Tapas

Tapas

¿Qué aperitivo te comerías ahora mismo?

¿Qué es para vosotros una tapa, o unas tapas?

Esa fue la pregunta del chef, antes de comenzar el taller de tapas alicantinas que hicimos ayer. Claro las respuestas fueron, un aperitivo, algo pequeño que tomas antes de la comida…pues él nos dió su versión, de la cual estuvimos todos completamente de acuerdo.

«Las tapas no son sólo comida, son una relación social, compartir» según él, y le tuvimos que dar la razón, no nos vamos de tapas solos, cuando decimos «¿nos vamos de tapas?», siempre estamos invitando a otra u otras personas a que se vengan con nosotros y compartir con ellos.

«Compartir» así fue el taller de ayer tarde. Compartir con mi amiga y con otras 14 personas, presentarnos y contar un poquito de nuestra experiencia en los fogones, para después en pareja ponernos a cocinar.

Hicimos cuatro tapas, alguna tipica de aquí y otras más comunes, «albóndigas en guiso de sepia, calabacines rellenos de pisto de atún, merluza adobada y rebozada y ensaladilla rusa».

Que puedo decir, me encantó, más allá de aprender nuevas recetas, de cocinar (que ya sabéis que me encanta), ese momento entre plato y plato de conversar con mi amiga, verla casi más emocionada que yo, en algo que no le va mucho, pero la veía animada, con ganas de aprender, de compartir y de que el resultado fuera bueno.

Las tapas quedaron riquísimas y nosotras felices, después de prepararlas nos sentamos todos a la mesa a degustarlas y lo que nos sobraba nos lo llevamos a casa.

Fue una experiencia maravillosa, parecía ese programa de televisión que todos conocemos, pero sin estrés y mientras cocinábamos nos ofrecieron cositas para picar y  beber, como si estuviéramos en casa con amigos.

Así que hoy me ha venido que ni al pelo la pregunta del día, ¿qué aperitivo te comerías ahora mismo? La respuesta no es el qué, es con quién…(se me ocurren varias personas)

Feliz domingo.

B.D.E.B.

Conocer(se)

Conocer(se)

El otro día, me lié un poco al compartir una entrada, y acabó en una de las redes sociales donde no quería que apareciera. En alguna ocasión he comentado que no todo el que me conoce sabe de este blog, sólo unos pocos y en alguna ocasión ponía algún enlace pero muy pocas veces.

El caso es que al momento recibí una notificación de un comentario de una amiga (justo en ese momento me di cuenta del error) en el que me decía que le había gustado mucho lo que había escrito, y que había leído varias entradas. Le di las gracias y ahí quedó el tema.

En estos días no nos hemos visto, salvo ayer pero con bastante gente y no pudimos hablar a malas penas, pero justo hoy nos veremos para hacer el taller de tapas que os comenté (es ella quien me lo regaló) y estoy segura que en algún momento de la tarde-noche saldrá el tema y le contaré un poquito de este lugar.

Justo hoy que también he recibido una llamada del caso contrario, una compañera de aquí con la que he quedado el lunes para conocernos en persona y tomar un café. Como le decía a ella, la primera que voy a conocer y la verdad que me apetece muchísimo, porque tantas veces abrimos aquí nuestro corazón y sacamos todo aquello que llevamos dentro que saber quién está detrás apoyándote, «escuchándote» a través de las letras, que está bien esos abrazos virtuales convertirlos en uno real.

Dos situaciones tan diferentes y tan parecidas ¿verdad? Porque a veces se trata de una sola cosa, compartir, desnudar el alma y dejar que te conozcan tal y como eres, con tus defectos y tus virtudes, arriesgarse como decía hace unos días.

Hoy me siento genial, esa llamada me ha alegrado la mañana y queda esa tarde de compartir, taller, recetas y «secretos».

Que disfrutéis de este sábado tanto como yo espero hacerlo.

B.D.E.B.

Música que recuerda

Música que recuerda

Esta mañana escuchando música «aleatoria» ha sonado una canción que ya había escuchado hace unas semanas, quizás en esa misma lista.    No todos los días escucho música mientras trabajo en casa, pero de vez en cuando si que me gusta ponerla y hacer el trabajo más ameno.

La canción en cuestión es «Nana triste» de Natalia Lacuza y Guitarrica de la fuente. Después he escuchado alguna canción más de él, porque me ha hipnotizado tocando la guitarra y cantando (estaba puesto el vídeo y me he visto obligada a verlo).

El caso es que ya la vez anterior me había llamado la atención y esta vez un poco más y es cuando pones atención a la letra y sobretodo al significado de la canción y ufff, ves que una parte te representa, mucho, en eso que es lo que tanto te ha tocado en muchas ocasiones.

Porque muchas veces he pronunciado eso aunque con otras palabras: «Porque a un niño que no es mío, nunca lo debí cuidar».

En ocasiones nos sentimos así (yo quizás lo he sentido demasiado a menudo) y cuando ha pasado me ha roto por dentro, no os digo más, dejo la letra y la canción y espero que la disfrutéis, a mí me parece preciosa, a la par que triste…

B.D.E.B.

