Enseñanzas

Enseñanzas

¿Qué es para ti un buen profesor?

Siempre digo que para mí, es una de las profesiones más bonitas y creo que para ser un buen profesor debe ser por vocación o al menos te debe gustar, y más hoy en día.

Una de las cualidades que (siempre desde mi punto de vista) deben de tener, es paciencia. Yo tengo claro que no serviría para ello, porque cada vez tengo menos.

Debe de gustarle enseñar, y me consta por algunos que conozco, que no sólo sus enseñanzas van sobre las materias, también sobre la vida, y eso no está en ningún temario obligatorio, eso es porque nace así, porque les gusta su trabajo y porque son capaces de entender a niños y adolescentes, que no es nada fácil.

Considero que es una profesión complicada, y en estos días que vivimos más aún, porque por buen profesor que seas y por muy bien que lo hagas, siempre habrá alguien que «defienda» a su retoño porque los profesores «le tengan manía»

En mi infancia y adolescencia, tuve bastantes profesores, alguno lo recuerdo por hacer cosas impensables hoy en día (como pegar capones a los chicos/as simplemente por hablar), y tengo a otros que me marcaron para muy muy bien, aparte de enseñar me aconsejaron, se preocupaban por cada uno de nosotros y fuera de clase se comportaban como amigos.

En definitiva, es una de las profesiones que más admiro y en más de una ocasión he hablado de ello.

B.D.E.B.

Necesito…

Necesito…

Esta noche necesito,
acurrucarme entre tus brazos,
apoyar mi cabeza en tu pecho
y que tu brazo rodee mi cuerpo.

Esta noche necesito,
sentirme protegida,
que ahuyentes todos mis miedos,
necesito sentir el latido de tu corazón,
que vaya al compás del mío,
como si de uno solo se tratara.

Esta noche necesito,
una caricia,
tus dedos recorriendo mi espalda,
escuchar tu respiración agitada,
sentir tu mirada,
tus labios buscando los míos.

Lo necesito esta noche…
y también de madrugada.

B.D.E.B

Su dolor, el mío

Su dolor, el mío

Hoy al levantarme, me estaban preparando el café y cuando entré a la cocina, le vi una cara extraña y pregunté a qué se debía. Ya sabía por donde iba todo y él sólo confirmó y me dijo, es algo que no te va a extrañar y me contó.

Algo que ya sabía antes de que hubiera pasado, y que le advertí que pasaría, y ojalá que me hubiese equivocado, porque no puedo verlo sufrir y sé que esto le está haciendo demasiado daño, más que a mí y lo peor de todo es que ellos se aprovechan de eso, de su buen corazón y de sus buenos sentimientos, porque creo que una de las razones por las que llevo tanto tiempo a su lado, es esa.

Hay gente muy retorcida, demasiado, y aprovechan esa debilidad de los demás, en estos días he hablado de lo que siento, de lo que me duele, de que tengo ganas de que todo pase ya, pero uno de los motivos principales es él, es por él, porque yo hace muchos años que me desengañé pero él no, y seguía creyendo en ésas personas y que era importante para ellos y ahora ve que no era así y le duele, porque es normal que le duela, y a mí me duele y a la vez me da rabia, porque podría haber intentado apartarle de esas personas, pero quizás en el fondo pensaba equivocarme.

Creo que el dolor es peor cuando lo sufren las personas a las que amamos a cuando nos hacen las cosas a nosotros mismos.

Hoy culpo a todos, desde la rabia y el dolor de verlo sufrir, porque no entiendo que haya personas que se presten a otras para hacer daño a un tercero, no lo entiendo ni lo entenderé. Es posible que no sea tan buena como pueda parecer, pero no voy haciendo daño a sabiendas ni me presto para hacerlo, no aprovecho las debilidades de los demás y quienes me conocen saben que intento hacer las cosas con cuidado para no ofender, dañar ni enfadar a nadie, intento llegar a un acuerdo que sea bueno para todos, pero esto a veces no es suficiente…

Hoy sé que le duele, y a mí su dolor, mañana quizás sea un poquito menos, pero no puedo hacer nada para remediarlo más que estar a su lado y seguir remando juntos.

B.D.E.B.

Mis cafés

Mis cafés

¿Cuáles son tus hábitos diarios?

El primero de la mañana, ese que antes me tomaba deprisa y corriendo para ir a trabajar, pero de un tiempo aquí me lo tomo más relajada, echando un vistazo a los blogs amigos, o las redes sociales, incluso a veces el correo, así evito pensar en la nueva «sorpresa» que deparará el día.

Y el otro que cae fijo es el de después de la siesta, en la comida, salvo cuando salgo fuera a comer, no tomo café, pero cuando me despierto de la siesta me preparo uno y sentada cómoda en el sofá, con tranquilidad y saboreándolo repito el ritual de la mañana.

Son mis dos hábitos que repito cada día y que me relajan y preparan un poco para lo que tenga «que llegar» pero siempre digo que por mucho que estos los saboree, no tienen comparación a un café en compañía y una larga conversación.

Feliz sábado, café en mano (hoy no tocaba madrugar)

B.D.E.B