Libros y amigos

Libros y amigos

Hace unas semanas recibí una invitación por WhatsApp, un amigo de hace bastantes años me invitaba a la presentación de su segundo libro. Por supuesto ni lo pensé y le dije que allí estaría y hoy era el día.

Creo que se pueden contar con los dedos de la mano las veces que he ido a algo parecido, pero en esta ocasión era algo especial. Primero es una persona a la que tengo mucho cariño y aprecio, tanto a él como a su familia y tanto yo como la mía.

En segundo lugar el libro, un libro que habla de mi ciudad, del bombardeo del 25 de mayo de 1938, y escuchar a gente también conocida hablar de ello hace que se te erice la piel. El libro no lo he leído, pero creo que esta noche me pondré a ello.

Y de colofón final, un grupo de aquí y amigos de él, nos han deleitado en directo con la canción que acompaña esta entrada.

Ha sido una tarde especial con emociones a flor de piel, con reencuentros con personas que hacía tiempo que no veía y además con buena compañía.

En ocasiones cuando se juntan varios factores hacen que algo cotidiano se convierta en especial. Me alegra haber sido una de las personas invitadas, me alegra haber asistido esta tarde, volver con mi ejemplar firmado y acompañar a quienes también lo hacen conmigo.

Os contaré que tal ha ido la lectura pero ahí tenéis la imagen por si alguien se anima.

B.D.E.B.

Mailers – Me quedo.
Escribir…

Escribir…

¿Cómo escribes cosas que la gente de verdad quiere leer?

Buena pregunta la que nos hacen hoy. La verdad que no lo sé si la gente lo quiere o no leer, creo que simplemente se escribe y los demás deciden si les apetece o no leer.

En poco menos de un mes hará cuatro años del inicio de este blog y, si soy sincera, no esperaba que la gente leyera lo que escribía, salvo el amigo por el que decidí crearlo el cuál fue mi primer suscriptor. Pero supongo que si escribes algo esperas que alguien lo lea, que alguien le apetezca o quiera leerlo, luego ya está el que guste, que interese y que esperen a que vuelvas a escribir para volver a leer.

Reconozco que a veces echo la vista atrás y aún no me termino de creer el haber durado tanto tiempo en este lugar y seguir con más ganas que cuando empecé. Recuerdo cuando leía otros blogs (a los que aún sigo) y me sentía un tanto «ridícula», ellos escribían genial, tanto si eran historias, relatos, poesía… y  yo simplemente plasmaba en letras aquello que me ocurría, sentía o me hacía reflexionar. En algunas ocasiones escribí historias, algún pequeño poema, pero normalmente sigo en lo mío, en contar un poquito lo que siento.

«Un rincón para pensar», para sacar lo que llevamos dentro y donde siempre tendrá todo aquel que le apetezca leer, un huequito para sentarse y compartir conversación y una taza de café (como diría un amigo).

No sé si lo que escribo es lo que la gente quiere leer, pero tampoco busco eso, me conformo con que mis letras lleguen a otros y conectar de alguna manera, para mí eso es más de lo que creí posible.

B.D.E.B.

Paula Mattheus – Me presento.
Palabras apropiadas, personas apropiadas…

Palabras apropiadas, personas apropiadas…

No sé si os ha pasado alguna vez, estás escuchando una canción que habrás escuchado cien veces y de repente una frase te resuena, como si antes no la hubieras escuchado, como si antes no estuviera, pero sí, estaba y tú la pasaste por alto hasta ese día…

La canción en cuestión es «Vuelve» de Beret con Sebastián Latra, y hay una frase que dice así: «Dicen que hay palabras apropiadas. Igual que existen personas que no lo saben y son así». Ha sido escuchar la frase y mi mente enseguida se ha puesto a pensar en ello, o mejor dicho en ellas, en las personas apropiadas pero no en todas porque seguro que tenemos más de una y que sí lo saben o lo intuyen, he pensado en aquellas que no lo saben y lo son, vaya si lo son.

Porque a veces los acercamientos no se hacen estando al lado, en la distancia se puede ser apropiado para otras personas. Si buscáis el significado, la mayoría lo definen como «adecuado o que se ajusta para las necesidades de algo o de alguien»

Así a veces alguien se pregunta (yo misma también) ¿porqué yo? Cuando sentimos que alguien pueda tener esa conexión con nosotros a veces a través de unas letras, otras cuando a malas penas hemos pasado un ratito con ellas. Pues bien, siempre a mi modo de ver claro, a veces esas personas llegan o aparecen o se coincide, en un momento determinado en el que se necesita apoyo o unas palabras amables, o un guiño desde lejos, y quizás por eso les consideremos apropiados para estar ahí, quizá hasta los necesitamos aunque ellos no lo sepan, aunque haya quienes no lo entienda.

