Minúscula infinidad

Minúscula infinidad

¿Cómo definirías «romántico»?

Un dedo, uno sólo, es suficiente para erizar la piel, una simple caricia es capaz de despertar nuestros sentimientos, no sólo de quien la recibe, también de quien la realiza.

Un instante de un paseo, en el que te pones frente al otro, sujetas sus manos, le miras a los ojos, la magia del instante hará el resto.

Despierto de un sueño maravilloso, en el que tú estabas a mi lado, mi cabeza descansaba en tu pecho, tu corazón latía a mil por hora, acariciabas mi cabello y yo tu dorso, al abrir los ojos no estás, en tu lugar una rosa pero la almohada aún conserva tu aroma.

Perderse en el bosque, o en la montaña, escapar del resto del grupo entre risas, y fuera de las miradas, ajenos a todos, acercar nuestros rostros, el roce de nuestros labios, ese primer beso, tímido, apasionado a la vez.

Sentarse a la orilla del mar y ver ese maravilloso atardecer, esos tonos anaranjados, tu brazo rodeando mis hombros, los míos rodeando tu cintura, ¿paramos el tiempo?

Palabras, escritas, susurradas al oído, o un mensaje, sólo dos son suficientes, el resto sólo adornan…

Hay tantos pequeños detalles que lo hacen inolvidable, diminutos pero que nos llenan, que siempre nos harán recordar esos románticos momentos.

¿Y tú cómo lo definirías?…

B.D.E.B.

Agradecida

Agradecida

¿Cómo te gusta dar las gracias?

Cuando tienes a la persona al lado creo que es fácil agradecer, sobretodo cuando esa persona es muy cómplice contigo y te conoce bien, muchas veces es un sólo gesto y sobran las palabras, porque una mirada con ese brillo en los ojos, un abrazo de los que transmiten calidez o…un beso, tierno, sensual. Son suficientes para agradecer las cosas.

Otras veces podemos añadir algún regalo, alguna invitación, o preparar el plato preferido de esa persona, quizás unas flores…mil cosas pero son los pequeños detalles los que llegan más adentro, los que calan de verdad.

Pero no siempre podemos tirar de ellos porque no siempre tenemos a la persona cerca, y cuando está lejos tenemos que agradecer de otras formas, es cierto que podemos seguir echando mano de algún regalo enviado a distancia, también de unas flores, pero en esos casos recurro a las palabras, que en ocasiones puedes acompañar de algo que la otra persona entienda que le conoces, que te importa y ese detalle tenga que ver con él/ella. Y esas palabras pueden ser en una llamada, un mensaje de voz, una videollamada o un vídeo…mejor unas letras, escritas, eso perdurará el doble porque quien lo reciba puede leerlo cada vez que piense en ti.

Realmente creo que lo que menos importa es la forma o el detalle, lo verdaderamente importante es que sepamos agradecer todo aquello bueno que hacen o dicen de nosotros, que se agradezca y que a la otra persona le llegue ese agradecimiento.

B.D.E.B.

Dolorosa recuperación

Dolorosa recuperación

¿Alguna vez te han operado? ¿De qué?

En más de una ocasión he tenido que pasar por el quirófano, pequeñas cosas sin importancia, nada de gravedad física pero en dos de esas ocasiones emocionalmente fue duro.

La primera me pilló de sorpresa, y sólo pensé que eran cosas que pasaban, que pronto me recuperaría y volvería a vivir esa felicidad que había tenido por un tiempo, la operación no dolió la recuperación física tampoco, la emocional duró algo más…

Con el tiempo volvió a suceder, pero esta vez fue peor que la anterior, pasó lo mismo, físicamente todo pasó rápido pero emocionalmente no fue así, perdí esperanzas de conseguir aquello que me llenara, que completara mi felicidad y esta vez duró mucho más el dolor que sentía en el corazón, mes a mes, prueba a prueba, era un dolor de desesperanza, de vacío que tardó mucho en desaparecer, pasaron meses y seguía resurgiendo a cada momento de felicidad para amigas era una punzada de dolor para mi, creo que ha sido de las pocas veces que he sentido envidia, porque aquella felicidad que ellas sentían yo no sabía si algún día podría sentirla, estaba feliz por ellas y rota por dentro. Es complicado y difícil, pero se puede estar así, con esas dos emociones al mismo tiempo, os lo aseguro…

Y por fortuna dos años después pasó, de nuevo volví a un quirófano, con miedo, con nervios pero esta vez salí feliz, acababa de conocer a uno de los amores de mi vida, una alegría sólo comparable cuando años después llegó su hermano.

La cicatriz más bonita que una mujer puede tener en su cuerpo.

B.D.E.B.

Alejando(me)

Alejando(me)

¿Cómo te cuidas?

Creo que no se trata sólo de cuidarse físicamente, mentalmente es también muy necesario, más de lo que creemos, si uno se encuentra bien, ayudará ese estado de ánimo a seguir una dieta, hacer ejercicio, etcétera, pero si te encuentras «de capa caída» no te apetece nada.

Y para cuidarme trato de alejar(me) a la gente que no me aporta nada, a esa gente que lo único que hace es robarte energías, quitarte la sonrisa en lugar de ponértela y haciendo que tus días sean grises y no tengan ese brillo del sol.

Alejar(me) de situaciones que me pongan en tensión, en las que a veces ese tipo de personas te meten sin tú darte cuenta, porque les gusta enredarlo todo y a todos.

A lo largo de los años vas descubriendo que hay quien siente envidia de la felicidad de los demás, pero no una sana sino una envidia mala y hacen lo posible por intentar destruir eso que ellos no tienen. Por supuesto siempre lo hacen a las espaldas, le dan la vuelta a todo para intentar conseguirlo, digo intentar porque ya conté que soy muy observadora y a muchos de ellos los reconoces antes de que lo intenten y en ese preciso instante los alejas de tu lado.

Otra manera de cuidarme es tener cerca de mí a todos aquellos que me hacen bien, de una u otra forma  y por supuesto cuidarlos, mimarlos, conversar, reír, compartir opiniones, en definitiva aportar siempre y a esas personas acercar(las) a mi lado porque sin ellos, sin vosotros, sin ti… mi felicidad no sería completa.

B.D.E.B.

Cocinar con cariño

Cocinar con cariño

¿Qué comida te transporta inmediatamente a tu infancia?

Una olla enorme, roja y vamos agregando los ingredientes, por último cubrimos con agua, añadimos sal, no hay medidas, directamente con la mano ya acostumbrada a la necesaria, y ahora sí al fuego, cuando hierve bajamos la llama (la lumbre le llamáis vosotras), y a fuego lento durante un par de horas.

Cuando ya va a estar, preparamos lo siguiente en un cuenco grande, uno a uno todos los ingredientes y con la mano vamos amasando, esas manos castigadas de trabajar en el campo, arrugadas, pero suaves para  acariciar nuestros pequeños rostros cuando vamos a visitaros.

Les damos forma y añadimos al guiso junto a unas patatas, medianitas, peladas, pero enteras y ponemos a cocer durante una media hora más.

Mientras tanto todos los primos correteamos y tú junto a nuestros padres vais organizando esa mesa larga, esa que tanto echo de menos, esa que desde hace muchos años ya no se ha podido volver a llenar.

Tu hija heredó ese don tuyo con la cocina y también lo preparaba, ahora ya no se acuerda… pero tuve la suerte de que me enseñara antes de olvidarlo, mis hermanas y yo aprendimos y ahora nos toca a nosotras, ¿pero sabes?

Creo que nunca podremos igualar aquel sabor…

B.D.E.B.