Tan lejos y tan cerca

Tan lejos y tan cerca

¿A quién te gusta tener cerca?

La distancia no se mide sólo en kilómetros, porque a veces tienes gente a tu lado que está a «años luz» y otras veces, los que están más lejos los sientes más cercanos. Incluso otras veces alguien se marcha a miles de kilómetros y es cuando lo sientes más cerca, raro ¿verdad?

Me gusta tener cerca a la gente que «está», a aquellos que me ganaron y tienen un hueco en mi vida, porque les interese quedarse, porque se sienten bien teniéndome como yo les tengo a ellos.

Me gustaría estar cerca de aquellos que están más lejos, porque aunque los sienta cercanos, me gustaría poder compartir momentos con ellos, un café (o dos o tres…) una larga conversación, mirar a los ojos directamente, observar una sonrisa, abrazar cuando es necesario, eso sólo puedes hacerlo si estás cerca.

Sin dudarlo, me gusta tener cerca a mi familia, porque son unos pilares importantes para mí, mis dos hijos los principales.

Y me gusta tenerte cerca a ti, sobretodo un día como hoy, el primer cumpleaños tuyo que pasamos separados desde que nos conocimos.

Hoy no soplaste las velas, nadie ha comprado tu tarta, pero todo llegará, desde el otro lado del planeta 生日快樂親愛的

B.D.E.B.

Te regalo mi tiempo

Te regalo mi tiempo

Dinos uno de los mejores regalos que te hayan hecho.

Esta pregunta ya la contesté, con una respuesta diferente, incluso también otra pregunta parecida, y es que hay regalos que llenan, y mucho.

Hay una frase que se ve mucho por el mundo de las redes y que seguro habréis leído miles de veces, dice «el regalo más valioso que alguien te puede hacer, es su tiempo». Una frase que, para mí, es muy muy cierta.

Cuando alguien se toma tiempo para leer algo que has escrito, ya sea corto o largo, pero le apetece leerte, incluso a veces se toma otro poquito de su tiempo para comentarte.

Esa llamada, para nada en concreto simplemente para saber como estás, una llamada que a veces es cortita, rápida, pero otras no queréis que termine. De una forma u otra, esa persona también te está regalando su tiempo, no solo para saber de ti, también para escucharte.

Un simple mensaje, el tiempo que se emplea es mínimo, pero te lo manda a ti, porque antes de mandarlo, ha pasado un tiempo en acordarse de ti, en pensarte.

Y por supuesto, cuando te regalan ese tiempo compartido, el de un café, el de una conversación, el de un paseo, o cualquier otro momento que compartir, tiempo para conocerse, para escucharse, para disfrutarse.

De los regalos que más valoro, uno es ese, el tiempo, porque en esta vida que nos faltan horas para todo, para nosotros mismos, que vivimos en un estrés constante, valoro que me regalen esos segundos, o minutos, o quizás horas.

Yo te regalo mi tiempo, te regalo el tiempo de leerte, de comentarte, el de pensarte, el de escribirte, o el de llamarte, el de conversar contigo, y el de escucharte, el tiempo de tomar un café y los segundos de abrazarte.

B.D.E.B.

Simplemente yo

Simplemente yo

Si hubiera una biografía sobre ti, ¿cómo se titularía?

No me considero una persona importante para tener una biografía sobre mí. Tengo y he tenido una vida bastante normalita, aunque si que he estado rodeada de personas de las cuales se podría escribir un libro, o quizás dos…

Creo que juntando muchas de mis entradas se podría escribir esa biografía, el título sería ese «Simplemente yo». Una persona de lo más normal, que creció sin lujos pero rodeada de amor y protegida para que nada ni nadie me hicieran daño (al menos lo que estaba al alcance de ellos).

Más tarde consiguió el amor, se casó y se dispuso a formar su propia familia, no sin antes descubrir los reveses que nos da la vida hasta llegar a conseguir la tan ansiada felicidad.

Una familia de origen, una familia formada y otra familia que son los amigos, los de siempre y los que se van uniendo por el camino, porque aunque un día quiso ponerse una coraza, descubrió que merecía la pena arriesgarse y dejar llegar nuevas y bonitas casualidades.

Una biografía cortita, con (espero al menos) muchas páginas aún por descubrir. 

«Cada uno de vosotros tiene una página
en el libro de nuestra vida.
Gracias por escribirla junto a nosotros.»

Esa frase, se la escribí a los amigos y familia en un día especial, creo que la pondría de dedicatoria y la foto que acompaña a estas letras, sería la portada del libro.

Un libro que no se escribirá, porque como dije al principio, soy sólo una persona más en este mundo de locos. 😉

B.D.E.B.

Trabajar duramente…

Trabajar duramente…

¿A qué se dedicaban tus padres a tu edad?

Recuerdo a mi madre con su delantal «inmaculado» detrás del mostrador de aquella pequeña tienda de alimentación. Pero sobretodo recuerdo el cariño que le tenía la gente que iba a ese pequeño comercio de barrio.

Llegaron allí, ella y mi padre cuando él perdió su trabajo y tuvo que reinventarse, siempre había trabajado de camionero y le tocó cambiar, aunque al poco tiempo, mi madre se encargó del comercio y él de nuevo comenzó a trabajar detrás de un volante, aunque en esta ocasión era una furgoneta y trabajaba para una empresa de jamones y embutidos.

Antes de irse a hacer la ruta iba a comprar las frutas y verduras frescas para la tienda, dejaba todo organizado para cuando llegase mi madre a abrir el negocio, y él se marchaba a su reparto.

Trabajadores a más no poder, no los recuerdo de otra forma que no fuera esa, trabajar y más trabajar para subsistir, venían de familia humilde (mi padre principalmente) y sin estudios ninguno de ellos, mi madre menos que él, nunca fue a un colegio, pero ella sola aprendió a leer, escribir y sacar cuentas, en la tienda nadie la engañaba, aunque tampoco lo habrían hecho porque ya lo dije al principio, la adoraban.

A mi edad, se dedicaban a trabajar durante todo el día, sin prácticamente parar más que para comer, y no siempre un plato caliente. Esa sería la respuesta.

B.D.E.B.