Fuego sanador

Fuego sanador

El fuego aparece un año más como broche para ese final. Poco a poco va consumiendo esas horas de trabajo, de sacrificio. Cada figura modelada, cada pincelada de color…

Hay algo más que se quema junto a todo ello, cada papelito depositado junto a todo lo malo vivido y deseando lo bueno que está por venir. Un ritual año tras año con ese fuego que todo lo quema, menos las ilusiones que permanecen intactas, aunque aquel año también se quemaron, y cuanto costó, pero años después resurgieron como el ave fénix, más fuertes y más poderosas.

Hay un ritual que llevas años sin hacer, este año tocaba, te pones allí y dejas que el agua moje tu cuerpo que caiga sobre tu rostro y que limpie el alma. Cuando termina todo te sientes feliz, renovada y dispuesta a enfrentar lo que está por venir.

Y entre toda esa madeja de emociones resurge una pequeña historia…

…se negaba a arder, la niña lo observaba casi con la ilusión de que no era el final, que no terminaría ahí, que continuaría. Él junto a un par de hombres más, acercaron las figuras a aquella llama que parecía quererse apagar, salvar aquel monumento, no podía ser el último.

Rociaron esas figuras con un poco más de aquel líquido, les hicieron agujeros para que las llamas cogieran el oxígeno necesario y la pequeña llama cogió fuerzas y se avivó en aquellas figuras, se sintió fuerte y poderosa y arrasó con la pieza central dejando solo una estructura de madera a punto de derrumbarse, como esa pequeña niña, una mirada fija, el fuego se reflejaba en esos ojos negros que brillaban por la humedad de las lágrimas, las que rodaban por sus mejillas.

Un diminuto corazón roto, un sentimiento oculto en él, dormido, hibernando, hasta que años después despertó y ya nada consiguió pararlo…

B.D.E.B.

Fuego – Vetusta Morla
Final…

Final…

Y poco a poco va llegando su fin. Hace apenas unos días que hablaba del «pistoletazo» de salida de las fiestas y esta noche acabará todo y los monumentos terminarán convertidos en cenizas.

Siempre que llega ese momento recuerdo aquel día, ese en el que supe que allí nunca más se volvería a plantar uno, que ese que se resistía a ser pasto de las llamas sería el final de una época que me dejaría siempre marcada con ese fuego en el interior.

Parece que todo lo que empieza acaba (aunque en ocasiones nos parezca que no) y llegan esos finales que tan poco nos gustan, mientras que los que esperamos nunca llegan.

Hoy se cierra de nuevo un ciclo, todo un año luchando y trabajando para vivir unos días intensos, para disfrutarlos y compartirlos. Creo que cuando se ve la fiesta desde fuera, no se aprecia o no se sabe que detrás de todo hay un grupo de personas, en ocasiones numeroso y en otras más pequeño, que son los que hacen posible que ese proyecto se lleve a cabo y se consiga llevar esos días de luz,color, música y fuego a cada pequeño rincón de la ciudad, encontrándose con un montón de problemas desde las trabas que a veces ponen las «autoridades» a aquellos que se van presentando en el día a día, pasando también por los económicos. Cada uno aportando su granito de arena, luchando todos (o casi todos) a una para que la ciudad luzca maravillosa en sus días grandes.

Hoy acaba todo y, aunque el cuerpo ya va pidiendo volver a la «normalidad», siempre queda ese sentimiento de pena por ese final que a la vez será el inicio de un nuevo ejercicio. Creo que aquel final me marcó bastante y es como si temiera que volviera a pasar, pero sé que no será así, que volveremos de nuevo.

Y aunque nos dé pena ver esos monumentos reducidos a cenizas, en ellos quemamos también esas malas energías y escribimos nuestros deseos, entre ellos uno, que un final traiga otro final deseado y a la vez esos finales traigan dos nuevos comienzos, el de un nuevo proyecto y ilusión en la fiesta y paz y tranquilidad para la vida…

B.D.E.B.

Mercedes Cañás – Todo en su lugar.
Lo que nos hace sentir.

Lo que nos hace sentir.

¿Quién te inspira más?

A veces unas bonitas flores para hacer una ofrenda. Otras un sol que aparece por el horizonte, o la cresta que forman las olas poco antes de romper.

