
Llega un día que piensas que todo aquello por lo que has luchado durante muchos años, que aquellas palabras que os prometisteis un día, todo se esfuma como el humo de un cigarrillo, que la situación se te escapa de las manos, y que ya no habrán más 11 de julio para celebrar.
Y en ese momento en que crees que todo se rompe, esta vez definitivamente porque está rasgado desde hace mucho tiempo, te piden por favor hacer un último remiendo, esta vez fortalecido, quizás con ese hilo rojo del que tanto se habla y cuidar de esa prenda como si fuera la única que tenemos para ponernos, para cubrirnos, para resguardarnos del frío, o del sol, una prenda que tejisteis cuando erais unos jóvenes buscando ese amor tan ansiado y de verdad.
Accedes, aunque tus manos se cansaron, tu corazón está demasiado herido y tu alma ya sólo necesita paz, ya sea sola o acompañada. Esta vez ya no había miedo de salir adelante, aunque sí mucho dolor de perder todo lo que dejas atrás, por un lado no quieres seguir sufriendo pero escojas el camino que escojas lo seguirás haciendo, y decides intentarlo una vez más.
Y esta vez todo es distinto, al principio cuesta, no estás segura de nada, un mar de dudas resuena en tu cabeza, y una principalmente entre todas ¿quieres o amas?, porque con los años muchas veces los sentimientos se parecen pero no son iguales y cuando todo se vuelve turbio es difícil ver ahí, hay que buscar más hondo para llegar a ver con claridad. Es como ese mar en el que te sumerges y al entrar se remueve la arena del fondo, y necesitas nadar hacia más adentro y cuando más lejos estás, con mayor claridad ves.
Cuando empiezas a ver esa claridad, esa certeza de que has hecho bien en intentarlo, llega un golpe duro que hace que os unáis aún más, y así si quedaban dudas ya se disipan del todo, porque os subís a esa misma barca a remar juntos y a esquivar cualquier obstáculo.
Y hoy, 27 años después de aquel caluroso 11 de julio, seguimos remando a la par, superamos varias crisis y no hace tanto la más fuerte, porque creo que el amor puede con todo y unidos aún más.
Hoy celebraremos ese aniversario que pensé que ya no llegaría más, pero hay relaciones que están destinadas a perdurar, hay amores que renacen cuando sólo veíamos cenizas, porque entre medio de ellas aún quedaba una diminuta brasa para volver a encender el fuego.
Feliz día amor.
B.D.E.B.




