Caminar

Caminar

¿Qué actividad te gustaría hacer más?

Recuerdo que de pequeña no era algo que me entusiasmara (imagino que como a la mayoría de los niños), caminaba lo justo y si era algo más me quejaba, salvo para acompañar a mi madre en las compras.

Fui creciendo, y aunque seguía sin gustarme demasiado, si quería moverme con una pandilla o con otra, hacer alguna cosa u otras, no quedaba más remedio que caminar. Habían autobuses pero cuando vas de un lado a otro sin parar, pues hay que caminar también, la paga semanal no daba para mucho, la suerte es que Alicante no era, ni es muy grande (aunque ahora algo más por las zonas nuevas) y está todo relativamente cerca.

Recuerdo sobre todo en hogueras que bajábamos a la barraca popular que era donde hacían los conciertos y de madrugada nos tocaba a mis amigas y a mí subir andando porque los autobuses no funcionaban a esas horas.

Cierto es que de vez en cuando algún amigo me acercaba en moto, eso era un deporte de riesgo, porque si me pillaba mi padre me caía una buena, primero por subir en moto (no le gustaban, ni le gustan nada) y después por ir con un chico, para él aún era muy joven.

Así que caminar no es que me haya llamado mucho la atención hasta hace unos años, se ve que te haces mayor y necesitas una vía de escape, y ahí entra en juego el caminar, porque prefiero hacerlo sola y a ser posible por la naturaleza y sobretodo (ya lo sabéis) por el mar.

Me fui animando y cada vez me ha ido gustando más, prefiero no llevar auriculares para escuchar, si es en el mar el sonido de las olas, y si es por algún bosque o parque, el cantar de los pájaros o chicharras o cualquier animalito (inofensivo) que haya cerca.

Cuando voy para la zona de Burgos, me encanta pasear al lado del río y escuchar también su sonido y sobretodo respirar aire fresco, sano, eso que por la ciudad es bastante complicado.

En breve creo que estaré de nuevo por ahí, por esos preciosos bosques de la provincia de Burgos, sólo falta poder hacerlo, si no son grandes caminatas pues tendrán que ser más cortas, o con más descansos, así aprovecharé para poder fotografiar todo aquello que me encuentre, otra cosa que me encanta hacer mientras camino, parar y plasmar esa imagen de ese preciso momento para que más tarde pueda volver a sentir lo que sentía en ese momento.

Caminar y más caminar, y soñar, y disfrutar del momento, y desconectar, creo que ya no es sólo por moverte y hacer un poco de ejercicio, es más por todo lo que conlleva hacerlo (al menos para mí).

Ahora entenderéis mejor porque me desespera ya el tema de la pierna, buscas algo que lo pueda suplir pero es complicado, así que lo hago en paseos más cortos y con descansos más largos, no queda otra.

La vida es así, o somos así, cuando podemos hacer algo no lo hacemos y cuando queremos hacerlo a veces es demasiado tarde (esto se puede aplicar a muchas muchas cosas) .

B.D.E.B.

No hay que perder la esperanza

No hay que perder la esperanza

Ya que hoy no se ha podido, os dejo la de hace un par de semanas.

¿Cuál ha sido el mejor consejo que te han dado?

Es curioso que cuando más ganas tienes de algo, se alinie todo para que al final no sea posible hacerlo.

Este mes (como casi todos los septiembres) estaba siendo raro, muchos altibajos, muchos días raros, la salud que no pasa por su mejor momento y algunas cosas más que tampoco lo hacen. Una lucha interna (como ya comenté en otra entrada) que hace que cada día no sepas si seguirá recto o se torcerá en cualquier momento.

Y en todo ese jaleo que llevo en mi cabeza, me dije que esta mañana debía de empezar este otoño viendo el primer amanecer, ahí en mi lugar preferido, sentarme y dejar que esos primeros rayos reflejados en el mar, acariciaran mi piel y me recargaran de energía para llevar este otoño lo mejor posible.