Otras veces son unos diminutos ojos negros, que me obsevan como si fuese su  «salvadora» sin saber que esa mirada es la que me salva a mí.

En ocasiones son esas nubes que parecen pintadas por el sol en un atardecer, otras son grises amenazando una tormenta como esas que nos entristecen también el alma.

Me inspira una larga conversación delante de una taza de café y también una mirada profunda de esas que dicen «te entiendo, no necesitas explicarte», o ese abrazo que llega en el momento adecuado, cuando otros siquiera han notado que hay algo que duele.

También me inspira una canción, cuando la música se siente y la letra nos toca el corazón, cuando una melodía es capaz de erizarnos la piel.

Me inspiran esas palabras que llegan, esas que se sienten, que nos emocionan. Leer entre líneas, sentir lo que gritan…

Una imagen…imágenes que hablan por sí solas, que cuentan una historia, quizás no sea la que en su día se pensó, pero algunas están abiertas a nuestra imaginación.

Tantas cosas nos inspiran a escribir unas letras, pero todas tienen algo en común, que nos hace sacar de dentro aquello que pide a gritos estar fuera…

B.D.E.B.

Conchita y Gonzalo Hermida – Por las veces.
Rodéate de buena gente

Rodéate de buena gente

¿Cuál es tu mejor consejo para tener éxito en la vida?

Depende del éxito del que estemos hablando. Si buscamos un éxito en el tema laboral pues imagino que todo puede empezar en elegir bien aquello que nos gustaría desempeñar y hacerlo con ganas y gusto, aunque no siempre es suficiente, a veces no lo es el estar preparado, el poner ganas e ilusión, en ocasiones otros aspectos y condiciones hacen que no lleguemos a tener ese éxito.

Pero dejando de un lado el tema laboral y profesional, está también el lado personal y emocional, muy importante y que también nos hará tener éxito en la vida, quizás incluso nos pueda llenar más.

Este quizás sea aún más complicado, porque puede sonar fácil lo de rodearte de buena gente pero no lo es. También otras veces somos nosotros los que fallamos y esas personas se terminan yendo de nuestro lado.

Siempre lo digo que soy de las personas que se quedan un poquito en la sombra y observo, a veces durante mucho tiempo, y después tímidamente me acerco a quienes veo que son más afines a mí en ciertos aspectos, en otros soy justo la parte opuesta de esas personas pero quizás por eso congeniamos bien, siempre estarán esos dos puntos de vista diferentes.

Aún así, reconozco, que en ocasiones me he equivocado, otras las personas han llegado en un «pack» y claro, eso no se puede evitar, hasta que al final son ellos (o nosotros) los que dividimos aquello que se supone que no se debería…

Así que creo que parte de mi éxito en la vida es gracias a aquellos de los que me rodeo, como siempre digo, quizás no sean muchos, pero siempre los mejores 😉

Ahora que lo releo, casi podría ser una continuación del post de ayer…

B.D.E.B.

Enrique Iglesias y Maria Becerra – Así es la vida.
La alegría de una mesa llena

La alegría de una mesa llena

Quizás, uno de los aspectos que más me gusta de estos días, es el tener la «mesa llena». Hay quienes me dicen que es una locura, que así no se disfruta bien…pero no es cierto, tener la mesa llena de gente  que no viene por compromiso y que no se le invita por compromiso, es un placer.

Hoy de nuevo estará aquel que me enseñó a amar la fiesta, estarán esas personas con las que las disfruto año tras año. Hoy estarán aquellos con quienes las disfruté de «jóvenes» ahora también lo somos pero con más años de experiencia ¿verdad? 😂

Hoy también estarán personas que no las han vivido nunca, nosotros compartimos las suyas hace apenas unas semanas y hoy ellos compartirán las nuestras.

Una mesa llena de familia, amigos, una mesa llena de cariño, y de ganas de compartir, de reír, de disfrutar, de bailar o simplemente hablar, sin compromisos, una mesa llena de alegría y eso hace que a la vez se llene el corazón.

Quienes te quieren nunca son una molestia, siempre tienen un hueco en esa mesa.

B.D.E.B.

Kany García – A mis amigos