Me before you (Yo antes de ti)

Me before you (Yo antes de ti)

Hace un par de semanas, me encontré con un vídeo en una lista de reproducción que me llamó la atención, la canción preciosa y las imágenes del vídeo correspondían a una película, de las que a mí me gustan, un drama con historia de amor, que para llorar va de maravilla.

Y como yo soy así, y aprovechando que tengo la tele estos días solo para mí (en compañía seguro que no la hubiera visto) pues hoy, escuché de nuevo la canción y he dicho, «hoy es el día de verla».

Así que después de cenar la he puesto y no me ha decepcionado, una historia bonita y a la vez dolorosa, y bueno… sobra decir que me he pasado casi toda la película llorando, no puedo evitarlo.

En la vida tenemos muchos dramas, hay historias de amor que no siempre acaban bien, pero aún así, a veces necesitamos ver este tipo de películas, saber que otras historias ajenas a nosotros, que son ficción pero bien puedan ser reales, son capaces de sacar a flote nuestros sentimientos, porque si sentimos es que estamos vivos, y que bonito es sentir.

El título de la película se lo he puesto a la entrada y el video, también os lo dejo por aquí.

Si os apetece y no la habéis visto (es del 2016) ya sabéis que os hará llorar (o no, ya sabéis que yo soy de lágrima fácil), pero es bonita y merece la pena verla.

Feliz noche.

B.D.E.B.

Te regalo mi tiempo

Te regalo mi tiempo

Dinos uno de los mejores regalos que te hayan hecho.

Esta pregunta ya la contesté, con una respuesta diferente, incluso también otra pregunta parecida, y es que hay regalos que llenan, y mucho.

Hay una frase que se ve mucho por el mundo de las redes y que seguro habréis leído miles de veces, dice «el regalo más valioso que alguien te puede hacer, es su tiempo». Una frase que, para mí, es muy muy cierta.

Cuando alguien se toma tiempo para leer algo que has escrito, ya sea corto o largo, pero le apetece leerte, incluso a veces se toma otro poquito de su tiempo para comentarte.

Esa llamada, para nada en concreto simplemente para saber como estás, una llamada que a veces es cortita, rápida, pero otras no queréis que termine. De una forma u otra, esa persona también te está regalando su tiempo, no solo para saber de ti, también para escucharte.

Un simple mensaje, el tiempo que se emplea es mínimo, pero te lo manda a ti, porque antes de mandarlo, ha pasado un tiempo en acordarse de ti, en pensarte.

Y por supuesto, cuando te regalan ese tiempo compartido, el de un café, el de una conversación, el de un paseo, o cualquier otro momento que compartir, tiempo para conocerse, para escucharse, para disfrutarse.

De los regalos que más valoro, uno es ese, el tiempo, porque en esta vida que nos faltan horas para todo, para nosotros mismos, que vivimos en un estrés constante, valoro que me regalen esos segundos, o minutos, o quizás horas.

Yo te regalo mi tiempo, te regalo el tiempo de leerte, de comentarte, el de pensarte, el de escribirte, o el de llamarte, el de conversar contigo, y el de escucharte, el tiempo de tomar un café y los segundos de abrazarte.

B.D.E.B.

Toque de atención

Toque de atención

Esta mañana en el trabajo he tenido una situación un poco incómoda, me han pedido que le diera un toque de atención a alguien, por algo que no ha hecho correctamente y esas situaciones no van conmigo, me superan y me ponen nerviosa.

Si encima la forma de expresar ese toque de atención que hay que dar, es de forma brusca, pues aún peor porque yo no soy brusca, sólo hablo bruscamente cuando me hacen enfadar, pero aún así tiene que ser con alguien de mucha mucha confianza, y creo que hay mil formas de decir las cosas para que la otra persona no lo malinterprete, no se moleste, y sobretodo no le hagas daño, por si las cosas no se hablan bien, puedes hacer mucho daño y eso aún va menos conmigo.

