Cuidar(te)

Cuidar(te)

Quizás cazar amaneceres…

¿Qué se te da bien?

Hay días que parece que nada se me de bien, que por mucho que me haya esforzado nada termina saliendo bien, o medio bien, porque con eso ya me conformaba.

Pero luego, profundizo un poco más en esa pregunta y creo que si hay cosas que se me dan bien aunque esté mal que yo las diga.

Se me da bien escuchar siempre que lo necesites.

Sostener a los míos y no dejarlos caer.

Se me da bien tender la mano para ayudar a levantarse.

Caminar a tu lado, sin dejar de acompañarte.

Pero también hay cosas que se me dan mal

Se me da mal mentir, se me da mal el engaño.

Se me da mal fingir, ser lo que no soy.

Se me da mal hacer daño a sabiendas que lo hago, es más diría que no se hacerlo.

Se me da mal olvidar, no olvido el bien que me hacen, pero desgraciadamente tampoco el mal. Aunque se me da bien poner los dos en una balanza.

Seguramente habrán más cosas, pero creo que son suficientes para un día en el que por lo visto he hecho más cosas mal que bien…

B.D.E.B.

Tener(los)

Tener(los)

Esa flor que se va abriendo para mostrarnos su belleza, se podría comparar al camino hacia la felicidad.

¿Qué significa para ti «tenerlo todo»? ¿Es algo alcanzable?

La pregunta de hoy es de esas que me gustan porque te hace pensar, porque «tenerlo todo» para cada persona es completamente distinto, hay quienes el tener todo implica más a lo material y a quienes lo emocional. ¡Ojo! que hay cosas materiales que son necesarias para subsistir eso está claro.

Pero ¿de qué sirve una gran casa si no tenemos un hogar?, ¿de qué sirve un gran trabajo que no nos deja tiempo para disfrutar de los nuestros? Y así podríamos seguir.

Tenerlo todo, quizás pueda ser un equilibrio entre tener lo esencial en ambas opciones, tu hogar, tu sustento, tu familia, tu amor, tus amigos… eso quizás sería para mí tenerlo todo, y paz, muy importante también.

Pero parece que la vida se empeñe en que siempre nos falte algo, que no se tenga todo, y cuando vas camino a conseguirlo, ya casi alcanzando esa tan ansiada felicidad, aún con los pequeños problemas que surjan a diario, entonces llega un nuevo estacazo, aunque a veces más que la vida sean otras personas las que nos lo dan, porque quizás haya gente a la que le incomode que lo «tengas todo» y seas feliz.

Aún con esas, creo que sí, que podemos llegar a tener todo para ser felices, aunque tarde en llegar.

Feliz domingo.

B.D.E.B.

Con mi mar

Con mi mar

¿Con quién te gustaría hablar pronto?

Me acerco a tu orilla y recibo tu brisa, tu  blanca espuma acaricia mis pies, te miro de frente y pierdo la mirada en el horizonte, allá donde termina tu azul mezclándose con el del cielo.

Frente a ti comienzo hablar, te pregunto y espero tus respuestas, esas que yo no tengo, esas que ya no sé a quien preguntar.

Te cuento, mis palabras se adentran arrastradas por tus olas, y con ellas se marchan las penas, tu agua borra las lágrimas y me devuelve felicidad.

Sentada en tus rocas tengo el hombro sobre el que apoyarme, abro mi corazón hacia ti, el que me arropa desde que llegué a este mundo, el que ha bañado cada acontecimiento feliz y ha borrado mis penas, el que trae la calma en medio de la tormenta.

Hoy hablaría con él,

porque tú te fuiste y ya no te tengo para hacerlo.

B.D.E.B.

Los que tienen un significado especial

Los que tienen un significado especial

Aunque la imagen está en blanco y negro, creo que se aprecia la cadenita😊

¿Cuáles son tus objetos personales más preciados?

Mis objetos más preciados son desde una pulserita de cuerdas de colores, alguna pequeña joya, hasta unos chupetes guardados.

Creo que a estas alturas, los que me leéis habitualmente, sabéis que lo material me mueve poco, siempre soy más del detalle, y puedo valorar lo mismo una bisutería que una joya (esas que no suelo llevar, más que un anillo) siempre que tengan un significado especial.

Una pulserita de «la amistad», de cuerdas de colores(os lo conté cuando me la regalaron), regalo de una amiga sin motivo aparente más que celebrar ese afianzamiento de la amistad, los primeros chupetes que utilizaron mis hijos, unos pendientes y una pulserita que me regalaron a mí por su nacimiento (siempre le regalan a los niños, pero estas dos personas se acordaron de la madre), algo que «perdí» y me arrepentí después, el anillo de mis bodas de plata, y no me olvido de una cadenita para las gafas con una cajita, todo muy «brilli brilli», así como brilla ella siempre, nuestra amiga Yvonne.

Para mí todos son joyas, porque tienen un valor emocional muy importante, y es que cada uno de ellos te recuerda un bonito momento.

Cuando alguien regala algo, no importa el valor que tenga, lo que importa es que esa persona se acordó de ti y eso no tiene precio.

Buen finde para todos.

B.D.E.B.

Frío

Frío

¿Qué piensas del frío?

Frío siento cuando me despojas de tu abrazo, cuando tus besos desaparecen, cuando tu alma se ausenta, cuando tu corazón me abandona.


No es estar bajo cero, es sentir ese lado de la cama vacío, es sentir esa soledad que cala muy adentro, es no sentirte.


Fría es esa mirada de quien está ausente, de quien estuvo pero ya no está, de quien quiso y ya no quiere.


Prefiero el calor,

de un abrazo que abrigue,

de una mirada profunda,

de unos besos ardientes,

del lado de la cama que aún sigue caliente.

B.D.E.B.