Creo que poco a poco, en este último tiempo, he ido haciendo varias mejoras, siempre quedará alguna por hacer, al igual que también hay cosas que dependen un poco de otros pero ahí no puedo hacer más que esperar y si no salen las cosas bien, buscar otras opciones.
He hablado cosas que antes callaba.
He buscado la paz lejos de las tormentas.
He comenzado a disfrutar más de las cosas sencillas.
He cambiado el ruido por buena música.
Me he ido alejando de aquello(s) que me dañaba(n)
Me he acercado a todo(s) lo que me hace(n) bien.
Y con todo esto ha ido mejorando, pero como decía al principio, siempre quedará algo por mejorar y siempre habrá alguien intentando impedirlo, pero en nosotros está el permitirlo o no.
Quiero un paseo por el mar contigo a mi lado, llegar a mi sitio, observar el horizonte, sentir la brisa en el rostro y escuchar tu voz con el murmullo de las olas de música de fondo.
Quiero una tarde de risas, o de emociones, de largas conversaciones, de compartir, de escuchar, de estar, de sentir que estás…
Quiero observar las estrellas tumbada en la arena, cantarle a la luna, observar el brillo de tu mirada, sentir esa caricia, sentirte cerca.
Quiero que me abraces tan fuerte que sienta el palpitar de tu corazón, que me sienta refugiada entre tus brazos, que el miedo se vaya, que nada nos dañe.
Explica una historia sobre alguien que haya tenido un impacto positivo en tu vida.
Me cogiste de la mano y me trajiste a este lugar, entré tímidamente, sin conocer, sin saber y sin hacer ruido, como quien entra en la biblioteca a leer, en silencio, y cuanto había por descubrir.
Me apoyaste en mis inicios, te alegraste de que me decidiera a crear este lugar, fuiste mi primer compañero en este camino y el mejor ejemplo a seguir, descubrí un mundo desconocido para mí pero que me atrapó desde el minuto cero.
Reconozco que me sentí insignificante ante tanto talento, incluso diría que me daba algo de vergüenza, porque no sabía si podía interesar, pero servía para sentirme bien y a fin de cuentas, eso era lo que importaba, eso y el ir conociendo cada vez más sitios interesantes.
Y me fui animando y ahí seguías tú, aunque en la sombra pero alegrándote de que este lugar tuviera forma y de que mi presencia aquí fuera cada vez más de seguido.
Creo que fuiste mi mentor y que me acompañaste hasta que viste que yo sola podía seguir, y seguí y tú lo sabes, y de vez en cuando me lo haces saber.
Este sitio siempre digo que nació gracias a ti, y aunque no siempre estés presente, hay cosas que siempre se recuerdan, no se olvidan.
En mi vida han habido muchas personas que han tenido un impactopositivo, una de ellas es la que me llevó a crear este blog, la misma que me inició en el mundo de la poesía hace muchos años cuando hacía sus primeros pinitos en ello.
Siempre digo que llegué aquí gracias a él y quizás por eso siento que este sitio es un poquito suyo.
Y hoy, en esta entrada, tocaba hablar de él, porque este lugar me ha traído muchas cosas buenas y en parte se lo debo.
Aunque en su día ya contesté a esta pregunta, hoy vuelvo a hacerlo.
La libertad sigue siendo «disfrutar de las cosas sencillas» pero últimamente hay algo que también me estoy dando cuenta que me hace sentir un poco más libre, y es dejar de hacer cosas por «compromiso» y hacerlas porque realmente me apetezca hacerlas.
Por mi forma de ser, porque nadie se sienta mal, por complacer a otros, por diferentes motivos he preferido (ahora aún lo hago pero cada vez menos) adaptarme a las situaciones y hacer cosas que realmente no te apetecen mucho, ir a «reuniones» en las que no siento que encaje del todo, ir a lugares donde no me siento invitada, convivir con personas que ya no siento cercanas… no sé si me explico bien. Poco a poco he ido alejando todo eso, y creo que sin que nadie se haya ofendido lo estoy consiguiendo.
Soy formal, correcta, respeto a los demás, pero muchas veces sientes que no te acogen como lo necesitas, que parece que te quieran por «compromiso» y es cuando tú te alejas y cuando tienes que acercar sea por eso mismo, porque te sientes con la obligación, ya sea por lazos familiares o por complacer a otros.
Creo que hace tiempo abrí los ojos y cerré mi corazón (mis lágrimas me ha ido contando hacerlo) y ahora me va entendiendo quien tenía que hacerlo y por fin me siento más libre de esos compromisos, me «atrevo» a decir que no me apetece sin dañar, porque entienden, me entienden y lo respetan.
Nunca me lo habían impuesto, era yo sola pero ahora he dejado de hacerlo (casi del todo) y me siento en paz conmigo misma y sobretodo libre de compromisos que no llenan, que no aportan, porque al menos cuando está en nuestra mano tenemos que buscar esa libertad.
Hay personas que llegan a nuestra vida sin hacer ruido y poco a poco sin que siquiera se den cuenta, se convierten en alguien importante, en esa persona que nos escucha, nos aconseja, nos anima y nos hace ver que está ahí, siempre.
Lo curioso es que quizás esas personas no lo sepan, saben que están en tu vida pero a lo mejor no saben que son importantes, que significan mucho para ti, puede ser que no se lo hayas dicho, aunque yo soy más de demostrar.
Y quizás a mí me importa más que esas personas sepan que yo estoy si necesitan algo, que me tienen aquí, que siempre se encontrarán esa mano tendida, esa que una vez me tendieron a mí, o quizás la agarré yo cuando no sabía donde hacerlo.
Ayer escribí una entrada que hablaba un poco de esto (si te preguntas), pero hoy quería hacerlo con mis palabras de siempre, quizás hablando más claro, siempre desde el corazón, pero con el estilo con el que empecé a escribir en este blog y el que siempre quise mantener.
Es curioso porque mi hijo mayor cuando me ve escribir «me hace burla» (es muy guasón) y me pregunta ¿estás escribiendo en tu diario?, quizás sea un poquito así.
Pero volviendo al tema, hoy de nuevo quería escribir a esas personas, no sólo para agradecerles, también para volver a ofrecerme, por si hay dudas, por si no lo saben, estoy y estaré, siempre que necesites