¿Me permites?

¿Me permites?

Si tú me permites, me sentaré un ratito a tu lado, prometo no hacer ruido, estar en silencio, sólo notarás mi presencia por mi cabeza apoyada en tu hombro.

Así, perfecto, ya estoy acomodada, ¿ tú estás cómodo?

Ahora si quieres me puedes hablar, me puedes contar como te sientes o también quedarnos en silencio.

A veces las palabras sobran, sólo hace falta compañía, pero no una cualquiera, una que te sepa escuchar incluso cuando estás callado, que no te pregunte, que te abrace fuerte.

Hay días en los que estamos y nos sentamos, y acompañamos a esa persona, en silencio, sin perturbar, que nuestra presencia sea para acompañar.

Pero otras veces necesitamos apoyar la cabeza en un hombro amigo y tomar aire, y suspirar y si cae alguna lágrima que unos dedos en una delicada caricia nos la sequen.

¿Me permites?

B.D.E.B.

Relaciones marchitas.

Relaciones marchitas.

Este pequeño macetero no sé que le pasa, que cada planta que trasplanto ahí, se termina muriendo, mira que las cuido, las mimo, pero no hay manera de que sobrevivan.

Este domingo he hecho un último intento, para terminar de acomodar mi nuevo espacio de trabajo, le he dado una nueva oportunidad y ya os contaré como va.

Mientras la trasplantaba y pensaba en el porqué no sobrevivía ninguna, me vino a la cabeza algo que muchas veces, por más que cuidemos, mimemos y le demos cariño, tampoco sobreviven, me refiero a algunas relaciones, ya sean amorosas, de amistad o incluso familiares, estas últimas te unen por unos lazos que tú no has elegido, a veces llegan por un «pack» otras veces de nacimiento.

Soy persona de cuidar las relaciones, con algunas personas más que con otras, pero procuro cuidarlas, mimarlas, darles cariño y estar pendiente de que todo vaya bien, pero muchas veces las cosas no dependen sólo de una, la otra parte también tiene que querer.

En estos días, por varios motivos, en las conversaciones están muy presentes (más de lo que me gustaría) esas dos personas con las que «murió la relación» al igual que las plantas de ese macetero, pero hay personas que no lo entienden y se esfuerzan porque renazca esa relación, como si aquella planta hubiera dejado una semilla, sin entender que otros (yo misma) dejaré que esa semilla se la lleve el viento.

Hay personas que me caen mejor, otras menos, hay de quienes me gusta rodearme y busco hacerlo y otras que lo hago porque las circunstancias lo requieren, pero luego están esas personas que no quieres a tu lado, para nada, en ningún momento, en mi caso son las personas que sólo aportan maldad, que se acercan en su propio beneficio y no dudan en llevarse a todo y todos por delante, también en su propio beneficio. Aquellos que hicieron daño por verte sufrir, porque era lo que querían, porque les satisface el sufrimiento de los demás y se regodean de ello sabiendo que ellos son los culpables.

Esa relación murió como aquellas plantas, y se fue al basurero con ellas, no va a florecer de nuevo, ya no hay cuidados, sólo indiferencia y por mucho que otros lo intenten, este tiesto no admite ese tipo de semillas.

B.D.E.B.

Sanar(te)

Sanar(te)

Cuéntanos una habilidad secreta que tengas o que te gustaría tener.

No creo tener ninguna habilidad secreta, tampoco creo que tenga habilidades especiales aunque hay cosas que reconozco que se me dan mejor que otras, cocinar y algunas manualidades (por ejemplo) y si vamos a cosas más «emocionales», se me da bien escuchar, dicen que leer entre líneas, y estar. No lo considero ni secreto ni especial, es mi manera de ser.

Si me gustaría tener una habilidad, y es la de sanar cuando alguien que aprecio está herido, y no hablamos físicamente, pero eso imagino que sería más que una habilidad un superpoder, así que me conformo con intentar al menos hacer lo que si puedo, estar y escuchar.

B.D.E.B.

Frío y calor

Frío y calor

¿Cuál es tu clima favorito?

Me considero privilegiada de vivir en una de las ciudades en las que disfrutamos del buen tiempo casi todo el año. Aunque estas últimas semanas están siendo raras, lo normal aquí en Alicante, es que brille el sol la mayoría de días y podamos disfrutar de días como el de hoy, en el que apetece estar en la calle y por supuesto dar un paseo por la playa.

Esta mañana, mientras daba ese paseo (hoy algo más tarde de lo normal), no he cazado el amanecer, pero me he dedicado a fotografiar todo aquello que me encontraba en el camino. Un día soleado que invitaba a salir, hacer deporte, pasear… hoy había bastante más gente que de normal y eso es lo que hace el buen tiempo.

Pero si soy sincera, cada día aguanto menos el calor, porque aquí cuando comienza a pegar fuerte, se hace insoportable. El tiempo de ahora es ideal, pero aún así reconozco que lo mejor es que el día se alarga y eso es lo que más me gusta.

Cuando hace un poquito más de fresco (porque aquí frío ya pocas veces), los paseos son más tranquilos y eso me gusta, el llegar a las rocas y acurrucarme bajo la chaqueta y dejar que la brisa fresca acaricie el rostro.

Y aunque este clima de ahora mismo, para mí sea el ideal, también me gusta el frío, y la lluvia, y la nieve.

Cada cosa tiene su encanto. Sólo he visto una vez nevar, y fue precioso ver como caían esos pequeños copos. La lluvia, lo decía no hace mucho, me encanta verla a través de una ventana, escuchar su sonido y me encanta hasta su olor.

Y qué decir del frío, lo mejor, un fuego en una chimenea, acurrucarse en el sofá con una manta, abrazarse bajo ella y sentir ese calor del cuerpo de quien te abraza, ese que calienta más que el propio fuego.

Frío y calor, los dos tienen su encanto.

B.D.E.B.

El faro.

El faro.

Según la Wikipedia, «el faro es una torre de señalización luminosa situada en el litoral marítimo o tierra firme, como referencia y aviso costero o aéreo para navegantes». Llevaba tiempo intentando hacer una fotografía de este, el que me acompaña cada día que me encuentro en este fabuloso rincón, y hoy ha sido el día.

Cuando un año ha dado para tanto, han habido muchos momentos en los que te hubiera gustado desaparecer del mapa, sin que nadie lo supiera, ni lo intuyera, cuando llega el momento en el que por fin vuelves a vivir, a ser la que eras, a disfrutar de cada pequeña cosa, te das cuenta de lo que ha hecho que siguieras adelante, de ese «faro» que cuando andabas perdida ha evitado que chocaras contra las rocas.

Cuando comencé a escribir aquí nunca pensé que lo haría tan a menudo como este último año. Este sitio y las personas que lo componen, han sido mi faro, mi compañía en los días y momentos más duros, más complicados, han sido muchas las lágrimas derramadas aquí sin que nadie lo supiera, más que los que leían esas palabras.

Hoy doy de nuevo las gracias a ese «faro» y a esas «luces» que evitaron ese choque y lograron que siguiera navegando.

Hoy soy yo la que quiere estar ahí, como ese faro, iluminando en la oscuridad y evitando que choques contralasrocas, sólo si tú quieres.

B.D.E.B.