Mis dos consentidos

Mis dos consentidos

20250115_0932465716548056336063579

¿Cuál es tu animal favorito?

Él llegó primero, cuando no pasaba por mi mejor momento y llegó a volver a darle color a esos días grises, se acurrucaba conmigo y esperaba con ansias mis mimos. Se había convertido en el rey de la casa, era muy tranquilito y muy posesivo con sus juguetes, no los compartía con nadie, si cogías uno llegaba enseguida a quitártelo. Y de repente un día, una fotografía consiguió que me «enamorara» de nuevo, unos ojitos negros que a malas penas se distinguían entre su pelaje negro, y esa manchita blanca en el pecho, me dije «esa negrita se viene conmigo» y así fue.

El primer día que llegó a casa de visita, entró como si la conociera, se fue directa hacia él y se puso a jugar, Ares se agobió y se subió al sofá y desde arriba observaba como «la negrita» jugaba con todas sus cosas, creo que se resignó y supo que iba a tener una compañera de juegos un poco «egoísta».

Dos bichillos que no paran hasta que caen agotados, juegan, se «pelean», ella le sigue quitando todos los juguetes, le quiere quitar hasta los mimos que le damos, lo quiere todo para ella, pero cuando él se tumba, ella se acerca se tumba a su lado y lo llena de lametazos, él le corresponde con el mismo cariño.

Dos consentidos que han llegado para llenar de alegría mis mañanas, adoro a los dos, pero esa negrita me tiene loca por una razón, lo cariñosa que es. Estaría siempre en los brazos de cualquiera, enseguida que viene alguien solo quiere que la cojan al brazo y cuando me siento a trabajar, viene hacia mí, me llama con las patitas para que la suba, así que le he puesto un cojín en la silla de al lado mío para que me deje trabajar porque tiene que estar lo más cerca posible.

Se convierten en otro miembro más de la familia, puede costar entenderlo, pero parece que ellos tengan un sexto sentido y cuando nos sentimos mal no se separan de nosotros. Reclaman nuestros mimos pero son los primeros en darlos, los primeros que te reciben cuando llegas a casa y que se ponen tristes cuando te vas y no te los llevas. No se enfadan cuando los regañas, y si hacen algo mal te miran con ojitos de pena.

Los adoro y me consta que ellos a mí también.

B.D.E.B.

Distintas formas, un mismo fin

Distintas formas, un mismo fin

Sugerencia de escritura del día
¿Cómo te comunicas por Internet?

Hace muchos años, alguno más de veinte, descubrí este mundillo de internet, muchos de vosotros ya sabéis, mis comienzos fueron en un chat y fue una maravillosa experiencia, porque de allí nacieron bonitas amistades que a día de hoy aún conservo, consiguieron que dejara a un lado mi timidez y me atreviera, consiguieron creo que sacar lo mejor de mí y abrirme a ellos como nunca antes lo había hecho.

Años más tarde llegaron las redes sociales, las utilizo a rachas, a veces más otras menos, comparto momentos importantes pero no tienen más finalidad que compartir eso, lo que es importante para mí o lo que me ha gustado, o por supuesto, fotografías del mar.

El WhatsApp, pues principalmente para comunicaciones cortas, para enviar felicitaciones (si es posible hechas por mí), pero eso, mensajes cortitos porque lo más probable es que al tercer mensaje te haga una llamada 😂, aunque por aquí escriba, las conversaciones prefiero tenerlas con voz y si puede ser cara a cara, mejor aún.

Y luego está este sitio, que deciros que ya no sepáis, esta quizás sea la forma que más me guste de todas de comunicarme, creo que es en la que me siento más «yo», en la que me muestro como soy sin miedo a reír o llorar, porque todos tenemos nuestros días buenos y malos, y me gusta compartir con vosotros los momentos buenos (como estos últimos que estoy viviendo), sobre todo porque algunos de vosotros han aguantado todos los malos de ese 2024 que se quedó atrás.

Así que mi forma de comunicarme por internet es compartiendo, de manera distinta de como lo hacemos en persona, pero no por ello menos bonita, porque que consigas llegar (o alguien consiga llegar a ti) a transmitir todo aquello que se siente y desde el otro lado de la pantalla se perciba, creo que no siempre es tarea fácil.

B.D.E.B.

Tapas

Tapas

¿Qué aperitivo te comerías ahora mismo?

¿Qué es para vosotros una tapa, o unas tapas?

Esa fue la pregunta del chef, antes de comenzar el taller de tapas alicantinas que hicimos ayer. Claro las respuestas fueron, un aperitivo, algo pequeño que tomas antes de la comida…pues él nos dió su versión, de la cual estuvimos todos completamente de acuerdo.

«Las tapas no son sólo comida, son una relación social, compartir» según él, y le tuvimos que dar la razón, no nos vamos de tapas solos, cuando decimos «¿nos vamos de tapas?», siempre estamos invitando a otra u otras personas a que se vengan con nosotros y compartir con ellos.

