¿Y mañana?…

¿Y mañana?…

¿Cómo crees que será tu vida de aquí a tres años?

Tan complicada veo esta pregunta, supongo que la respuesta sería poco más o menos como es la de ahora pero no lo sé, creo que depende del día que me lo pregunte veo las cosas de una manera o de otra distinta.

Ahora mismo lo que quiero y necesito en la vida es paz, estar bien con los míos, familia, amigos, conocidos y que nada altere ese círculo, quizás eso sea lo que queremos más de uno, se ve sencillo pero a veces es demasiado complicado.

Hay días en los que tienes ganas de hacer de todo, nuevas ilusiones, nuevas iniciativas, planes de futuro  y  un montón de sueños por cumplir, pero hay otros en los que tiraría la toalla, y arrancaría de nuevo, un cambio radical en toda regla, por eso es que dependería del día.

Y luego está, que una cosa es lo que creemos que pasará, y otra muy distinta lo que pase al final, no siempre va a ser lo mismo por mucho que nos empeñemos.

Sinceramente me da miedo pensar en el futuro, no sabemos nunca si va a ser mejor o peor, la vida nos cambia de la noche a la mañana (a las pruebas me remito), hoy estamos aquí ¿mañana?, hoy somos felices ¿mañana?, también puede mejorar nuestra situación, no siempre vamos a ir a lo peor, también nos suceden cosas buenas.

Lo principal es disfrutar del presente, hacer planes o verte en unos años está bien, el problema está en que si no llega a suceder eso que hemos planeado y esperamos, lo más probable es que nos quedemos un poco chafados.

Así que casi prefiero vivir el día a día y soñar, porque los sueños sueños son, con una particularidad, a veces (muy pocas) se llegan a cumplir.

Disfruta de hoy y sueña con un futuro mejor.

B.D.E.B.

¿Pasado o presente?

¿Pasado o presente?

¿Hay alguna edad o año de tu vida que te gustaría volver a vivir?

Quizás en algún momento de nuestra vida pensamos en ello, en «ojalá volviese a ser niño otra vez» incluso adolescente, pero vamos a poner el volver a ser niño.

Así días de esos (hoy mismo) que te levantas con melancolía por el día que es, pero aprovechas la mañana, luego llega la visita y ya estás entretenida, hablando, tomando el aperitivo, comiendo entre risas, llega la hora del café y la otra parte de la visita (es lo que tiene estar en el camping) y pasas un día agradable hasta mitad de tarde, se va la visita y el día se desmorona, no importa el motivo.

Quién fuera niño, piensas mientras los escuchas desde la tumbona, corretear alegremente por el camping.

Pero un niño de los de ahora, de los que «sobreprotegemos» para no darles malas noticias, para que no pierdan sus ilusiones, para que no sufran más que lo tristemente necesario.

Atrás queda cosas como llevarlos a un cementerio, en la anterior entrada lo comentaba que yo iba cada año, hoy en día creo que no se nos ocurre salvo casos especiales.

¿Volvería a ser niña? Puede ser, porque a veces creo que me tocó crecer demasiado rápido, aprender  lo dura que puede llegar a ser la vida, empezar a pensar en problemas demasiado pequeña, y es curioso porque mis padres después, de más mayor, intentaban ocultarme cosas que me hicieran sufrir, pero de pequeña quizás no pensaban que me dolían, que era consciente de aquello y que lo recordaría toda la vida.

Pero si, lo recuerdo, recuerdo como iba vestida ese 1 de noviembre, recuerdo la sonrisa de mi padre aquel día que salía del colegio y estaba esperándome después de un tiempo en Francia, en la vendimia, para sacar él y mi madre, algo de dinero y sacarnos adelante, recuerdo perfectamente un montón de cosas de pequeña que me hicieron crecer de golpe.

Viviremos el presente sin querer volver atrás, alimentándonos de los recuerdos, unos tristes, otros felices.

No dejemos que un día «mal acabado» nos haga querer volver atrás, aquello ya lo vivimos y ahora hay que seguir viviendo, ¿y mañana?

Mañana será que veamos por donde sale el sol, ¿y si no nos gusta?

Esperaremos que llegue la noche para ver las estrellas…

B.D.E.B.

El poder de la naturaleza

El poder de la naturaleza

Sugerencia de escritura del día
Dinos algo que creas que todo el mundo debería saber.

Una vez más ha vuelto a pasar, hoy me levanté con la fatal noticia de al menos 13 muertos hasta el momento por los efectos de la DANA, se te encoge el corazón mientras ves las imágenes, al igual que anoche se me encogió mientras escuchaba el testimonio de un señor que la última noticia que habían tenido de su sobrina de 24 años es que estaba sujeta a un árbol…

Enseguida llegó a mi mente lo sucedido hace ya unos cuantos años, cuando el qué por aquel entonces era mi novio y su hermano, salieron de la empresa con el coche para cerrar las ventanas de casa y a la vuelta se encontraron con un panorama de terror, por delante de ellos pasaban bombonas de butano y surtidores de gasolina, tuvieron la suerte de que no se les parara el vehículo, ese día nacieron de nuevo, pero mientras ellos llegaban, el resto estábamos con el corazón en un puño, escuchando las noticias y sin saber si llegarían a regresar…

Afortunadamente lo hicieron, pero también aquella vez hubieron personas que no corrieron la misma suerte, que no volvieron a sus casas, lo nuestro quedó en un susto, también nos quedamos aislados en un polígono porque todas las carreteras estaban cortadas, hasta la tarde-noche no pudimos volver, pero lo hicimos.

