Sobran los motivos

Sobran los motivos

Hay algunos días que sobran los motivos para comprender que lo pequeño es lo que nos llena, y a la vez es lo que hace que veas lo grandes que son algunas personas, al menos para uno mismo.

Desde un pequeño comentario con una pizca de cariño, a una pequeña conexión con alguien como si las mentes estuvieran conectadas. Un pequeño gesto de amabilidad, una mirada, una sonrisa, un ofrecimiento… un saber estar sin que lo pidas solo porque saben que es necesario.

Una pequeña parte de un tiempo que no sobra pero que quieren compartir contigo, un pequeño abrazo pero sentido, y todo eso los hace grandes.

A quienes ya conocías, a quienes sólo era de un «hola» y ahora conoces mejor, a quienes conociste por un café, o quienes compartían tu pasión, algunos sólo compañeros de letras, otros compañeros de vida.

Hoy sobran los motivos para entender que pasear por la vida con buena compañía es lo que hace más bonito el paseo.

B.D.E.B.

Amanecer

Amanecer

¿Cuál es tu momento favorito del día?

Cuando salió de casa aún estaba oscuro. Cogió su vehículo y condujo hasta aquel lugar.

Una vez allí cruzó la arena y caminó por la orilla hasta llegar a su rincón favorito, a lo lejos ya vislumbraba su figura, sonrió y aceleró su paso.

Al llegar no dijo nada, se miraron, sonrieron y ella se sentó a su lado. Con sus brazos rodeó su cintura y el pasó el suyo sobre sus hombros, ella apoyo la cabeza en su hombro y los dos miraron al horizonte, allí estaba el astro rey apareciendo y reflejándose en el mar como si de un espejo se tratara, coqueto y luciendo sus mejores galas.

Ella pensó:

-Definitivamente, este es el mejor momento del día, ver amanecer a tu lado.

B.D.E.B.

Idas…

Idas…

Idas y venidas, agosto va llegando a su fin y se comienza a notar. Ha sido un fin de semana de despedidas, algunos hasta el próximo verano, otros hasta la siguiente escapada, otros… quién sabe si volveremos a coincidir.

Un mes da para mucho, algunos conocidos de años anteriores, otros llegan por primera vez pero prometen volver. Gente de cerca y algunos de más lejos, recuerda a esas vacaciones en los pueblos a los que todos vuelven en verano, la alegría vuelve a las calles y se quedan en silencio con su partida, así pasa aquí, la calle se va quedando vacía y en silencio.

A algunos aún nos queda una semana, para compartir un baño en la piscina, una cerveza, un arroz o una barbacoa (aunque sea de gas, la prudencia ante todo), pero aún así se van notando las ausencias, donde ayer reíamos todos juntos hoy sólo queda un trozo de tierra vacía.

Pronto este hueco que ocupo yo ahora, desde donde escribo estas letras, también estará vacío, o quizás otra persona llegará a ocupar mi lugar.

Idas y venidas un año más, descanso, momentos, risas, sonrisas, abrazos y algunas lágrimas de despedida.

Ellas siempre están ahí, año tras año decorando esos pasillos por los que transitamos unos y otros, esperando, recibiendo visitantes y recordando un año más que la belleza está en lo más insignificante, sólo hay que saber mirar.

B.D.E.B.

Sus lágrimas

Sus lágrimas

Cuéntanos la última cosa con la que te hayas emocionado.

Muchas de las preguntas se vuelven a repetir y en esta ocasión, aunque se repite un año después, la respuesta no puede ser la misma (salvo que seamos una persona de pocas emociones).

Y aquí una servidora que se emociona a cada momento y con poquita cosa que ya lo dije hace un año, soy de lágrima fácil, pues podría contar unas cuantas cosas, pero hablando de la última que más me ha emocionado me iré a hace un par de noches.

Unos amigos subían de Málaga a Castelldefels y hicieron un alto en el camino para vernos. Durante la cena nos pusimos un poco al día de la complicada situación y fue ahí, cuando a alguien se le escapa una lágrima y a ti se te encoge el corazón e intentas que las tuyas no salgan también, te das cuenta que aún falta mucho por superar, que todo sigue doliendo.

Y lo siguiente es darte cuenta de que hay quienes sólo han visto un lado de la historia y al otro lado nunca preguntaron ¿cómo estás?

Yo le decía a la amiga que era muy triste, porque aunque yo realmente he tenido el apoyo de todos los que considero amigos y familia, que he recibido llamadas, mensajes y me han hecho sentir que no estaba sola, si no todo lo contrario, por esa parte (que cada día me toca menos), ni él ni yo hemos recibido esa pregunta, tan sencilla y a veces tan necesaria.

La última vez que me he emocionado ha sido viendo como él derramaba esas lágrimas mientras el amigo le agarraba del brazo en gesto cariñoso.

Aunque si soy sincera, ha sido ahora mismo mientras recordaba el momento.

B.D.E.B.

Ciudad rural

Ciudad rural

¿Cómo diseñarías la ciudad del futuro?

Cuando se habla de futuro viene a la mente esa ciudad con altos rascacielos, sin nada verde y sin colores naturales más que los que emitan los luminosos, algo parecido a lo que antes veíamos en las películas de ciencia ficción y que ahora cada vez estamos más cerca de llegar a ello.

Mi ciudad del futuro la diseñaría casi que basándome en el pasado, o parecido a esas zonas rurales que aún tienen su encanto.

Muchas zonas verdes y coloridas por flores de todos los tonos, por supuesto mi ciudad deberá estar bañada por el mar por un lado, por el otro un bosque cercano, con su río y sus árboles robustos y altos en un paseo.

Cambiar centros comerciales por todo tipo de comercios más cercanos, las fruterías con frutas que saben a frutas, el olor del pan recién hecho y la bollería aún calentita de acabar de salir del horno, el bar con sus típicas tapas, nada de comida de diseño y el comercio de ropa con sus propietarios que hacen de «personal shopper» sin cobrarte por ello. Así mismo carnicería, charcutería, pescadería…que te conozcan por tu nombre y tú por el de ellos.

Una ciudad en la que los niños aún bajaran a jugar a la calle con un par de juguetes que se inventaran y no diseñados por una IA, que la inteligencia fuese toda natural y que se conversara en palabras y no tecleando en un aparatito estando unos al lado del otro.

B.D.E.B.