
Que bonito es crear recuerdos ¿verdad? Momentos que vamos viviendo y se quedan ahí plasmados en nuestra mente y corazón, como si de una película se tratara. Recuerdos que cuando vuelven nos emocionan y es como vivir de nuevo aquel momento.
En estos días festivos, echo la mirada atrás y la gran mayoría de recuerdos son contigo, curiosamente muchos en la playa (por poco que te guste), incluso cuando no éramos más que dos jóvenes descubriendo el amor, y con ganas de comerse el mundo.
Recuerdo aquel año en el que junto a nuestro amigo, cogisteis un pulpo, y se vino con nosotros toda la tarde y nuestra amiga y yo no podíamos creer que fuerais capaces de hacerlo.
Otro año en Tabarca, mientras me explicabas tus aventuras con un arpón unos años antes.
Recuerdo aquella Semana Santa tan especial en Sevilla, algo digno de recordar y que nunca olvidaremos.
También por otros lugares de la geografía española, pero de los mejores recuerdos han sido de acampada, primero en pareja, después con niños, en tienda de campaña, cabañita, y ahora caravana.
Esos momentos compartidos en los que nunca faltaron risas, ni buena compañía, barbacoas y amigos, y después quedábamos nosotros.
Algunos de esos recuerdos son agridulces, pero otros son bonitos, tanto que le hacen sombra a los que no.
Seguimos creando recuerdos, incluso cuando las cosas se ponen difíciles, estos días serán para desconectar de cosas y reconectar entre nosotros, para dejar paso a buenos momentos con la gente querida, con los que siempre están.
Unos días que espero en unos años, recordar con el mismo cariño que aquel primer domingo de pascua.
B.D.E.B.



