El miedo es otra historia. Es una emoción que desde bien niña me persigue y me cuesta deshacerme de ella o enfrentarme a aquello que lo provoca.

De niña eran pesadillas nocturnas, en ocasiones he hablado de ello, de recordar que me medicaban para «supongo» descansar mejor, pero no cesaban. La mayoría de veces terminaba durmiendo en la cama con mi hermana pequeña porque no podía estar sola y eso me marcó bastante. Siempre que me quedaba sola escuchaba ruidos y no podía conciliar el sueño, incluso cuando crecí y me convertí en adulta, ese miedo a estar sola en la noche era terrible, las pesadillas ya no estaban pero el miedo seguía ahí.

Pero con los años supongo que eso va desapareciendo y llegan otros miedos, otras cosas que tememos más que a un «fantasma» o monstruo o pesadillas. Tememos quizás a cosas más reales, nos da miedo enfrentarnos a situaciones, incluso a personas, y ese miedo creo que es peor.

A ese miedo aún no lo manejo y no consigo enfrentarme. He pedido ayuda y me he dejado ayudar, pero aún así, hay algunas situaciones que temo y que no sé manejarlas, llámese ansiedad, nerviosismo, miedo…o un conjunto de todo, recorre mi cuerpo y lo paraliza.

No sé si algún día todo pasará como  con esas pesadillas de niña, sé que aquello duró muchos años y me dejó tocada por muchos más, así que armada de paciencia esperaré y trabajaré por conseguir enfrentarme a esos miedos y algún día ganarles la partida.

B.D.E.B.

Miedo -M-Clan con Enrique Bunbury y Carlos Raya
La magia de lo cotidiano

La magia de lo cotidiano

¿Qué momento te hizo cuestionarte la realidad?

Hay muchos momentos que me han hecho cuestionarme la realidad, pensar si de verdad está ocurriendo o simplemente estoy soñando, entre ellos el nacimiento de mis dos hijos y principalmente con el primero porque después de mucho tiempo y de malas experiencias, cuando me dijeron «aquí tienes a tu hijo» no creía que fuese realidad, me parecía estar soñando.

Pero hay muchas veces que en lo  cotidiano observamos magia, también nos parece que esa belleza no puede pertenecer a la realidad y más cuando poquito a poco nos vamos cargando todo lo que la naturaleza nos ofrece, pero por suerte algunos de esos momentos podemos seguir disfrutándolos y quizás nos alejen un poco de esa cruda realidad que se vive en el mundo.

Esos espectaculares amaneceres, observar como comienza el día pintando las nubes de mil colores, o los atardeceres, como el sol nos deja ese cielo anaranjado antes de esconderse.

Una noche de agosto observar las «lágrimas de San Lorenzo» esa maravillosa lluvia de estrellas que después de varios intentos por fin logré ver el verano pasado.

Hay muchos momentos mágicos que no nos parece que pertenezcan a la realidad, algunos los creamos nosotros, otros la propia naturaleza, algunos fueron sueños que se convirtieron en realidad y otros son una realidad que nos parece estar soñando.

Solo hay que observar, ser paciente y esperar que esa magia ocurra, tarde o temprano siempre llega.

B.D.E.B.

Saurom – Sueño
Sentir…

Sentir…

¿Qué sentido tiene la vida para ti?

Ayer puse la foto de una frase que creo que definía bastante el sentido que tiene la vida para mí.

Creo que es un lugar de paso y cada momento que no disfrutemos, pasará y ya no regresará, llegarán parecidos pero nunca iguales.

Justo hoy que ha sido un día de esos en que los sentimientos están a flor de piel, en el que te das cuenta de que has pasado algo por alto, o quizás habías notado algún resquicio pero no te habías atrevido a preguntar si todo iba bien (de nuevo ese temor a no molestar, el no atreverse), hoy cuando has sentido que un abrazo es todo lo que se puede ofrecer a quienes lloran una pérdida porque las palabras sobran en esos momentos. Hoy llega a ti esa pregunta sobre el sentido de la vida.

Cada uno le damos un sentido diferente, cada uno tenemos una prioridad distinta en ella y cada uno paseamos de una manera, la mayoría acelerados, sin tener momentos para nada y cuando nos damos cuenta ya ha pasado.

Hoy, una de esas personas a las que hemos ido a abrazar nos decía, «a veces nos cuesta buscar un momento para tomar un café, para quedar a cenar, es difícil ponerse un grupo de personas de acuerdo, sin embargo cuando pasa algo así, aquí estamos todos».

Quizás sea porque lo importante en esta vida es estar cuando el otro más lo necesite, también buscar ese momento para esa cena o ese café, pero que cuando una persona lo está pasando mal, estar, que sepa que no está solo y que puede contar contigo.

Y sin embargo me siento un poco culpable de no haber notado esa otra situación que se veía venir en otro amigo, hasta que hoy lo he notado emocionado, con los ojos brillantes y al final ves como se deshace y saca todo porque ya no puede más. Culpable de no haber sabido ver, yo que siempre intento mirar un poquito más allá, pero a veces se nos pasa algo y ver a quienes quieres superados por alguna situación hasta tal punto, me provoca esa punzada que todos sentimos en algún momento, incluso en más de los que nos gustaría, pero eso quiere decir que sentimos y eso, creo que es lo que le da sentido a la vida.

