Promesas en proceso de cumplir

Promesas en proceso de cumplir

¿Qué promesa te hiciste a ti mismo/a y de verdad la has cumplido?

Me prometí un 13 de diciembre no volver a llorar por un imposible.

Me prometí ser fuerte aún cuando las fuerzas se agotaran.

Me prometí no volver a culparme por las decisiones que otros tomaron.

Me prometí y prometí a otros el seguir en pie afrontando las tempestades.

Me prometí sacar fuera todo aquello que dolía y no dejarlo dentro.

Me prometí no dejarme «engatusar» de nuevo por aquellos que me hicieron daño.

Me prometí que afrontaría los problemas cuando llegaran y no antes de tiempo.

Desde hace poco más de un año, me he hecho más promesas a mí misma que en toda mi vida, algunas las he cumplido, otras están en proceso, porque a veces queremos, le ponemos ganas pero a veces puede más nuestra cabeza que nuestra intención.

Prometí no fallarme y lo que es más importante, no fallar a los que me quieren y creo que por el simple hecho de no hacérselo a ellos, lucho cada día.

Me prometí también que disfrutaría cada día de las pequeñas cosas que, cuando realmente nos damos cuenta, son las más importantes.

B.D.E.B.

Viva Suecia y Valeria Castro – Hablar de nada.
Lo que me inspira a estar aquí

Lo que me inspira a estar aquí

Siempre ella…

¿Qué película o libro te inspiró a viajar?

No recuerdo ninguna película o libro que me hayan inspirado a viajar, creo que si hay algo que me inspira a hacerlo, a conocer lugares, son las imágenes que llegan hasta a mí de una manera u otra.

Veo imágenes, sobre todo las que publica la gente, porque claro, si ves las de las agencias de viajes, esas siempre invitan a visitar los lugares, por eso me guío más con las de «andar por casa» aunque hay quienes hacen maravillas con ellas (si te lo preguntas, sí, hablo de ti). Y esas imágenes son las que me inspiran a viajar, a conocer lugares que aún no conozco y otros que sí, pero que por lo visto me he perdido cosas.

Este verano, salvo cambio de planes, no hay viaje. Este verano decidí estar dos meses en este lugar y sé muy bien el porqué, creo que vosotros también lo sabéis porque no he parado de hablar de ello, pero quizá con imágenes se describa mejor.

La imagen de cabecera, ella, esperando ser cazada en cada una de sus fases.

Esos invitados especiales que aparecen en tu mesa para «robarte» un granito de maíz o qué se acercan a tu hamaca en busca de alguna miguita que alguien dejó, o que tú le dejaste para que se acercara un poquito más.

Ese repiqueteo de las gotitas de agua al caer en la piscina, no se puede comparar con el sonido del mar,pero a falta de este, también relaja.

Y ya de noche, tumbada escuchando cantar a algún grillo, observar esas plantitas y pequeñas luces que tengo en la parcela, algo que me animé a hacer el año pasado, darle un pequeño toque personal, y que este año he repetido incorporando también un jazmín, me encanta el olor de sus flores, aunque de momento no tiene ninguna, espero que lleguen antes del final del verano.

Las imágenes son las que me inspiran, y cuando más adelante las reviso, son las que me invitan a volver a los lugares.

B.D.E.B.

Diego Torres -Abriendo caminos.
Excusas…

Excusas…

Siempre se encuentra un momento para aquello que nos llena…

¿Cuál es la mejor excusa que has escuchado últimamente?

Llega un momento en la vida en el que cuando algo suena a excusa, desconectamos y no hacemos caso, hacemos «oídos sordos» y no nos molestamos en decir a la otra persona que se está excusando, al menos eso es lo que me ha sucedido a mí.

No sabría decir cuál es la mejor excusa, hay mucha gente que las usa, o las usamos (no creo que nadie se libre de ello), pero como en todo, te puedes excusar por alguna tontería, algo que no te diste cuenta, o hay quienes repiten las acciones una y otra vez y después se escudan en esas falsas excusas que, por buenas que puedan parecer, ya no las creemos.

