Acercándome

Acercándome

¿Cómo te cuidas?

Hace un año contestaba a esta pregunta con una palabra, «alejándome», más tarde, en otra entrada, también hablé de algo parecido, y un amigo me dijo que más que alejarme lo que debía de hacer era acercarme a lo contrario de aquello, así que hoy la respuesta es justo la contraria, acercándome.

Desde hace unos meses me he ido acercando a todo aquello que me hace bien, a las cosas que me gustan, a volver a escuchar música a diario, a mis paseos por el mar (aunque últimamente los tengo un poco olvidados), a asistir a conciertos…

Pero a lo que más me voy acercando es a mi gente, a quienes me están brindando su apoyo en esta complicada situación, quienes han tirado de mí, me han sostenido y no me han dejado caer. Me he acercado a todo aquel que incluso con un par de palabras ha conseguido sacarme una sonrisa cuando sólo habían ganas de llorar, a quienes me abrazaron incluso en la distancia (porque muchos abrazos se sienten sin necesidad de estar piel contra piel), a quienes piensan en mí cuando yo ya ni lo hago, a los que una vez más me demuestran que están.

Pero también me he acercado a personas que he descubierto en los malos momentos, que todavía hay gente buena que descubrir, que estaban en un rincón y salieron para estar cerca de mí cuando ha hecho falta.

Y sí, tenías razón, es mucho más bonito acercarse y que lo malo se aleje solo.

B.D.E.B.

Pensar(te)

Pensar(te)

¿A qué dedicas la mayor parte del día?

Aún con la mente distraída llegas a ella, te cuelas por la puerta que dejo entreabierta, tienes que estar presente, y quizás yo necesito que lo estés.

Entraste una vez, no conseguí sacarte, lo intenté cuando creí que ya no debías de estar, pero ni en ese momento te pude dejar de pensar.

Pensar en lo que fue, pensar en lo que será, pensar en lo que es…

Cuando estás a mi lado, y cuando no lo estás, cuando caminamos juntos o cuando los caminos se separan, cuando reímos, cuando lloramos.

Un día comencé a pensar(te)

Hoy, lo sigo haciendo…

B.D.E.B.

Un 22 de junio…

Un 22 de junio…

En el ecuador de mis fiestas, ahí te conocí en persona. Entre varias personas tú destacaste, con tus bromas, tus alocadas historias, me hiciste reír como pocas veces hasta aquel día, después vinieron muchos más, cada vez que nos veíamos, porque creo que has sido al único que siempre le acepté muchas cosas.

Causalidad que ese día cumplías años, ya nunca lo olvidé, y a cada año, aunque estuviera en fiestas, despistada o agotada, siempre hubo una llamada, un mensaje, siempre me acordé de ti por lo importante que fuiste (aún lo sigues siendo) hasta que los caminos se separaron y un mensaje ya no tuvo respuesta.

Hoy, como cada 22 de junio, disfruto de mis fiestas pero este día sigue siendo agridulce, porque me gustaría hacer esa llamada, o mandar ese mensaje, pero sé que no debo hacerlo porque respeto las decisiones de otros, por mucho que duelan.

Nunca sabías cómo recordaba tu fecha, pero como olvidar los días importantes de la gente que queremos, como olvidar que ese 22 de junio entraste en mi vida y aunque ya no lo sepas, ya no lo sientas, sigues estando…

B.D.E.B.

A tu lado

A tu lado

Después de doce años, he vuelto a hacer el camino a tu lado, un año en el que las emociones están a flor de piel, en el que sentí de nuevos ese nudo en la garganta y esos ojos brillando, acuosos, porque los sentimientos aparecen.

Hoy recorrí de nuevo ese camino a tu lado, recordando cuando no eras más que un bebé, hoy que ya comienzas a caminar por la vida soltándote de la mano.

Ha sido bonito y posiblemente habrán más ocasiones como la de hoy, pero ha sido especial por ser la primera.

Justo hoy, mientras pedía que regrese la paz del todo, hoy ese era nuestro lema, y lo llevábamos de «bandera».

Hoy me doy cuenta de lo rápido que pasa el tiempo, y lo bonito que es caminar por la vida a vuestro lado.

B.D.E.B.

Començem

Començem

Todo comienza con un boceto, plasmado en un papel la fantasía que está en su cabeza, fantasía que hará que los más pequeños disfruten con ilusión y los mayores con emoción, de ver una recompensa del esfuerzo de todo un año.

Obras de arte que decoran nuestra ciudad por unos días, antes de ser devoradas por el fuego la noche mágica de San Juan.

Todo comienza ahí, pero hay mucho más detrás, hay todo un año de actividades festeras, de disfrute, de compartir, de trabajar codo con codo, de hacer realidad lo que algunos imaginan, lo que plasman en papel, convertirlo en un traje, un decorado, un monumento.

Como una gran familia, con sus risas, sus roces, sus abrazos, su alegría ante las cosas buenas, los enfados en las malas, porque convivir es eso y durante todo el ejercicio convivimos, y en los días fuertes casi todo el día (teniendo en cuenta que las horas de descanso son escasas).

Ayer fue la «plantá» del monumento infantil, es bonito ver a los más pequeños arreglar la arena, adornar con piedrecitas y observar con orgullo e ilusión aquello que les representa.

Hoy toca la adulta y comenzar a disfrutar de esos días, esos que esperábamos con muchísimas ganas, por los que nos esforzamos durante todo el año.

Junio para los alicantinos no es un mes más, es ilusión, es alegría, es pólvora y fuego, música, luces y sentimiento.

Todo comienza con ese boceto y con un proyecto y sobre todo con mucha ilusión.

B.D.E.B.