He optado por otra opción que me habían dado y es que fuera un «intermediario» el que diera ese toque de atención.

Y hay que ver como cambian las cosas, de decirlas de una manera o de otra, esta persona le ha hablado tranquilamente, le ha explicado perfectamente la situación, como se debe de actuar, como debe de hacer las cosas y el chaval se ha quedado tranquilo y sereno, sin mayor problema. Si la persona que me había encomendado la tarea, hubiera sido quien hablase con él (afortunadamente no podía hacerlo) estoy segura que el chico se hubiese ido de la oficina disgustado y quizás hasta dolido.

Mientras escuchaba hablar a este señor, con su tranquilidad, con sus palabras buenas y claras a la vez, me ha dado un poco de «envidia sana», porque creo que soy persona justa y se decir las cosas de manera que no hiera a nadie, pero los nervios me traicionan.

No me gusta dar toques de atención, porque tampoco me gusta que me los den, intento hacer las cosas bien y evitarlos, creo que pocas veces me han tenido que dar alguno y quizás por ello me cueste darlo.

Hoy esta persona que ha servido de intermediario me ha dejado fascinada, me ha ofrecido su ayuda cuando lo necesitara y si ya lo tenía en buena consideración, hoy me ha terminado de ganar.

Hay gente que no se da cuenta de que hablando bruscamente se pierde toda la razón  puedes herir a la otra persona y hacerla sentir mal, muy mal.

Lo poquito que cuesta hacer las cosas bien.

B.D.E.B.

Volver a sentir

Volver a sentir

Volver a sentir,
esas caricias que erizan tu piel,
ese abrazo que sirvió de escudo,
para protegerte de todo…
de todos
ese que era un refugio,
curaba los males,
te traía la paz.


Necesitas
esos juegos perdidos entre sábanas,
esa sonrisa al despertar,
que tus ojos vuelvan a brillar,
cuando con los suyos se vuelvan a cruzar.

Que vuelvan esas conversaciones,
esas tardes de sofá,
esas caricias bajo la manta,
ese abrazar.

Quieres que vuelvan,
necesitas que vuelvan.

Necesitas
apoyar la cabeza en su pecho,
escuchar su corazón latir,
necesitas volver a sentir…

B.D.E.B.

Días intensos

Días intensos

Cuando llegas a casa después de estar todo el día fuera, sin a malas penas parar, sólo quedan ganas de tirarse en el sofá y dejar que los perretes se echen contigo y descansar.

Ahora mientras me pongo un poco al día, aprovecho para hacer un pequeño resumen de lo que ha sido un día intenso, no solo de no parar, un día lleno de emociones, de risas y lágrimas y de comprobar una vez más que soy afortunada de tener gente alrededor que no te sueltan de la mano.

Hoy hemos tenido un acto de las fiestas que suele ser bastante emotivo y cuando tienes a alguien implicado, pues aún lo es más. Cuando escuchas a una pequeña dar un discurso emocionada, pues yo (que ya lo he dicho en alguna ocasión, soy bastante llorona) no puedo evitar emocionarme con ella y se me escape alguna lágrima.

Entre emoción y ese no parar, y darte cuenta lo arropada que estás y teniendo a todo el mundo pendiente por estar sola queriendo evitar en todo momento que te sientas así, sentirte (como decía ayer) querida y observar el cariño también hacia tu pequeño, ha hecho que este día haya sido intenso en todos los sentidos.

Muchas veces hablo aquí de la amistad, de lo importante que es estar, de que a mí me gusta hacerlo, estar, pero es que en días como hoy, me doy cuenta de que siempre tengo a alguien a mi lado que también está, que no me dejan sola, que no me sueltan de la mano y que cuidan que esté bien en todo momento.

Hoy una vez más me toca dar las gracias y sentirme afortunada, porque ellos siempre están cuando tienen que hacerlo, para disfrutar, compartir, pero sobretodo para acompañar.

Feliz noche y feliz semana.

B.D.E.B.