
No somos iguales, las diferencias están a la vista y el único que no las ve, es el que no quiere verlas y pasa mirando a otro lado.
Mientras unos pensamos en que preparar de comer para mañana, otros sólo piensan en si mañana tendrán algo para comer. Mientras unos buscamos nuestra paz interior, otros sólo quieren que se acabe la guerra.
Pero no es sólo lo que pasa en el mundo, nos podemos quedar con lo que pasa en un círculo más pequeño, y seguimos sin ser iguales.
Hay quienes piensan en arreglar situaciones sin perjudicar, y quienes hacen las cosas para causar el mayor daño posible. Hay quienes van de víctima delante de otros, y los creen y tú te conviertes en verdugo ¿lo eres? Que importa, ya lo han decidido sin comprobarlo…
Hay quienes dicen que sí, que somos iguales, pero consuelan a otros y te acusan del daño, y te preguntas ¿sabes cómo estoy? Sigue sin importar…
No somos iguales, y no me digas que lo somos, hace tiempo dejamos de serlo, cuando dijimos basta, cuando no cedimos a imposiciones, cuando vimos injusticias camufladas en una supuesta ignorancia.
No lo somos y ahora me doy cuenta de que nunca lo fuimos, de que nunca lo seremos…
Pero ¿sabes algo? Prefiero no ser igual, prefiero ser diferente, con mis defectos, con mis virtudes, ser yo, sin disfraz, sin máscara, no ser el lobo disfrazado de cordero, ni dedicar mi tiempo a ver cómo puedo perjudicar más, dedicarlo a disfrutar, a compartir, a rodearme de gente que se interese en conocerne de verdad y comprobar que no somos iguales pero en algunas cosas pensamos parecido.
B.D.E.B.




