Cada vez que sentimos

Cada vez que sentimos

¿Qué momento de tu vida te hizo sentir realmente vivo/a?

Simplemente el sentir ya nos demuestra que estamos vivos. Cualquier sentimiento que se despierte en nosotros, ya sea bonito o menos bonito, miedo, tristeza, felicidad, alegría, amor… cualquiera sirve para darnos cuenta de que estamos vivos, porque vivir es sentir.

Sentir la brisa del mar mientras caminamos por su orilla, las olas refrescando nuestros pies en una mañana de otoño.

Sentir esos primeros rayos de sol, aún tímidos pero que ya nos calientan.

Sentir las gotas de lluvia, esa que nos pilla de imprevisto pero dejamos que nos cale, como si pudiera purificarnos.

Sentir esa mirada sincera, esos labios que se posan sobre los nuestros en un tierno beso.

Sentir ese cálido abrazo que se siente hasta el alma, esas palabras que acarician el corazón.

Y sentir es vivir.

B.D.E.B.

Zahara – Con las ganas.
Relaciones rotas…

Relaciones rotas…

Mi relación con el mar también me ha hecho conocerme.

¿Qué relación te ha enseñado más sobre ti?

Diría que aquellas que se terminaron rompiendo y no de buena manera. Las que dolieron y decepcionaron y algunas que siguen existiendo por cuestión de lazos pero que nunca volverán a ser como antes.

Esas relaciones me han hecho  conocerme más a fondo, saber que a la vez que vulnerable soy más fuerte de lo que pensaba, que por mucho que me dañen y me decepcionen soy capaz de seguir «en pie», y de mantener mi confianza en las personas.

Es cierto que esas relaciones casi destruyeron esa confianza, pero llegaron otras para devolverla, para demostrar que no todo tiene porqué ser igual y que hay que confiar para poder mantener esa relación, sea del tipo que sea.

Me enseñaron a saber que puedo armarme de paciencia pero también a perderla cuando quiero que esa relación pase a la historia. Me han enseñado a apartarme de donde no me quieren y a rodearme solo de los que quieren estar a mi lado.

Me han enseñado que la joven inocente que fui se curtió con el paso de los años y aprendí que con el tiempo las personas pierden sus máscaras para dejar ver quienes son realmente.

Las relaciones nos enseñan, nos marcan, incluso me atrevería a decir que nos cambian, pero si aprendimos con ello a conocernos mejor, a intentar no volver a cometer los mismos errores, quizás así, lo que sufrimos con ellas habrá merecido la pena.

B.D.E.B.

Izal – Los seres que me llenan.

Escribir…

Escribir…

¿Cómo escribes cosas que la gente de verdad quiere leer?

Buena pregunta la que nos hacen hoy. La verdad que no lo sé si la gente lo quiere o no leer, creo que simplemente se escribe y los demás deciden si les apetece o no leer.

En poco menos de un mes hará cuatro años del inicio de este blog y, si soy sincera, no esperaba que la gente leyera lo que escribía, salvo el amigo por el que decidí crearlo el cuál fue mi primer suscriptor. Pero supongo que si escribes algo esperas que alguien lo lea, que alguien le apetezca o quiera leerlo, luego ya está el que guste, que interese y que esperen a que vuelvas a escribir para volver a leer.

Reconozco que a veces echo la vista atrás y aún no me termino de creer el haber durado tanto tiempo en este lugar y seguir con más ganas que cuando empecé. Recuerdo cuando leía otros blogs (a los que aún sigo) y me sentía un tanto «ridícula», ellos escribían genial, tanto si eran historias, relatos, poesía… y  yo simplemente plasmaba en letras aquello que me ocurría, sentía o me hacía reflexionar. En algunas ocasiones escribí historias, algún pequeño poema, pero normalmente sigo en lo mío, en contar un poquito lo que siento.

«Un rincón para pensar», para sacar lo que llevamos dentro y donde siempre tendrá todo aquel que le apetezca leer, un huequito para sentarse y compartir conversación y una taza de café (como diría un amigo).

No sé si lo que escribo es lo que la gente quiere leer, pero tampoco busco eso, me conformo con que mis letras lleguen a otros y conectar de alguna manera, para mí eso es más de lo que creí posible.

B.D.E.B.

Paula Mattheus – Me presento.
Tiempo para mí

Tiempo para mí

Tiempo para retomar aficiones…

¿Cómo te haces tiempo para cuidarte?

La mejor forma de cuidarnos creo que es buscar el tiempo de donde sea y tener un poco para nosotros mismos.

Quizás durante años vamos poniéndonos en un segundo puesto, o tercero o… pero llega un momento en que nos damos cuenta de que eso no es nada bueno, y menos agradecido y es cuando empiezas a buscar ese tiempo, a darte cuenta de que no todo es tan urgente y que ese tiempo para uno mismo es primordial y nos hace mucho bien, más del que creemos.

Puede ser que no se necesite mucho, a veces con un ratito nos vale, ya sea leer, escribir, pasear, hacer ejercicio o tomar un café con un amigo, ¿cuántas veces intentamos quedar con alguien y no se encuentra ese ratito? Muchas, ya contesto yo, ¿lo peor? Que a veces llegamos tarde…

Cuidarnos no es solo una alimentación sana, descanso y ejercicio, cuidarnos es también sentirnos bien en todos los sentidos y para conseguirlo (a mi pensar) es tener ese tiempo, para lo que nos gusta, para lo que nos llena, para lo que nos hace felices.

Buscar tiempo para una escapada aunque sea de fin de semana, no hace falta ir lejos, un cambio de aires aunque sea al pueblo de al lado, ya nos va bien. Buscar tiempo para las actividades que nos gustan, para compartir con amigos o familia, o con tu pareja o con los chicos…,tiempo para nuestros hobbys, o para tumbarnos a no hacer nada, no importa lo que sea si nos hace felices, nos trae tranquilidad y paz, porque cuidarse también es eso, salud física pero también mental.

B.D.E.B.

Leiva – Cometas y estrellas.

*Tiempo para escuchar música, tiempo para descubrirla…

¿Quieres jugar?

¿Quieres jugar?

Si tu mascota pudiera hablar, ¿qué sería lo primero que diría?

Ahí está ella, siempre con ganas de jugar. En cuanto llegas, se pone loca de contenta, a dar saltos, a ladrar, pero como vea que saludas primero a su compañero, va a buscar enseguida un juguete para traerlo y que te pongas a jugar con ella.

Siempre tiene que ser la protagonista, si es preciso aparta al otro para ponerse ella más cerca, Ares se resigna y le deja el sitio y ella enseguida reclama tu atención.

Si hablara estoy segura que preguntaría eso «¿quieres jugar?» O peor, seguro que diría «ni lo pienses que te vas a tumbar, llevas todo el día haciendo cosas, ahora toca jugar conmigo», porque ella más que pedir las cosas casi que las exige.

Pero también sé que diría otra cosa «bah hazme un huequito a tu lado y cuéntame que te pasa», es juguetona, exigente, pero también muy cariñosa.

B.D.E.B.