Después de una semana en la que ha habido de todo un poco, en la que decidí echar adelante con aquello que me estaba torturando por dentro, sacar todo fuera y «que saliera el sol por donde tuviera que salir», era como que necesitaba ese ratito sólo mío, para pensar, aclarar y seguir adelante, y al final pues no ha podido ser. Una noche mala, la pierna que en lugar de mejorar va cada día un poco peor… no ha sido posible ni madrugar, ni menos aún ir a pasear, creo que toca domingo de relax en el sofá y sinceramente, no es lo que más me apetece.

Ahora mismo mientras estoy aquí tumbada escribiendo, lo cambiaría con los ojos cerrados por estar en muchos otros sitios, desde dando ese paseo por el mar (aunque a estas horas no sea el mejor momento con el calorazo) a estar en algún parque sentada en un banquito rodeada de naturaleza y con un aire fresco natural y no el de las máquinas…pero es lo que toca y cada día empieza a cansarme más y a desesperarme.

Hoy justo hace siete meses que apareció el problema, se dice pronto, siete meses en los que he visitado a unos pocos de médicos (especialidades varias) otras pocas de pruebas, unas muchas variedades de pastillas y otro tipo de «supuestas soluciones en modo de tratamiento» que no han servido para nada ni siquiera para saber que es lo que le pasa a mi pierna…

Intento no ser negativa y pensar que en algún momento se arreglará, casi tengo más esperanza que sea de un momento a otro (así como empezó todo) que por la infinidad de tratamientos que van probando y haciéndome sentir conejillo de indias.

Siempre he llevado ese consejo de mi madre muy dentro y ha sido el que me ha hecho pelear día tras día por aquello que quería, lo que me ha hecho animarme y pensar que todo se arreglaría, que las aguas volverían a su cauce, que los sueños se cumplirían. «La esperanza es lo último que se pierde», y aunque reconozco que a veces me dan ganas de tirar la toalla, también hay una frase que dice: «si tienes que tirar la toalla, que sea en la arena de la playa».

Hoy no hay muchas ganas de nada, pero seguro que mañana será otro día y puede que hasta pueda dar un paseo para recargar las pilas.

Mientras pues habrá que disfrutar del día aunque sea en el sofá o preparando patrones para un traje del chico, el caso es ocupar la mente en algo para no dar muchas vueltas a las cosas.

Feliz domingo.

B.D.E.B.

No los olvides…

No los olvides…

-Mamá, ¿que tal,  cómo estáis?

-Bien, viendo la tele, no, aún no hemos cenado, es pronto todavía…espera que te paso al papá.

Te quedas pensando,

-¿le he preguntado por la cena?

No, pero no importa, enseguida le da el teléfono a él, él que pocas veces hablaba con nosotras por teléfono, ahora nuestras conversaciones siempre son con él, y lo más curioso, a él que no le gustaba hablar por teléfono salvo necesidad, ahora si lo hace, creo que porque ahora si tiene esa necesidad. Y ella, en cierta manera sabe que es mejor que hablemos con él, creo que aunque no lo diga sabe lo que le pasa.

Es triste y aún podemos estar contentos de que se mantenga en ese punto, si aún así a él le cuesta llevarlo, si la cosa va a peor no se si lo podría llevar, duro para nosotras, para él mucho peor.

Hoy es el día mundial del Alzheimer, y este año también quería escribir sobre ello, para ella, para ellos.

Hay enfermedades que te quitan la vida y mueres, hay otras como esta que te quita la vida sin morir, que hiere a quien está a tu lado, a veces demasiado.

Yo recuerdo como empezó todo y esas primeras consulta, y esos primeros diagnósticos y esas palabras suyas:

-¿Para qué voy al médico si estoy bien?