Hoy hacía un pequeño repaso de alguna de esas personas, de las que son apropiadas y no lo saben, aunque quizás lo intuyan porque como me dijeron una vez, a veces soy muy transparente y se me nota todo. Esas personas me acompañan desde hace ya algunos años y aún no sé como el tiempo pasa tan rápido, pero creo que empecé a sentirlas apropiadas cuando en cada momento de esos en que todo se derrumba, siempre había un «guiño» que me hacía sonreír.

¿Creéis en las personas apropiadas sin que lo sepan?

B.D.E.B.

Sebastián Yatra y Beret – Vuelve.
Tiempo para mí

Tiempo para mí

Tiempo para retomar aficiones…

¿Cómo te haces tiempo para cuidarte?

La mejor forma de cuidarnos creo que es buscar el tiempo de donde sea y tener un poco para nosotros mismos.

Quizás durante años vamos poniéndonos en un segundo puesto, o tercero o… pero llega un momento en que nos damos cuenta de que eso no es nada bueno, y menos agradecido y es cuando empiezas a buscar ese tiempo, a darte cuenta de que no todo es tan urgente y que ese tiempo para uno mismo es primordial y nos hace mucho bien, más del que creemos.

Puede ser que no se necesite mucho, a veces con un ratito nos vale, ya sea leer, escribir, pasear, hacer ejercicio o tomar un café con un amigo, ¿cuántas veces intentamos quedar con alguien y no se encuentra ese ratito? Muchas, ya contesto yo, ¿lo peor? Que a veces llegamos tarde…

Cuidarnos no es solo una alimentación sana, descanso y ejercicio, cuidarnos es también sentirnos bien en todos los sentidos y para conseguirlo (a mi pensar) es tener ese tiempo, para lo que nos gusta, para lo que nos llena, para lo que nos hace felices.

Buscar tiempo para una escapada aunque sea de fin de semana, no hace falta ir lejos, un cambio de aires aunque sea al pueblo de al lado, ya nos va bien. Buscar tiempo para las actividades que nos gustan, para compartir con amigos o familia, o con tu pareja o con los chicos…,tiempo para nuestros hobbys, o para tumbarnos a no hacer nada, no importa lo que sea si nos hace felices, nos trae tranquilidad y paz, porque cuidarse también es eso, salud física pero también mental.

B.D.E.B.

Leiva – Cometas y estrellas.

*Tiempo para escuchar música, tiempo para descubrirla…

En un solo día

En un solo día

Algunos días dan para mucho, para tanto que se podría, no diría un libro, pero sí para varios capítulos, se amontonan historias, situaciones, problemas y, porque no, también alguna alegría.

Pero también esos días, quizás se amontonan un montón de emociones que también se amontonan y lo mismo te sale una sonrisa, que de repente tienes ganas de llorar y en un momento dado incluso te gustaría estar en la cima de una montaña y gritar, así como hacíamos de niños para escuchar el eco, pero en esta ocasión para sacar la tensión que llevamos dentro.

Días que dan para mucho, mentes que no paran y que a veces necesitan un descanso. Nervios, tensión y emociones que no sabes del todo gestionar y que llega algo o alguien que hace de repente que hagas una pausa, que cambies el hilo del día y que de repente sientas algo diferente a todo eso que llevabas sintiendo toda la mañana y que estaba consiguiendo que el inicio de la semana fuera duro.

Es curioso que unas simples palabras puedan cambiar tus emociones, que consigan sacar esa primera sonrisa del día, de la semana. Es como esa brisa fresca que llega y aparta las nubes para que brille un poquito el sol, esa brisa fresca que acaricia nuestro rostro y nos hace sonreír.

En un solo día podemos pasar de estar tristes a contentos y viceversa, de estar nerviosos a tranquilizarnos, de no tener ganas de nada a querer comernos el mundo.

A veces lo conseguimos solos, otras con algo de ayuda y otras…otras aparece esa brisa que sin darse cuenta cambia el rumbo de nuestras emociones.

B.D.E.B.

Acompáñame a estar solo – Ricardo Arjona.