Hoy veo las imágenes, terribles, escucho las noticias y no puedo evitar emocionarme.

Una vez más la naturaleza nos gana la batalla, es como si quisiera decirnos que ella puede más que nosotros, que la escuchemos que nos creemos grandes y cuando ella parece decir basta nos quedamos pequeños, no somos nada.

Hoy desde aquí mando mi más sentido pésame a esas familias que les ha arrebatado a un ser querido y toda la fuerza posible a esas otras personas que han perdido todo, pero conservan su vida.

B.D.E.B.

Mi niña interior

Mi niña interior

Sugerencia de escritura del día
¿Qué significa ser un niño de espíritu?

Un cumpleaños, uno más de tantos y con la misma ilusión. Delante de ti una tarta, con una vela con número y emocionada cómo cuando eras una niña, recuerdas esos cumpleaños, esos nada ostentosos como los que se celebran hoy en día, tus padres y hermanas, algún primo y dos o tres amiguitos, los más cercanos, en tu casa, con esa tarta preparada por tu madre con tanto esmero, tu pelo moreno casi negro, tus ojos marrones brillando y la mejor de tus sonrisas dibujada en tu cara. Ya no eres esa niña, ¿y que más da? la ilusión por ese día sigue intacta, no importa el número de velas que haya en esa tarta, de nuevo te sientes cómo en aquellos años, cuando eras una niña.

Un regalo, sonríes, miras a quien te lo está ofreciendo, y despacito, emocionada vas abriéndolo, sin prisas, disfrutando del momento cómo hacías entonces.

Cabalgata de reyes, vas con los niños, ellos disfrutan y tú con ellos, de verlos felices y de recordar esa ilusión, esa que estás sintiendo ahora mismo, ves pasar el desfile y esperas impaciente, sigue siendo el último, tu rey Baltasar. Cuando pasa frente a ti sonríes, ahí está y te preguntas ¿tendrá algún regalito para mí esta noche? Sabes que sí, tu misma los has dejado para la vuelta, aún así estarás feliz de abrirlo junto a ellos, como si de verdad ese rey que un día visitaba la casa de tus padres, hoy lo hiciera de nuevo en la tuya propia.

Vas en el coche, la música puesta y no puedes evitarlo, cantas. Cantas como lo hacías en aquellos viajes con tus padres y hermanas, cada domingo al pueblo a ver a los abuelos, no las tienes a tu lado, no has vuelto a cantar con ellas, pero estás segura de que ellas también lo siguen haciendo cuando van solas en su coche.

Tumbada en el sofá, alguien se acerca a ti y comienza a hacerte cosquillas, no lo puedes evitar, recuerdas tu risa de niña y la de tu hermana pequeña, cuando tumbadas en el sofá, tu padre se acercaba riéndose y ya sabíais que os iba a hacer cosquillas hasta que esas pequeñas barriguitas dolieran de tanto reírse.

¿Qué significa ser un niño de espíritu?

Pues creo que olvidar por un momento que somos adultos y disfrutar de cada cosa que hacíamos cuando éramos niños, nunca tenemos que perder del todo ese espíritu.

B.D.E.B.

De nuevo ella…

De nuevo ella…

Describe a un miembro de la familia.

Estoy segura que os podría describir a muchos miembros de la familia, algunos de ellos ya los he descrito en varias ocasiones, pero tenía que ser de nuevo ella, mi madre.

Ayer volví a estar con ella, y era la primera vez que nos veíamos desde que hace unos días empezó a ir a una residencia de día. Algo que se había vuelto necesario para que mi padre tuviera un poco de descanso, los años no perdonan y él es quien lleva el mayor peso de la enfermedad de ella.

Había hablado varias veces por teléfono con ella, pero suele ser conversaciones cortitas, así que ayer le estuve preguntando que tal le iba y empezó a contarme. Estaba feliz, entre otras muchas cosas, gimnasia, manualidades,… les dan dibujos para pintar y las chicas le habían felicitado por lo bien que lo había hecho. Nos contaba a mi hermana y a mí que pintaba por el bordecito, sin salirse y que lo hacía con mucho cuidado, lo que más le alegraba era la felicitación de las chicas y se le veía también orgullosa del trabajo que había hecho, me lo repitió unas cuantas veces y no me importaba porque estaba feliz, no veía a mi madre, parecía una niña que me contaba lo bien que le había ido en el cole.

Y es que vuelven a eso, a ser como niños, a ilusionarse con las cosas sencillas, a dejar que otros decidan o les digan que tienen que hacer, a cambiar los roles. Pero verla contenta es lo que realmente importa, porque ahí también estoy yo feliz.

Luego ya llegan los momentos de acordarse de lo que ella no recuerda, de mostrar una foto y que no recuerde quiénes están en ella, de preguntar por la hermana que perdió hace ya unos años, de decirle a mi hermana»¿sabes? yo tengo tres hijas,  sin darse cuenta de que ella es una de las tres…

Ayer noche le contaba a mi amiga y le decía una cosa que es lo único que me aterra, si llega ese día en que ella no sepa quién soy, ese día se que el mundo se me va a venir abajo y lo curioso es que conforme la enfermedad va avanzando ella está más feliz, más tranquila.

Quizás eso es lo único que importa.

B.D.E.B.