Sólo tengo miedo de llegar un día que no sepa quien soy, me pasó una vez por teléfono y uff me dió un vuelco el corazón, enseguida le dije:

-Mamá, soy Desi (ellos me llaman así)

Y ahí enseguida volvió a recordar con quien hablaba, ¿sabéis? es duro, mucho…

Poco a poco se va notando todo más y a él también su agotamiento.

Hoy mi mensaje va también para esos valientes compañeros que un día prometieron estar, en la salud y en la enfermedad, hasta que la muerte los separe…y ahí están, ahí siguen, sufriendo en silencio mientras ven que aquella persona quizás mañana no sepa porqué está a su lado.

Una vez más tengamos presente esa frase «aunque ellos no puedan recordarnos, nosotros no nos olvidemos de ellos».

B.D.E.B.

Esta canción no la conocía y la encontré buscando algo relacionado con el tema, no es preciso decir hasta que punto me ha emocionado.
¿Y el peor?

¿Y el peor?

Sugerencia de escritura del día
¿Cuál es tu disco favorito de todos los tiempos?

Hoy le voy a pegar la vuelta a la pregunta, el otro día hablé de la música que me ha acompañado durante los momentos más especiales y partiendo de ahí, difícilmente podría escoger un disco sólo. Pero si le puedo dar la vuelta a la pregunta (y desviarla un poco), ¿Cuál es tu peor disco de todos los tiempos? y la respuesta es sencilla, un disco rayado.

¿Verdad que el sonido es espantoso?, pues trasladémoslo a la vida, o a la mía.

Hay quien sabe que tiene que decir en el momento exacto, como «regalarte» los oídos. Saben perfectamente que disculpas utilizar y decir, «no se volverá a repetir». Y al principio hasta te lo crees (y más adelante también), después piensas, «ahora sí», y los años pasan y esas frases, esos cambios que no llegan, esas afirmaciones tan convincentes (incluso para quien las dice)… todo eso termina sonando como un disco rayado. Ese que repite la pista una y otra vez, pero con un sonido estridente, uno que molesta tanto a los oídos que duele hasta más adentro.

¿Sabéis de lo que hablo?, Ojalá que no pero seguramente la respuesta será un si.

El caso es que llegado ese momento tienes dos opciones, o tirar ese disco bien lejos para no dañarte más, o pasar esa pista y escuchar el resto, que si son dulces melodías, que te gustan (no lo había dicho antes, supongamos que es nuestro disco favorito). Es complicado pero se llega a hacer, simplemente no queriendo escuchar más esa pista, cuando llegue el momento, pedir que no se prometa lo que no se va a cumplir, o simplemente oír esas palabras sin escucharlas (creedme que se puede, llevo un tiempo aplicándome ese cuento).

Eso sí, creo que es también importante hacerle saber a esa persona que esas promesas ya no son necesarias, que prefieres no escucharlas cuando sabes que no se van a cumplir, que no es necesario que las diga, que puedes vivir sin escuchar esa canción…

Y antes de que yo me raye también como ese disco no me explayo más. Desearos que paséis un buen fin de semana, con esa entrada a la estación del año que menos me gusta pero que he escuchado por ahí es la preferida de los poetas.

B.D.E.B.

Quise saber…

Quise saber…

¿Sobré qué temas te gustaría tener más información?

Era curiosa y quise saber,

Quise saber qué fue lo que pasó y te pregunté, tú tampoco estabas seguro, no me pudiste responder, pero me pediste algo y te lo di.

Aquel día siempre lo recordé, dulce momento, amargo a la vez, yo quería saber más, tu no estabas decidido a querer(me) contar.

Ahí aprendí que de algunos temas mejor no preguntar, mejor no saber, la respuesta no siempre es de agradar.

Seguí curioseando, seguí aprendiendo, seguí queriendo(te), y así llegue a saber.

Saber sobre aquello y sobre mucho más, y sobre esos temas que un día no quise preguntar.

Más tarde, cuando yo dejé de curiosear

Te tocó a ti querer saber más.

B.D.E.B.