
En ocasiones queremos ver entre esas grietas que se han creado, que al menos entre un rayito de luz que alumbre esa oscuridad, que nos guíe un poco en ese camino de vuelta.
Y es en esas mismas ocasiones en qué nos centramos más en otras cosas, incluso diría que en otras personas y dejamos esa oscuridad de lado, si tiene que entrar la luz que entre y si no pues tendremos que alumbrar de alguna otra manera. Mientras tanto dedicamos nuestro tiempo a lo que realmente importa, o mejor a quienes realmente importan o lo que es lo mismo, son importantes para nosotros.
El otro día me fijé en que justo debajo de mi terraza habían plantado una pequeña palmera, hace unos meses estaba todo con plantas que más que eso eran matorrales que se hacían enormes y afeaban todo, lo retiraron y echaron «grava» y ahora poco a poco están plantando algunas cositas, entre ellas esa pequeña palmera que justo da debajo de mi terraza y la verdad que me gusta, parece que donde antes solo se veía «maleza» ahora de nuevo se ve algo bonito, despejado y mucha claridad, al margen de que esa palmerita irá creciendo a la par que crecen algunas esperanzas.
Hoy es un día de esos un poquito extraños, en los que ese pequeño rayo que entra de luz, junto al meterme en la cabeza el no ilusionarme de nuevo porque ya he pasado por ahí, se mezclan y hacen eso, que sea extraño pero a la vez un poco esperanzador cuando ves las cosas desde una perspectiva distinta a la que llevas semanas viéndolas. Se parece a ese pequeño arbolito que han plantado, ahí, con todo despejado, sin malas hierbas alrededor y esperando que crezca grande y fuerte.
Sigo caminando al día, paso a paso pero con un halo de esperanza de que todo lo malo llegue a su fin, la misma esperanza que tengo en que a ciertas personas les comience a ir todo mejor, porque creo que lo merecen y que ya llevan bastante tiempo sufriendo.
Dicen que el verde es el color de 💚 la esperanza, ese corazón no sé ha colado, ha sido poner «verde» y aparecer ahí de continuo, como si debiera estar y quizá es que tenga que estar. Verde son también las hojas de esa palmera que destacan en esa piedra blanca ,ahora diría un amigo que verde y blanco también es la bandera de su tierra, también lo es.
Y también dicen que la esperanza es lo último que se pierde, aunque yo en muchos momentos la veo más que perdida.
Aún así sigo en pie, y peleando porque nada me dejé tumbada, aunque algunos días no hayan ganas ni de salir de la cama.
Verde esperanza, vamos a no perderla…
B.D.E.B.




