
Creo que no es ninguna novedad si os digo que soy persona de pequeños detalles, de esos que quizás para otros puedan pasar desapercibidos, o digan, «si es un bonito detalle» pero no lo sientan, pues a mí me hacen sentir bien, demasiado bien, tanto que esta mañana aquí, medio trabajando medio leyendo me veía en la obligación de escribir y dar las gracias.
Puedo parecer pesada con tanto agradecer, pero así me educaron (principalmente la mujer que ayer cumplió años). El otro día agradecía una llamada, ayer fue un mensaje de voz, me pilló en la oficina y tuve que agradecer que en ese preciso momento mi compañero se ausentara, porque terminé de escucharlo con los ojos bañados en lágrimas, de verdad que no se puede ser más bonita (me refiero a la persona que me lo envió), pero encima por la tarde siguieron las sorpresas, alguien me envió una playlist que me había «prometido» hace un tiempo, así que esta mañana, mientras escucho esa música (hasta donde he llegado ahora mismo, genial), he pensado que tenía que escribir estas letras, para agradecerles a ellos, y hay algunos más, el estar ahí.
En estos días de altibajos que comentaba el otro día, todo parece que se sienta más, pero uno de los motivos principales de estas letras es que mientras las personas cercanas, al decir que no tienes un buen día no entienden el porqué, hay otras personas que no te preguntan, simplemente se quedan ahí, como muchas veces he dicho, escuchas si la otra persona quiere hablar y si no, te quedas a un ladito para saber que pueda tirar de ti siempre que lo necesite. Mientras algunas personas preguntan si pueden ayudar, hay quienes piensan que estás bien y piensan que bromear y hacerte «rabiar» es lo oportuno en ese momento.
Quizás sea yo, que si no es mediante letras no me sé dejar ver, o quizás sea (como dije el otro día). que hay quién ha «desaprendido» el ver dentro de una mirada.
A vosotros gracias, no es preciso nombraros porque sabéis quienes sois.
B.D.E.B.
*Esta es la canción de la playlist que está sonando ahora mismo antes de publicar.