Nana triste

«Sé que hay cosas que me digo que no tienen que pasar
Se despiertan del olvido vuelven pa’ hacerme llorar
Yo me quedaría contigo una, dos, tres noches más
Si no hubiera roto el hilo, ojalá volver a atrás

No te culpo de mi pena, no te culpo de mi mal
Te construiré un castillo con tus lágrimas de sal
Te cuidaba como un niño que no sabe caminar
Déjame que te proteja de lo que pueda pasar

Dame paz y dame guerra
Dame aliento, cuídame
Clavelitos en tu pelo
Los tatuajes de tu piel

Hoy supura y supura
Lo que ayer sabía a miel
Yo maldigo a mi cordura
Palomita llévame

Dame paz y dame guerra
Dame aliento, cuídame
Clavelitos en tu pelo
Los tatuajes de tu piel

Hoy supura y supura
Lo que ayer sabía a miel
Yo maldigo a mi cordura
Palomita llévame

A ti te maldigo, y a tus lágrimas de sal
A ti te maldigo, no me vas a hacer llorar
A ti te maldigo
A ti te maldigo

A ti te maldigo y a tus lágrimas de sal
A ti te maldigo, no me vas a hacer llorar
A ti te maldigo

Porque a un niño que no es mío
Nunca lo debí cuidar
Nunca lo debí cuidar
Nunca lo debí cuidar
Nunca lo debí cuidar»

Complejos…

Complejos…

Photo by Anete Lusina on Pexels.com
Sugerencia de escritura del día
Háblanos de ese objeto que tanto te gustaba de joven. ¿Qué pasó con él?

No era un objeto, era una prenda de vestir, o varias, junto a mí siempre iba in jersey ancho, o sudadera, o camisa, siempre ancho, nada que dejara ver o apreciar las curvas, demasiados complejos, demasiado tímida.

Era una chica muy delgada, con los brazos muy delgaduchos y se veían largos, pero tenía muchísimo pecho, hoy en día está de moda, pero en aquel entonces no era tan común, salvo las que lo tenían de forma «natural» y yo trataba de ocultarlo. Así fue durante toda mi adolescencia, incluso un poco más cuando ya tenía hasta novio. Quizás fue a partir de ese momento en el que empecé a ponerme ropa un poco más ajustada en la parte superior de mi cuerpo, porque tanto si llevaba pantalones o mallas o incluso falda, eran ajustados, pero los jerséis anchos iban siempre conmigo, eran parte de mi.

A veces los complejos hacen que escondamos una parte de nuestro cuerpo, luego nos damos cuenta de que son tonterías que no deberían de importar, pero no siempre lo podemos ver así y cuesta controlar, y a veces un simple piropo hecho sin mala fe, hace que te quieras esconder aún más, no porque te ofendan, no me sentía ofendida, hasta podía decir que por un lado me gustaban esos piropos, el problema era mi timidez, me ponía roja como un tomate y por ello trataba de evitarlo.

Ahora todo aquello quedó atrás, si llevo ropa ancha es por comodidad y otras veces menos ancha (también es cierto que los cuerpos cambian con la edad, la mayoría de veces no para bien😂 ), ahora me lo tomo de otra manera, y veo las cosas distintas de aquel entonces.

La timidez quedó atrás, y esos jerséis (otros parecidos), siguen conmigo, siguen formando parte de mí, para estar en casa, salir a dar mis paseos, o incluso a veces para ir a casa de los amigos, me gusta sentirme cómoda, tanto interior como exteriormente.

B.D.E.B.

Atreverme más

Atreverme más

What is your mission?

Nuevamente he leído una frase de esas que te dejan pensando «Que poco nos atrevemos para lo corta que es la vida» y muchas veces que cierta es. Sobretodo cuando van pasando los años, parece que vamos más con pies de plomo.

Quizás sea por las «obligaciones» familia, trabajo, niños,  etc…que nos hace ser más prudentes o buscar una estabilidad, sin atreverse a hacer esas locuras de cuando éramos más jóvenes.

A pesar de ser una persona más bien tranquila, nada «alocada», reconozco que en muchas ocasiones me he dejado llevar, me he atrevido con cosas que nunca hubiera pensado, pero que a veces te preguntas ¿porqué no? Y como bien dice esa frase, la vida es corta (aunque ayer habláramos de una vida larga).

Al margen de esas locuras de jóvenes y volviendo al «hoy» es cierto que la mayoría de personas, conforme nos vamos haciendo más mayores (que no viejos) nos adaptamos a nuestra zona de confort y nos da miedo «atrevernos», nos da miedo arriesgarnos, quizás lo que está fuera de lo que ya conocemos, o quizás nos acomodamos, o quizás nos asuste dar a nuestra vida un giro de 180 grados, porque a veces lo que los demás ven fácil para ti es un mundo.

Porque a veces, ese riesgo conlleva dejar muchas cosas atrás, porque a veces la cabeza te dice hazlo, pero el corazón no te lo permite.

Si, me gustaría atreverme más y ser capaz de cosas de las que hoy por hoy aún no me atrevo, pero no descarto que algún día me sorprenda a mi misma.

B.D.E.B.