Sus lágrimas

Sus lágrimas

Cuéntanos la última cosa con la que te hayas emocionado.

Muchas de las preguntas se vuelven a repetir y en esta ocasión, aunque se repite un año después, la respuesta no puede ser la misma (salvo que seamos una persona de pocas emociones).

Y aquí una servidora que se emociona a cada momento y con poquita cosa que ya lo dije hace un año, soy de lágrima fácil, pues podría contar unas cuantas cosas, pero hablando de la última que más me ha emocionado me iré a hace un par de noches.

Unos amigos subían de Málaga a Castelldefels y hicieron un alto en el camino para vernos. Durante la cena nos pusimos un poco al día de la complicada situación y fue ahí, cuando a alguien se le escapa una lágrima y a ti se te encoge el corazón e intentas que las tuyas no salgan también, te das cuenta que aún falta mucho por superar, que todo sigue doliendo.

Y lo siguiente es darte cuenta de que hay quienes sólo han visto un lado de la historia y al otro lado nunca preguntaron ¿cómo estás?

Yo le decía a la amiga que era muy triste, porque aunque yo realmente he tenido el apoyo de todos los que considero amigos y familia, que he recibido llamadas, mensajes y me han hecho sentir que no estaba sola, si no todo lo contrario, por esa parte (que cada día me toca menos), ni él ni yo hemos recibido esa pregunta, tan sencilla y a veces tan necesaria.

La última vez que me he emocionado ha sido viendo como él derramaba esas lágrimas mientras el amigo le agarraba del brazo en gesto cariñoso.

Aunque si soy sincera, ha sido ahora mismo mientras recordaba el momento.

B.D.E.B.

Ciudad rural

Ciudad rural

¿Cómo diseñarías la ciudad del futuro?

Cuando se habla de futuro viene a la mente esa ciudad con altos rascacielos, sin nada verde y sin colores naturales más que los que emitan los luminosos, algo parecido a lo que antes veíamos en las películas de ciencia ficción y que ahora cada vez estamos más cerca de llegar a ello.

Mi ciudad del futuro la diseñaría casi que basándome en el pasado, o parecido a esas zonas rurales que aún tienen su encanto.

Muchas zonas verdes y coloridas por flores de todos los tonos, por supuesto mi ciudad deberá estar bañada por el mar por un lado, por el otro un bosque cercano, con su río y sus árboles robustos y altos en un paseo.

Cambiar centros comerciales por todo tipo de comercios más cercanos, las fruterías con frutas que saben a frutas, el olor del pan recién hecho y la bollería aún calentita de acabar de salir del horno, el bar con sus típicas tapas, nada de comida de diseño y el comercio de ropa con sus propietarios que hacen de «personal shopper» sin cobrarte por ello. Así mismo carnicería, charcutería, pescadería…que te conozcan por tu nombre y tú por el de ellos.

Una ciudad en la que los niños aún bajaran a jugar a la calle con un par de juguetes que se inventaran y no diseñados por una IA, que la inteligencia fuese toda natural y que se conversara en palabras y no tecleando en un aparatito estando unos al lado del otro.

B.D.E.B.

Blanca

Blanca

¿De dónde proviene tu nombre?

En varias ocasiones he hablado de mi nombre pero completo y principalmente del significado de mi segundo nombre, ese no tiene orígenes más que la idea de mis padres, pero realmente mi primer nombre Blanca, es el que si tiene un significado dejando al margen el sentimental como en el caso del segundo.

Y buscando, pues realmente nunca le di mucha importancia a de donde viene, parece ser que es de origen germánico «blank» o «blanc» que significa «blanca – brillante – pura». Lo que sí conocía era el santoral, el 5 de agosto que es el día de Nuestra señora de las Nieves y el día de la Virgen Blanca.

Así que ese es el origen y de ahí proviene mi nombre (el primero) y el deseo de mi madrina de llamarme así, aunque para mí el segundo si es más especial y me gusta más aunque no tenga historia pero tiene la suya propia.

Y cuando te pones a investigar, dicen que cada nombre tiene su significado también, así que ahí os lo dejo.

B.D.E.B.

Letras y sentimientos

Letras y sentimientos

¿Sobre qué temas te gusta escribir?

Me gusta escribir sobre la luna, escribir sobre el mar, sentimientos que se encuentran, otros que se pierden cuando tú te vas.

Escribir a quienes saben leer entre líneas, a quienes entienden más allá de las letras, y buscan lo que hay dentro de ellas.

Me gusta describir un amanecer, casi tanto como sentirlo, plasmar con palabras lo que siento cuando esos primeros rayos acarician el rostro.

Me gusta escribir sobre lo que un día no me atreví a pronunciar, lo que sentí, sobre las lágrimas que derramé, lo que dolió y cuando un día el corazón sanó.

Escribir lo que pienso, lo que siento, lo que me emociona y lo que me apasiona. Escribir unas palabras de ánimo, y unas que alegren, unas profundas, que lleguen.

Escribir con sentimiento, porque no soy escritora sólo alguien que intenta plasmar sueños, anhelos, emociones, vivencias. Mezclar un poco de imaginación con aquello vivido, recuerdos con nostalgia, presente con pasado y futuro.

Y cuando un día las letras no salgan, como hay días que nos quedamos sin voz, quizás sólo tengas que preguntarme, si tan profundo es el dolor, que soy incapaz de expresar lo que siente el corazón.

B.D.E.B.

Mi tierra, mi mar

Mi tierra, mi mar

¿Qué es lo que te gusta del lugar donde vives?

Sin duda mi mar, una respuesta fácil, aunque me llega al recuerdo un amigo que conocí hace mucho tiempo que era de un pueblecito cercano a Granada, decía que se quedaba maravillado cuando le hablaba de mi tierra, él no había venido nunca a Alicante y sólo por como le hablaba le daban ganas de visitarlo.

Siempre he adorado mi ciudad, lo he dicho en varias ocasiones, cuando regreso de cualquier viaje, incluso de pequeña cuando volvíamos del pueblo a pocos kilómetros de aquí, en cuanto veía mi monte Benacantil con su castillo de Santa Bárbara coronándolo, ya me sentía (me siento) en casa.

Adoro las callejuelas del casco antiguo, el parque de Canalejas con sus ficus centenarios, el puerto, la Plaza de la Puerta del Mar y el paseo de la Explanada. Tantos lugares y rincones que me atrapan y hacen de ella una ciudad, no muy grande pero bonita.

Pero si entre todo tengo que quedarme con algo, ya sabéis que sería mi mar, mi refugio y compañero de penas y alegrías, el que conoce todo de mí y el que me bañó desde que nací.

Es lo que más me gusta de mi tierra, y siempre digo que si tuviera que mudarme a otra,sería una de las condiciones que pondría, tener el mar cerca, para pasear y cazar amaneceres o a la luna en alguna ocasión, para sentarme y contarle mis penas, para preguntarle lo que no tengo respuestas.

Aunque el monte Benacantil me recuerde que ya estoy en casa, me gusta tener a mi compañero de lamentos siempre cerca.

B.D.E.B.