«Compartir» así fue el taller de ayer tarde. Compartir con mi amiga y con otras 14 personas, presentarnos y contar un poquito de nuestra experiencia en los fogones, para después en pareja ponernos a cocinar.

Hicimos cuatro tapas, alguna tipica de aquí y otras más comunes, «albóndigas en guiso de sepia, calabacines rellenos de pisto de atún, merluza adobada y rebozada y ensaladilla rusa».

Que puedo decir, me encantó, más allá de aprender nuevas recetas, de cocinar (que ya sabéis que me encanta), ese momento entre plato y plato de conversar con mi amiga, verla casi más emocionada que yo, en algo que no le va mucho, pero la veía animada, con ganas de aprender, de compartir y de que el resultado fuera bueno.

Las tapas quedaron riquísimas y nosotras felices, después de prepararlas nos sentamos todos a la mesa a degustarlas y lo que nos sobraba nos lo llevamos a casa.

Fue una experiencia maravillosa, parecía ese programa de televisión que todos conocemos, pero sin estrés y mientras cocinábamos nos ofrecieron cositas para picar y  beber, como si estuviéramos en casa con amigos.

Así que hoy me ha venido que ni al pelo la pregunta del día, ¿qué aperitivo te comerías ahora mismo? La respuesta no es el qué, es con quién…(se me ocurren varias personas)

Feliz domingo.

B.D.E.B.

Complejos…

Complejos…

Photo by Anete Lusina on Pexels.com
Sugerencia de escritura del día
Háblanos de ese objeto que tanto te gustaba de joven. ¿Qué pasó con él?

No era un objeto, era una prenda de vestir, o varias, junto a mí siempre iba in jersey ancho, o sudadera, o camisa, siempre ancho, nada que dejara ver o apreciar las curvas, demasiados complejos, demasiado tímida.

Era una chica muy delgada, con los brazos muy delgaduchos y se veían largos, pero tenía muchísimo pecho, hoy en día está de moda, pero en aquel entonces no era tan común, salvo las que lo tenían de forma «natural» y yo trataba de ocultarlo. Así fue durante toda mi adolescencia, incluso un poco más cuando ya tenía hasta novio. Quizás fue a partir de ese momento en el que empecé a ponerme ropa un poco más ajustada en la parte superior de mi cuerpo, porque tanto si llevaba pantalones o mallas o incluso falda, eran ajustados, pero los jerséis anchos iban siempre conmigo, eran parte de mi.

A veces los complejos hacen que escondamos una parte de nuestro cuerpo, luego nos damos cuenta de que son tonterías que no deberían de importar, pero no siempre lo podemos ver así y cuesta controlar, y a veces un simple piropo hecho sin mala fe, hace que te quieras esconder aún más, no porque te ofendan, no me sentía ofendida, hasta podía decir que por un lado me gustaban esos piropos, el problema era mi timidez, me ponía roja como un tomate y por ello trataba de evitarlo.

Ahora todo aquello quedó atrás, si llevo ropa ancha es por comodidad y otras veces menos ancha (también es cierto que los cuerpos cambian con la edad, la mayoría de veces no para bien😂 ), ahora me lo tomo de otra manera, y veo las cosas distintas de aquel entonces.

La timidez quedó atrás, y esos jerséis (otros parecidos), siguen conmigo, siguen formando parte de mí, para estar en casa, salir a dar mis paseos, o incluso a veces para ir a casa de los amigos, me gusta sentirme cómoda, tanto interior como exteriormente.

B.D.E.B.

Atreverme más

Atreverme más

What is your mission?

Nuevamente he leído una frase de esas que te dejan pensando «Que poco nos atrevemos para lo corta que es la vida» y muchas veces que cierta es. Sobretodo cuando van pasando los años, parece que vamos más con pies de plomo.

Quizás sea por las «obligaciones» familia, trabajo, niños,  etc…que nos hace ser más prudentes o buscar una estabilidad, sin atreverse a hacer esas locuras de cuando éramos más jóvenes.

A pesar de ser una persona más bien tranquila, nada «alocada», reconozco que en muchas ocasiones me he dejado llevar, me he atrevido con cosas que nunca hubiera pensado, pero que a veces te preguntas ¿porqué no? Y como bien dice esa frase, la vida es corta (aunque ayer habláramos de una vida larga).

Al margen de esas locuras de jóvenes y volviendo al «hoy» es cierto que la mayoría de personas, conforme nos vamos haciendo más mayores (que no viejos) nos adaptamos a nuestra zona de confort y nos da miedo «atrevernos», nos da miedo arriesgarnos, quizás lo que está fuera de lo que ya conocemos, o quizás nos acomodamos, o quizás nos asuste dar a nuestra vida un giro de 180 grados, porque a veces lo que los demás ven fácil para ti es un mundo.

Porque a veces, ese riesgo conlleva dejar muchas cosas atrás, porque a veces la cabeza te dice hazlo, pero el corazón no te lo permite.

Si, me gustaría atreverme más y ser capaz de cosas de las que hoy por hoy aún no me atrevo, pero no descarto que algún día me sorprenda a mi misma.

B.D.E.B.