Desgraciadamente he tenido que escuchar más excusas de las que me hubiera gustado, y más veces de las que debería. He tenido aguante, al principio de creerlas, después de «aguantarlas» y de última ya de que la otra persona se creyera que me servía esa excusa, hasta que al final digamos «te resbala», haces como decía antes «oídos sordos» y a otra cosa, ahí es cuando realmente se dan cuenta de que su excusa no es «la mejor del mundo» ya no le creen.

Dicen que «las excusas sobran cuando las ganas faltan», creo que esa frase dice mucho, pero sí, también hay excusas sinceras cuando uno intenta y no consigue, más que excusa es un «lo siento»…

B.D.E.B.

Joaquín Sabina – Nos sobran los motivos
De lo que estamos hechos…

De lo que estamos hechos…

Sugerencia de escritura del día
¿Crees que nos moldean más las experiencias o nuestra forma de ser?

Me gusta la pregunta de hoy y no me podía resistir a no contestarla.

De una gran piedra se toma una porción, un prisma y ese sería nuestra forma de ser, la pieza principal. De ahí nos vamos moldeando con las experiencias, con las lecciones que vamos aprendiendo y con todo aquello(s) que nos sucede(n) en la vida.

La pieza principal siempre estará, aquello que nos moldea también le da forma a ella, aunque esa esencia, esa piedra que se va a moldear siempre conservará los materiales de los que está hecha, eso nunca se pierde.

El material de esa pieza es lo suficientemente fuerte para mantenerse, no intacto, si no permitiendo que se moldee con todo aquello que nos va sucediendo, dependiendo de su dureza y de las manos de los escultores, terminará siendo una bonita escultura, una abstracta u otra quizás menos agradable a la vista, las posibilidades son muchas, al igual que esas experiencias que se viven a lo largo de nuestra vida.

Pero en ocasiones es un material más, no diría frágil, más «modelable» y si cae en manos que no son adecuadas puede terminar o en algo feo que no guste o lo que es peor, que no nos guste ni a nosotros mismos.

Creo que sí, que son las experiencias las que nos modelan pero la materia prima de la que estamos compuestos tiene un gran papel para que termine siendo una escultura de esas que nos gusta observar e incluso admirar.

B.D.E.B.

Antonio Orozco – Estoy hecho de pedacitos de ti.
Siempre aprendiendo

Siempre aprendiendo

¿Eres de los que nunca dejan de aprender?

Estas palabras se las voy a robar a un amigo, que a pesar de dar clases, las utiliza mucho «siempre aprendiendo».

En realidad creo que somos todos los que nunca dejamos de aprender, solo que como cuando éramos estudiantes, algunos prestamos atención a las lecciones que nos da la vida y otros o bien no se interesan o bien están demasiado distraídos como para prestar esa atención tan necesaria.

Siempre hay algo que aprender, la vida tiene mucho que enseñarnos, aprendemos de unos y otros, de los animalitos, de la naturaleza, de las situaciones, lo único que hay que hacer es abrirnos y ser receptivos.

En ocasiones podemos pensar que ya a nuestra edad lo tenemos todo aprendido, incluso muchos jóvenes también lo creen, pero solo hay que fijarse y veremos que no es cierto, que aún hay mucho que aprender y que es posible que nos falte vida para hacerlo.

Sí, muchas veces la vida acaba antes y nos quedamos con las ganas de haber aprendido más, de haber prestado más atención a las cosas importantes, esa que conforme pasan los años parece que vayamos perdiendo, porque cuando hablamos de los niños solemos decir que son «esponjas» que todo lo absorben, van aprendiendo día a día y se nota en sus progresos pero cuando crecemos y nos hacemos adultos parece que vayamos perdiendo esa capacidad de aprendizaje y si no ponemos interés aprenderemos lo justo.

Soy de las que consideran que aún tiene mucho que aprender y muchas ganas de hacerlo, mientras vivimos es todo un aprendizaje constante siempre que nos dejemos llevar y estemos dispuestos a que nos enseñen.

B.D.E.B.

Pablo Alborán – Contigo aprendí.