Sentir, sentimientos, disfrutar, compartir y estar, eso es lo que hace que la vida tenga sentido.

B.D.E.B.

Beret – Sentir.
Fortaleza oculta

Fortaleza oculta

Sugerencia de escritura del día
¿Qué momento te hizo darte cuenta de que eras más fuerte de lo que creías?

Creo que la respuesta hoy la tengo bastante clara, este último año y todo lo vivido en él.

Cuando llegas de un año que estás deseando que acabe (como pasaba con el 2024) el siguiente año lo afrontas con energía y con ganas de que sea mucho mejor, o al menos un poco, pero no… el destino, la vida, o lo que quiera que sea, tiene otros planes, quizás ver hasta donde llegas, quizás comprobar o sacar esa fortaleza que tú ni sabes que está ahí.

Y así comenzó mi 2025, luchando y esforzándome por salvar algo y cuando crees que esto lo vas a superar te llega otro palo, no sé si para comprobar hasta que punto esa unión era fuerte o para ver si tú eres fuerte y puedes con todo, con situaciones que nunca hubieras esperado ni creías que algún día tuvieras que enfrentarte a ellas, pero llegan, ahí estaban…

Empiezas pensando en que no vas a poder con todo, que la situación podrá contigo, algunos días sin querer siquiera  levantarte de la cama, otros en que el peso te hunde, haces lo que nunca antes habías hecho «pedir ayuda» y te das cuenta de que sí, que en ocasiones hay que hacerlo porque no queda otra y termina haciéndonos mucho bien.

Y después de meses te reconoces más fuerte de lo que nunca hubieras pensado, vas viendo como poco a poco tienes más fuerza y afrontas de otra forma la situación, aunque todavía temas caerte pero aprendes a pisar con paso firme.

Claro está que esa fortaleza sale fuera porque te han ayudado a que así sea y entre otros, esas personas que te sujetaron, que te abrazaron y que te animaron con su fuerza y su cariño a que tú sacaras la tuya.

Así que ese momento ha sido este último año, y sigue siéndolo porque la «batalla» aún no ha terminado y llegarán días en que crea haber perdido esa fuerza pero solo tendré que buscarla porque siempre está, aunque en ocasiones nos creamos débiles (o nos crean…)

B.D.E.B.

Beret – Resiliencia.

Nunca dejes de mirarme así

Nunca dejes de mirarme así

¿Qué placer sencillo de la vida te da alegría?

Hoy mientras descubría esta canción justo leí esa pregunta del día.

Hay muchos placeres sencillos de la vida que me dan alegría, desde esos paseos que ya conocéis la mayoría, junto a los amaneceres, atardeceres, mirar fijamente a la luna o observar las estrellas, el placer de sentir un abrazo, de echarse unas risas con los amigos, de tomar un café con una laaaarga conversación, recibir un mensaje cuando más se necesita, o una llamada inesperada, conversar aunque sea a través de las letras o compartir aquello que me gusta o emociona con otras personas que sé que les ocurrirá lo mismo…

Podría seguir escribiendo un montón de cosas más, el olor al cesped recién cortado o de unas rosas, el aroma a jazmín en una noche de verano, sentir la arena de la playa en mis pies o que las olas los cubran suavemente… pero hay una cosa de la que habla esta canción, que es un placer verdadero, que más que alegría lo que te produce es felicidad y que a veces solo con eso creemos ya tenerlo todo, poco más se necesita.

Y es que creo que lo bonito siempre, es que te miren de esa manera, que nunca dejen de hacerlo, que nosotros no dejemos de hacerlo, mirar bonito siempre…

B.D.E.B.

LETRA:

Ojalá nunca dejes de mirarme así
Nunca dejes de encontrarme interesante
Siempre quieras que salgamos por ahí
Siempre vuelvas con las ganas de tocarme
Ojalá no nos roben el final feliz
Y empecemos las veces que hagan falta
Ojalá nada te arranque de mí
Y no tenga que vivir sin despertarme contigo
Dándole a todo más sentido
Y haciendo que lo que duele quede un poco más en el olvido

Le dijo, «Ojalá siempre quieras escuchar mis bromas
Aunque ya te sepas todas de memoria
Ojalá que siempre creas tanto en mí
Que yo crea un poquito más en todo
Ojalá nunca te aburran mis historias
Y cómo me emociono por cada tontería
Ojalá nunca me digas que no puedes más
Ojalá nunca me falles y si lo haces
Que sea siempre sin querer, no sin quererme
Ojalá no tenga que vivir sabiendo lo que es perderte»

Dos almas chocando en un mundo estallando
Buscando belleza en este funeral
Se están eligiendo, sabiendo que todo comienza y tiene un final
Pero es de valientes quererse con fuerza
Cuidarse en los huecos, tenerse paciencia
Pero es de valientes quedarse en las malas
Le dice, «aún no sé lo que viene después»

Ojalá nunca dejes de mirarme así
Nunca dejes de encontrarme interesante
Que sepamos navegar un cielo gris
Que sepamos reparar lo irremplazable

Ojalá nunca te alejes de mí
Ojalá nunca tenga que olvidarte
Ojalá que yo siempre te sienta aquí
Y no tenga que buscarte en otra parte

Nunca dejes de mirarme así – Paula Mattheus.