Esta pregunta tal cual no la he contestado anteriormente pero si que en varias ocasiones he escrito el porqué de este blog, así que no me repetiré de nuevo.
Uno de los motivos de tener el blog podría ser este, compartir con el resto alguna de mis rutinas, como salir los domingos a cazar amaneceres en el mar.
Entrevista a alguien, ya sea a un amigo, a otro bloguero, a tu madre o al cartero, y escribe una entrada con sus respuestas.
Ya anteriormente me he cruzado con esta pregunta y me llamó la atención contestarla, pero mi problema es la timidez y el no querer molestar con preguntas, pero hubiera estado bien hacer de verdad esta entrada con una entrevista a algún compañero del blog, pero he decidido hacerme a mi misma la entrevista. A partir de ahora R. será reportero y B. yo misma.
R: Hola Blanca, ¿qué tal estás?
B: !Hola! Encantada de saludarte y de contestar a aquello que preguntes.
R: He estado mirando y creo que en un par de meses se cumplirán los tres años de andadura del blog, ¿creías que esta iniciativa que tomaste duraría tanto?
B: Si te soy sincera, nunca pensé que este lugar llegaría a cumplir ni siquiera un año, nunca pensé siquiera en que llegaría a escribir alguna entrada.
R: ¿Y cómo es posible que haya llegado hasta aquí?
B: Al principio escribía algo ocasionalmente y tiempo después se volvió más a menudo, no sé si porque le tomé el gusto o simplemente necesitaba soltar aquello que me aprisionaba por dentro y ahí seguí, no tenía muchos seguidores pero tampoco era algo que me importara, lo único era desahogarme de alguna forma sin poner ni a amigos ni a familiares en alerta o pendientes de mí, quería que mis problemas fueran sólo míos pero tenía que quitar esa presión que sentía si no me desahogaba.
R: Y por lo que veo te animaste bastante o justo lo contrario ¿no?
B: Creo que fue un poco de las dos cosas. Por un lado han habido (siguen habiendo) muchos altibajos en mi vida y necesito «soltar» y por otro me gusta entrar aquí, leer, comentar, escribir y que me comenten, en definitiva interactuar con el resto de blogueros, es una pequeña comunidad y me siento muy a gusto en ella.
R: ¿Recuerdas tu primera entrada?
B: «El comienzo de un nuevo día», como no podía ser de otra forma comenzó con un amanecer en la playa y creo que le tomé el gusto a escribir y a cazar amaneceres como dice un amigo.
R: Hablas de amistad, pero ¿realmente es así?
B: A veces esto se traslada a fuera de una pantalla, he tenido la suerte de conocer a dos personas fuera de aquí y ha sido una muy bonita experiencia, no dudo en quizás algún día conocer a algunos más.
R: ¿Animarías a la gente a crear su propio blog?
B: Sin duda, de hecho a un par de amigas les he dicho en alguna ocasión, quién sabe si quizá algún día se animan.
R: Bueno, pues creo que lo dejaremos aquí para no extendernos mucho, sólo una última pregunta ¿escribir o leer?
B: Siempre leer, pero también escribir a veces incluso diría que comentar, cuando algo me gusta, cuando siento que alguien se encuentra mal… no puedo evitarlo.
El cansancio se apodera del cuerpo, un día largo y preparando, recogiendo limpiando… las vacaciones se acaban.
Hoy, más que pesar por volver al trabajo, pesa otro asunto, lo que vuelve con el regreso a casa, este año alargaría los días para alargar así también la tranquilidad, pero no se puede.
Llega el momento de regresar y con el regreso volver a enfrentarse a los problemas, todo regresa, quizás por ello apetece guardar en un frasquito cada momento vivido de este verano, cada instante compartido y cada imagen que queda en la retina.
Mañana será un día duro de faena y de darse cuenta que toca volver a lo real.
Hoy de momento toca soñar, soñar con bailar con las estrellas, subirse a una perseida y cruzar el cielo hasta llegar a ella, tiene la forma adecuada para recostarse y seguir soñando, y pedir que la realidad no sea tan dura como se espera.
Cuando salió de casa aún estaba oscuro. Cogió su vehículo y condujo hasta aquel lugar.
Una vez allí cruzó la arena y caminó por la orilla hasta llegar a su rincón favorito, a lo lejos ya vislumbraba su figura, sonrió y aceleró su paso.
Al llegar no dijo nada, se miraron, sonrieron y ella se sentó a su lado. Con sus brazos rodeó su cintura y el pasó el suyo sobre sus hombros, ella apoyo la cabeza en su hombro y los dos miraron al horizonte, allí estaba el astro rey apareciendo y reflejándose en el mar como si de un espejo se tratara, coqueto y luciendo sus mejores galas.
Ella pensó:
-Definitivamente, este es el mejor momento del día, ver amanecer a tu lado.