Este lugar

Este lugar

¿Qué te relaja después de un día duro?

Después de un día duro, la mejor forma de relajarme sería dar un paseo por la playa, pero aunque la tenga cerca no es posible, al final del día ya me encierro en casa y toca cenas, descansar y prepararse para un nuevo día, esperando que sea menos duro…

En estas dos últimas semanas en las que han sobrado días duros (menos los de vacaciones), mi única forma de relajarme ha sido entrar aquí, escribir y leeros, en particular eso, y comentar con vosotros y escuchar palabras amables, en medio de tanta «guerra».

Porque muchas veces hay problemas que no puedo hablar con mis allegados, porque no quiero que se posicionen ni que tomen partido, porque si más tarde las aguas vuelven a su cauce, ellos se podrían quedar un poco mal, y prefiero callar, sólo un par de amigos saben lo que estamos pasando y suficiente.

Así que entrar aquí y desahogarme o simplemente leer vuestras entradas y en ocasiones comentarlas, me hace olvidar por un momento de la dureza del día, de los problemas y principalmente de darle vueltas a la cabeza, porque la mía no para ni siquiera mientras duermo.

Y eso es lo que me relaja, así que espero que escribáis mucho estos días para poder leeros y evadirme un poco de esos días duros.

Un fuerte abrazo.

B.D.E.B.

Todo termina

Todo termina

Y cuando te das cuenta, esos días que llevabas tiempo esperando, han pasado rápidamente como si se tratara de una estrella fugaz, y mañana toca recoger y vuelta a casa.

Si siempre me da pena que terminen esos días de vacaciones, en esta ocasión aún más y quizás por eso siento que han pasado tan rápido, que a pesar de haberlos disfrutado, tengo la sensación de que no los disfruté tan a fondo como hubiese tenido que hacerlo.

Todo termina, en este caso se termina lo bueno, pero daría la vuelta porque lo que terminase fuese lo malo, y tengo la sensación de que eso justamente será lo que empiece.

Si soy sincera, no tengo ganas de volver a la rutina, porque la rutina que me voy a encontrar a la vuelta no es la mía, a la mía siempre me habitúo más pronto o más tarde, pero esta que me espera no me gusta, no va conmigo y no me hace sentir bien.

Dicen que a los problemas hay que pillarlos de frente y no esquivarlos ni huir de ellos, pero no sé si será por la edad o por cansancio, no tengo ya ganas de pegarme de bruces con una pared, porque hay quienes si no han entendido en mucho tiempo, si ellos creen tener siempre la razón y no han cambiado su forma de actuar, no lo harán ya.

Así que estas vacaciones el final es malo por partida doble, sólo queda esperar llevarlo lo mejor posible.

Todo termina dice la canción y también hay un refrán que dice que no hay mal que cien años dure…

B.D.E.B.

Mis redes, mi blog…

Mis redes, mi blog…

¿Cómo usas las redes sociales?

Hará algo más de 14 años que me creé mi cuenta de Facebook, la utilizaba para compartir fotografías y alguna cosa que me encontrara y me llamase la atención, aunque siempre me dediqué más a ver publicaciones, con los años comencé a usar Instagram, la creé a través de Facebook pero no empecé a usarla hasta mucho tiempo después, cuando el chico mayor se creó la suya. Más de lo mismo, la utilizaba a ratitos para lo mismo que Facebook y poco más.

Y en octubre del 2022 creé este blog, esto no iba a tener nada que ver con las redes sociales, aquí «iba» a ser una persona anónima que se desahogara de vez en cuando y poco más, pero en algún momento cambió, y enlace este blog con mi cuenta personal de Instagram, comencé a escribir aquí más a menudo y a comentar con unos y otros y al final creo que esto se ha convertido en eso que quizás buscaba en una red social, pero que no me terminaba de cuadrar.

Lo último que hice fue crear una página de Instagram con este sitio y quitar la mía personal, no porque no quiera que se sepa de mí (creo que sabéis más que algunas personas de mi alrededor) justo por lo contrario, hay mucha gente de mi entorno que no saben de este blog, y tampoco me apetece que sepan (quienes son importantes si lo saben), y así en esa otra página de Instagram poder publicar algunas entradas.

Así es como uso mis redes sociales, las personales cada vez menos, sólo para ver algunas cuentas que sigo, el Instagram de aquí un poco más a menudo, y este blog que os voy a decir, me encanta entrar a diario, a leer lo que escribís, comentar, y si puedo escribir algo a diario, a veces responder a esta pregunta, otras escribir algo que haya pasado, contar mis inquietudes y a veces soltar ese grito que me está ahogando.

Si me tengo que quedar con una, creo que está claro que me quedo aquí y con vosotros.

Un fuerte abrazo.

B.D.E.B.

Pájaros en mi cabeza

Pájaros en mi cabeza

La foto es del atardecer del primer día aquí.

Escribe lo primero que se te venga a la cabeza.

Anoche, antes de dormir, leí esta pregunta pero no era el momento de escribir 😉 así que pensé que mejor dejarlo para hoy. Y aunque estoy escribiendo más tarde, la respuesta la tuve esta mañana, apenas estaba amaneciendo (se me olvidó cerrar un oscurecedor ayer), en el momento en que he escuchado a los pájaros cantar cada cual con su melodía, como si se tratara de un coro.

En casa también se escuchan pero sin tanta variedad (es lo que tiene vivir en la ciudad) pero aquí, a pesar de estar en un camping y no en medio de la naturaleza, por las mañanas es una maravilla despertar así, dan la sensación de vida, esa que se extraña por la noche con tanto silencio, y ha sido como ver un amanecer sin verlo, mientras se les escuchaba poco a poco iba entrando más claridad y me ha hecho pensar en eso que digo siempre cuando voy a ver amanecer en el mar, «comienza un nuevo día en el que tenemos una nueva oportunidad para ser feliz, para buscar esa tan ansiada felicidad».

Y cuando encima hoy me visitaban esos amigos que llenan, que te hacen reír cuando el corazón tiene ganas de llorar, esos que junto a ellos las penas son menos penas y los buenos momentos se convierten en bonitos recuerdos para más adelante, pues ahí tenéis lo que se me ha pasado por mi cabeza, que a pesar de los problemas, si nos fijamos en esas pequeñas cosas, o grandes según las miremos, pues como dice mi amigo del blog Javi «la vida puede ser maravillosa».

Ojalá todos los días comenzaran así de bonito y ojalá todos los días podamos tener una sonrisa en nuestro rostro.

B.D.E.B.

Fuera de lugar

Fuera de lugar

Esta semana santa repetimos la zona de Benidorm, porque es cercana y nos gusta, pero hemos cambiado de camping. Cuando llegas a uno nuevo, andas un poco perdido, las calles no las conoces, las parcelas, los bloques de los baños… te dan un mapa y hasta el mapa te parece raro, no es el que acostumbras a ver todos los años.

Al final llegas a tu parcela, te ubicas y comienzas ya a «acoplarte», pero hay algo que no te termina de convencer, es como si estuvieras fuera de ese lugar que consideras tu casa.

Llevamos muchos años yendo al mismo camping, en semana santa algunos años, en algún puente, pero principalmente en verano, el mes de agosto nos trasladamos allí y se convierte en nuestro hogar.

Conocemos a gente de recepción, de mantenimiento, camareros, limpiadoras…y cuando llegas pues siempre te paras a hablar (con unos más que con otros), tú les cuentas, ellos te cuentan, te enseñan fotos del bebé que ha nacido hace unos meses, y al año siguiente ya va correteando por allí.

Vas caminando por las calles y vas saludando a la mayoría de gente que conoces de otros años, a españoles, extranjeros, todo te es familiar.

Y cuando decides por unos días, cambiar un poco y conocer otros sitios, pues como decía al principio, no me termino de sentir cómoda, me siento fuera de lugar, y algo añadido es que como por esta zona la mayoría de gente es extranjera y bien temprano se van a dormir, a las diez de la noche (poco más o menos) hay un silencio sepulcral, que sólo se rompe de vez en cuando si pasa algún chiquillo con la bici y poco más. Tanto que te sabe mal alzar un poco la voz, que los perretes ladren o cualquier otra cosa.

Este verano volveremos a nuestro lugar de costumbre, a mi sitio, a sentirme como en casa, a cumplir normas pero de otra forma, a escuchar algo de bullicio que no escándalo y a desconectar sin preocuparse de si puedas o no molestar porque con tu gente nunca lo haces.

B.D.E.B.